Por su inquebrantable profesionalismo, buen trato al balón y respeto a sus rivales, Andrés Escobar era conocido como “El caballero del fútbol”, apodo que resumía su filosofía de juego tanto cuando vestía la camiseta de su amado Atlético Nacional como la tricolor de la Selección Nacional, equipo con el que una vez “paralizó” a los ingleses en su propia casa, el mítico Wembley, con un impecable cabezazo a la red.
Campeón de la Copa Libertadores con el conjunto verdolaga en 1989 y considerado por muchos como uno de los mejores defensores centrales de la historia del fútbol colombiano, Andrés Escobar continúa siendo un ejemplo en el país para futuros maestros del balón. Retratado por Carlos Tobón en 1993.
Nicolás Estrada Un universo propio plasmado en joyas únicas. Hace más de una década, llevado por la insatisfacción y el vacío que le producía su vida como ejecutivo, Nicolás Estrada, quien se había graduado con honores en administración de negocios en el Babson College (Boston, Estados Unidos), emprendió la búsqueda de una pasión, un oficio que encajara con su talento natural para crear, y que por fortuna encontró durante unas vacaciones en Barcelona: la joyería. Desde entonces, y tras estudiar este arte en la Escuela Massana de la capital catalana- ciudad en la que reside-, Nicolás Estrada ha participado con su exitosa empresa Amarillo Joyas en importantes exposiciones en Europa y Estados Unidos, obteniendo múltiples reconocimientos y elogios por sus singulares piezas, aquellas en las que plasma un universo propio, en el conviven magistralmente distintas temáticas, entre ellas, la religión, la violencia, la paz y la guerra. Actualmente, una selección de piezas de este joyero antioqueño que se declara “respetuoso de sus fuentes de inspiración, con la pasión de un artesano de nuevas interpretaciones y lejano al mundo de la simple mercancía artística”, hacen parte de “Think Again: New Latin American Jewelry”, exposición colectiva de artistas latinoamericanos que actualmente está expuesta en el Museo de Arte y Diseño (MAD) de Nueva York, y que permanecerá allí hasta enero de 2011. Para conocer más de Amarillo Joyas ingrese a www.amarillojoyas.com
Formarte, una subasta con corazón Con el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Corazón Verde -organización sin ánimo de lucro, que desde 1998 se preocupa por apoyar y mejorar la calidad de vida de las familias de los policías que mueren en actos de servicio-, se realizó en el restaurante 360 Bistró en San Fernando Plaza, Formarte, subasta integrada por 34 obras donadas por un grupo de reconocidos artistas comprometidos con esta bella iniciativa social. Ángela Velásquez y Pilar Velilla. Elizabeth Castro y Pilar Cabrera. Coronel Narciso Martínez y Daniel Espinosa.
Una gran manzana verde: el regalo de Oviedo para Medellín
Con motivo del cumpleaños número 335 de la ciudad, Oviedo entregó a la Alcaldía de Medellín la “gran manzana verde”, un inmenso “jardín vertical”, construido por el arquitecto Pascual Celis -quien se formó en Barcelona en sostenibilidad, urbanismo y ahorro energético-, que se enmarca dentro de la revolucionaria solución creada por el botánico francés Patrik Blanck hace ya 20 años, que plantea la construcción de bosques verdes vivos, que respiran y evolucionan en medio de la agitada vida de la ciudad. La “gran manzana verde” fue entregada por Juan Esteban Pérez, gerente de Oviedo, al Alcalde Alonso Salazar, quien se mostró muy complacido con este nuevo elemento natural que ahora adorna la Milla de Oro.
Carlos Góez, Alonso Salazar, Juan Esteban Peréz, Pascual Celis.
Juan Esteban Bernal, Luz Adriana Echeverri, Marcela Agudelo, Pascual Celis
Juan Esteban Pérez, Luis Miguel Usuga, Pascual Celis.
Luis Miguel Usuga, León Machado.
Adriana González, Luis Fernando Zapata.
Jaime O. Londoño, Sergio Ignacio Soto.
Oscar Celis, Pascual Celis, Gloria Escobar, Natalia Celis.
Sabores del Caribe en el Dann Una variedad de delicias del mar y la tierra integran los menús del Festival Gastronómico Caribeño, evento donde los comensales podrán deleitar el paladar con exquisiteces como la sopa del pescador; la chuleta con aroma coco; la paella caribeña y otros platos fuertes, entradas y postres preparados por la chef dominicana Iris Belén. El festival estará en el restaurante Spiga de Palermo del Dann hasta el 30 de noviembre. Mayores informes en el 444 5151.
Maridaje 2010: el festival gastronómico Del 18 al 21 de noviembre, se realizará en Plaza Mayor, Maridaje 2010, un festival gastronómico que reúne a 60 de los mejores restaurantes de la ciudad, además de una gran cantidad de empresas productoras y distribuidoras de: vinos, cervezas, cafés, otras bebidas, quesos, embutidos, repostería, delicatessen, e ingredientes culinarios; para enseñar a los visitantes las combinaciones perfectas entre las bebidas y las comidas. Este festival tendrá además conciertos musicales, catas y charlas con expertos nacionales e internacionales. Mayores informes en 261 7200.
Hacer feliz un niño es fácil Desde octubre, la Corporación Vivir/Julio Posada y Oviedo adelantan la campaña “Hacer feliz el corazón de un niño es fácil, dona ropa o juguetes”, que tiene como objetivo recoger juguetes y ropa en buen estado para los niños de la Clínica Infantil Santa Ana, la Corporación Cariño y de diferentes corregimientos de Antioquia. Las personas interesadas en hacer de esta Navidad un momento especial para cientos de pequeños, pueden entregar sus donaciones (hasta el 30 de noviembre) en los puestos de información de Oviedo o en Vivir en El Poblado (Calle 9 # 42-18).
20 años de compromiso ambiental En el Acuario del Explora, Agenda del Mar, publicación muy querida por los amantes de la naturaleza y los deportes naúticos, celebró su vigésimo aniversario. Agenda del Mar también aprovechó la ocasión para dar a conocer su edición 2011 y el concurso de fotografía “Una mirada a nuestro mundo natural”, que tendrá sus inscripciones abiertas hasta el 11 de marzo del próximo año. Fernando Trujillo, María José Ospina, María Claudia Díaz . Juan Guillermo Jaramillo, Adriana Ramírez. Laura Durango, Sandra de Bedout. Juan David Aguilar, Hernando Estrada. Adriana Cadavid, Gustavo Restrepo, María E. Cardona, Carmen Ana Dereix. Jorge Aubad, Nelson Parodi, Felipe Ospina. Juan Camilo Quiceno, Santiago Arbeláez, María José Ospina, María Claudia Díaz, Carmen Ana Dereix, Sandra de Bedout, Cesar Franco. Marcela Mejía, Víctor García, Juan Carlos Toro, Santiago Arbeláez. Angela Martínez,Felipe Ospina, Paula Peña.
Aniversario de Golf Como un abrebocas de la celebración oficial de sus 25 años, que se realizará a finales del mes, Fizebad llevó a cabo el torneo Aniversario de Golf, competición de modalidad medal play, en la que participaron, 120 golfistas, 30 de ellos profesionales. La premiación fue en el Salón Orquídeas, donde socios e invitados disfrutaron de un gran remate.
Plaza Mayor: siete lustros de grandes eventos En el Pabellón Blanco, con gran asistencia, se celebró los 35 años de Plaza Mayor, recinto ferial construido en 1975 bajo el nombre de Palacio de Exposiciones y Convenciones, que en 2003, tras la integración con otros espacios, fue renombrado como actualmente se le conoce. En el evento, los invitados disfrutaron de la música de Green Monkey y Gordo´s Project; de un corto documental que incluía mensajes de felicitación como el del ex presidente Álvaro Uribe; y presenciaron orgullosos la entrega de reconocimientos por parte del Consejo de Medellín, la Alcaldía y la Gobernación de Antioquia a este recinto que sea ha convertido en referente de ciudad. Gloria Puerta, Santiago Puerta, Angela Pérez, Marcela Correa, Arturo Madrigal. Leonor Hoyos, Cristina Acevedo, Melisa Mejía. Alfonso Valero, Mónica Trujillo, Antonio Buitrago, Patricia Uribe. Alina Moreno, Carolina Restrepo. Jorge Botero, Jaime Arango, Rodrigo Escobar. Martha Elena Roldán, Federico Gutiérrez, Catalina Mejía. Fernando Restrepo, Carlos Eduardo Botero. Andrés Pérez, Juliana Vélez.
Corriendo por el mundo Ellos son una pequeña muestra del empeño de atletas aficionados y profesionales de la ciudad, que participan en extenuantes pruebas y maratones alrededor del planeta.
Cristóbal, Agustín y Juan Felipe son profesionales que aunque trabajan, sus vidas no están ligadas exclusivamente a esa función ni aferrada a la rutina de la vida laboral. La mayor pasión de estos hombres está lejos de las oficinas, los comités o los quirófanos, como Juan Felipe que en su carro siempre tiene la bicicleta y ropa para trotar y nadar para cambiarse en cualquier lugar. Como ellos, en Medellín hay gran cantidad de aficionados al deporte, especialmente a las maratones o al triatlón, competencia exigente que combina la natación, maratón y ciclismo. Los tres coinciden en la importancia del deporte para la salud mental y física, son amigos, y juntos han corrido importantes maratones en otros países no solo por la competencia en sí, sino por la posibilidad de viajar y conocer ciudades y países como más les gusta, a pie o en bicicleta.
Cristóbal Echavarría Conocido por ser el ganador del reality Expedición Robinson “El Desafío”, este ingeniero químico tiene al deporte como uno de los pilares de su vida. Trabaja con textiles y se reúne con clientes pero, en cualquier momento, Cristóbal se monta en su bicicleta o sale a trotar por las calles de la ciudad, la que le gusta conocer a pie en cada rincón mientras saluda gente en su camino. Dice que en la universidad practicaba deportes colectivos, pero luego cayó en lo individual para no depender de nadie y cuando el simple trote le pareció algo monótono, se animó a correr medias maratones hasta estar preparado para una completa. “Corrí maratón en Los Ángeles, Berlín y Washington, esta última me gustó mucho porque pasábamos por los monumentos de esa ciudad, a mí me gusta conocer lugares diferentes”, dijo Cristóbal, que se prepara junto a Juan Felipe para el Ironman Cozumel, competencia en esa isla mexicana donde tendrán que nadar 3.8 kilómetros en aguas abiertas, luego recorrer 180 en bicicleta y rematar con una maratón de 42.2 kilómetros. Según él, “el vencedor debe estar llegando en 8 horas y media, pero yo le apunto a 11 horas; es mi primer Ironman y veré cuáles son mis límites. Después seguirá el paseo”, dijo entusiasmado. Para prepararse para este Ironman, que será este 28 de noviembre en Cozumel, Cristobal calcula que en cada semana de entrenamiento previo, puede llegar a los 500 kilómetros en bicicleta, 80 corriendo y 8 nadando.
Agustín Osorio Este médico anestesiólogo de 42 años después de estar en cirugías y atender consultas, tiene claro que debe invertir unas horas trotando o a montando en bicicleta. Como él dice, “es saludable, distrae la cabeza y me enseña a tener más equilibrio en mi vida”. En compañía de Cristóbal ha asistido a las maratones de Berlín, Los Ángeles y Washington. Para el próximo año tiene como meta ir a correr la maratón de New York. “Estas maratones son como un mundial de fútbol para un espectador, aunque tenemos la certeza de que no vamos a ganar, ahí están los mejores, uno compite contra uno mismo y nuestros propios tiempos”, asegura. Agustín se prepara para sus competencias como mínimo con 16 semanas de antelación, haciendo distancias progresivas, comiendo saludable y combinando el trote con la natación, la bicicleta y el gimnasio. “De esto no vivimos pero es entretenido y nos mantiene sanos. Además es una buena forma de conocer las ciudades porque en carro hay cosas que no se ven”, concluyó.
Juan Felipe Rodríguez Además de administrador de empresas y profesor universitario, Juan Felipe es un experimentado atleta apasionado por el triatlón y el Ironman, tanto que tiene tatuado en su cuerpo el símbolo de esa competencia. En su carro siempre tiene la bicicleta y un morral con ropa para cambiarse y hacer su rutina de ejercicios. Reclama que en El Poblado hace falta una unidad deportiva porque trotar por las transversales y demás vías puede ser riesgoso por posibles accidentes o la contaminación. Rodríguez ha corrido las maratones de Miami y Chicago, 6 medios Ironman y dos Ironman en Arizona y Coeur d’Alene. El domingo 21 de noviembre viaja con su amigo Cristóbal al Ironman Cozumel, lleva 20 semanas de entrenamiento y como los demás, va a superarse él mismo y luego aprovechar para descansar y conocer como turista.
Sin lugar a dudas, “Hermano caballo” parece alejarse de la retórica y complicación que caracteriza las obras más conocidas del artista
“Hermano caballo” es una obra en bronce de Rodrigo Arenas Betancourt (Fredonia, 1919 – Medellín, 1995), instalada en 1990 frente a la urbanización Vegas de Zúñiga, sobre la Avenida Las Vegas. Sin lugar a dudas, “Hermano caballo” parece alejarse de la retórica y complicación que caracteriza las obras más conocidas del artista. Aunque la escultura reproduce de manera completa la imagen del animal, en el fondo deja la sensación de que se trata de un fragmento que procede de un conjunto mayor: como si se hubiera escapado, quizá, de uno de aquellos grupos de caballos que aparecen en los gigantescos monumentos oficiales creados por Arenas Betancourt, por ejemplo, del que dedica a la Batalla del Pantano de Vargas, y, mejor todavía, de “Los potros”, levantado en homenaje a José Eustasio Rivera en Neiva, en 1985. Y es precisamente de esa particularidad de poder ser mirado, al mismo tiempo, como una obra completa y como fragmento de un trabajo más grande, lo que puede hacer más enigmático este bronce, pero también lo que le confiere mayor interés y la posibilidad de una lectura más contemporánea.
Por Carlos Arturo Fernández U.
En el conjunto de la producción artística de Rodrigo Arenas Betancourt, y de manera especial en sus obras monumentales, es evidente la búsqueda de significados simbólicos a través de las relaciones entre los diferentes elementos y personajes. En esos grandes marcos, los caballos aparecen constantemente como la manifestación directa de las fuerzas naturales, como poderes telúricos que colaboran siempre con el ser humano para el logro de sus propósitos; y ello ocurre cuando se trata de proyectos con directas referencias históricas, como los trabajos por la liberación y el progreso, pero también cuando busca la manifestación de los anhelos espirituales y metafísicos del ser humano; es lo que ocurre, por ejemplo, en el Bolívar desnudo, en Pereira, donde la presencia del animal va más allá de cualquier referencia anecdótica. Si, a partir de la soledad en la cual el mismo artista lo ubicó en este caso, se mira “Hermano caballo” de una manera aislada, sin referencia al conjunto de la obra de Arenas Betancourt, puede quedar convertido apenas en la imagen de un animal noble y poderoso pero de significado hermético; y la obra corre el peligro de quedar convertida en un alarde de técnica artística. Pero, si por el contrario se considera desde la perspectiva de fragmento que se ha planteado, surgen nuevas posibilidades de sentido. Es claro que cada persona puede estar o no de acuerdo con las ideas de fondo de Rodrigo Arenas sobre el hombre, la raza y la historia, o con la forma en que las plantea en sus obras; pero esa es una discusión en la que no queremos entrar aquí. Baste con señalar que este “Hermano caballo” queda como un testimonio patente de la fragmentación interior del hombre actual, en un contexto de incertezas donde todo puede ser mucho más (o mucho menos) de lo que creemos ver. Y que, incluso cuando, como en épocas pasadas, queremos seguir aferrados a los grandes esquemas ideológicos que nos daban seguridad, la certeza se nos escurre como la arena entre las manos y sólo podemos atrapar pequeños fragmentos de realidad. No lo sé; pero quizá algún día pensaremos que el valor de un artista como Rodrigo Arenas Betancourt radica más en estas luces fugaces de incertidumbre que en sus masivas estructuras monumentales.
Sin lugar a dudas, “Hermano caballo” parece alejarse de la retórica y complicación que caracteriza las obras más conocidas del artista
“Hermano caballo” es una obra en bronce de Rodrigo Arenas Betancourt (Fredonia, 1919 – Medellín, 1995), instalada en 1990 frente a la urbanización Vegas de Zúñiga, sobre la Avenida Las Vegas. Sin lugar a dudas, “Hermano caballo” parece alejarse de la retórica y complicación que caracteriza las obras más conocidas del artista. Aunque la escultura reproduce de manera completa la imagen del animal, en el fondo deja la sensación de que se trata de un fragmento que procede de un conjunto mayor: como si se hubiera escapado, quizá, de uno de aquellos grupos de caballos que aparecen en los gigantescos monumentos oficiales creados por Arenas Betancourt, por ejemplo, del que dedica a la Batalla del Pantano de Vargas, y, mejor todavía, de “Los potros”, levantado en homenaje a José Eustasio Rivera en Neiva, en 1985. Y es precisamente de esa particularidad de poder ser mirado, al mismo tiempo, como una obra completa y como fragmento de un trabajo más grande, lo que puede hacer más enigmático este bronce, pero también lo que le confiere mayor interés y la posibilidad de una lectura más contemporánea.
Por Carlos Arturo Fernández U.
En el conjunto de la producción artística de Rodrigo Arenas Betancourt, y de manera especial en sus obras monumentales, es evidente la búsqueda de significados simbólicos a través de las relaciones entre los diferentes elementos y personajes. En esos grandes marcos, los caballos aparecen constantemente como la manifestación directa de las fuerzas naturales, como poderes telúricos que colaboran siempre con el ser humano para el logro de sus propósitos; y ello ocurre cuando se trata de proyectos con directas referencias históricas, como los trabajos por la liberación y el progreso, pero también cuando busca la manifestación de los anhelos espirituales y metafísicos del ser humano; es lo que ocurre, por ejemplo, en el Bolívar desnudo, en Pereira, donde la presencia del animal va más allá de cualquier referencia anecdótica. Si, a partir de la soledad en la cual el mismo artista lo ubicó en este caso, se mira “Hermano caballo” de una manera aislada, sin referencia al conjunto de la obra de Arenas Betancourt, puede quedar convertido apenas en la imagen de un animal noble y poderoso pero de significado hermético; y la obra corre el peligro de quedar convertida en un alarde de técnica artística. Pero, si por el contrario se considera desde la perspectiva de fragmento que se ha planteado, surgen nuevas posibilidades de sentido. Es claro que cada persona puede estar o no de acuerdo con las ideas de fondo de Rodrigo Arenas sobre el hombre, la raza y la historia, o con la forma en que las plantea en sus obras; pero esa es una discusión en la que no queremos entrar aquí. Baste con señalar que este “Hermano caballo” queda como un testimonio patente de la fragmentación interior del hombre actual, en un contexto de incertezas donde todo puede ser mucho más (o mucho menos) de lo que creemos ver. Y que, incluso cuando, como en épocas pasadas, queremos seguir aferrados a los grandes esquemas ideológicos que nos daban seguridad, la certeza se nos escurre como la arena entre las manos y sólo podemos atrapar pequeños fragmentos de realidad. No lo sé; pero quizá algún día pensaremos que el valor de un artista como Rodrigo Arenas Betancourt radica más en estas luces fugaces de incertidumbre que en sus masivas estructuras monumentales.
Con su pelo rasta rosado, tatuajes, estilo y sobre todo con su talento y voz, esta mujer con influencia jamaiquina familiar, que alterna su vida entre la Isla de Providencia y Medellín en su casa de El Poblado, se abre paso con su dancehall, género derivado del reggae, en el medio colombiano. Ya ha cantado en importantes conciertos y por ahora su deseo es continuar sus estudios de diseño gráfico, para complementar el arte visual con su trabajo como artista. “El reggae ha estado conmigo toda la vida. Yo nací en Cartagena y mi niñez fue en Providencia, tengo mucha familia allá pero también acá tengo casa y estudio. Miss Muffin es la mezcla de las dos cosas, lo urbano y lo isleño que me han influenciado para componer y hasta en mi forma de ser”, dijo.
¿Cuáles son sus influencias musicales? Mi banda favorita es Sublime. La mezcla del punk rock con el reggae, con el hip hop, con la calle, con el skate, con el surf y la misma isla es lo que me ha influenciado. Me encanta el punk de Reincidentes y Ramones, pero también estilos como el de David Bowie, Queen y No Doubt. Por supuesto mucho reggae de la dinastía Marley y grupos jamaiquinos, entre otros.
¿Cómo fueron sus inicios como cantante? Desde chiquita estuve cantando música de Disney (risas). Luego me di cuenta que esto podía ser lo mío más o menos a los 15 o 16 años. Tuve una banda de nenas llamada Jamaican Aroma que no llegó a ningún lado, era como de relajo y hacíamos la fusión de géneros que me gustan a mí. Lastimosamente ellas no lo querían tan en serio como yo. Después empecé a componer, ahora hago acordes básicos, melodías, armonías y el arreglista se encarga del resto. Las letras y las melodías son mías, incluso algunos bajos también. Entonces a los 17 años me puse a componer con la guitarra y conseguí los primeros conciertos pequeños en bares de acá de Medellín; eran mis primeros pinitos.
¿Cómo fue su experiencia en Bogotá? A los 18 años me fui para allá, conocí a una banda que se llama Skartel y fueron ellos los que me pusieron en la tarima, me soltaron en eventos grandes, me abrieron el micrófono y me pusieron como se dice a echar flow e improvisar. De todas formas en Bogotá es difícil, toca conocer mucha gente y acá en Medellín me muevo más en mi medio, con amigos como G98, Rey Gordiflón, Providencia, Rasbarule y La 45. Cuando me fui para allá dejé de estudiar, hice el disco con Carlos Iván Medina, el mismo productor de La Provincia, de Carlos Vives. Me ayudó a estructurar las canciones y me fui consiguiendo conciertos en el Teatro Metro porque en Bogotá hay mucha escena de gente de San Andrés. Allá terminé compartiendo tarima con Kafu Banton y Asian Dub Fundation; así me empezaron a conocer. Por mi juventud, me di cuenta de que vivir solo es muy difícil y quería enfocarme de nuevo en el estudio, por eso regresé.
¿A qué le canta Miss Muffin? Lo mío es dancehall. Le canto a demasiadas cosas y el estilo no es nada específico. Puede ser desde el amor hasta otro concepto como una canción nueva que tengo: “Welcome to Paradise”, que habla de lo que está pasando ahora en San Andrés con la violencia, que antes era el paraíso hermoso pero entre líneas digo lo que esta pasando con atracos, robos y narcotráfico. También para cantar tengo el lado romántico, el lado rumbero y sexy. Le canto al sexo abiertamente sin problemas.
7 pecados capitales en la cocina Nadie come peor que un cocinero ya que pocos comemos en horarios normales, por la sencilla razón de que con hambre cocinamos mejor
Como está de moda el oficio, nos llenamos de chef, pero de cocineros, muy pocos. Ser chef no es un problema de diploma sino de pasión, intención, compromiso, genética, estudio y, por supuesto, años de quemarse y cortarse. Y como en todos los oficios hay pecados comunes, algunos más o algunos menos, pero casi todos veniales, ahí está la Virgen. Lujuria: “Pensamientos excesivos de naturaleza sexual”. Un pecado común en la cocina ya que el contacto permanente de cuerpos que se rozan, el calor de los fogones, las largas jornadas, las probaditas, las miradas a destiempo, las amasadas a dos manos y las hormonas liberadas por el trajín del turno, así lo propician. Tengo un amigo que cada vez que ve una mujer de uniforme, tira el negocio por la ventana tras un ombligo que huele a ajo, albahaca y sobregiro. Gula: “Consumo excesivo irracional”. Nadie come peor que un cocinero ya que pocos comemos en horarios normales, por la sencilla razón de que con hambre cocinamos mejor; yo solía comerme 6 zapotes, 4 mangos, 5 mandarinas, 2 arepas con quesito y un taco de saltín con gaseosa light para cuidarme, hasta que la dietista me lo redujo a media mandarina verde, una hostia de melón, la espuma molecular del quesito y la foto de la saltín. Pero los excesos más peligrosos en el sector son con el trago; un cocinero o dueño de restaurante que toma trabajando, tarde que temprano termina mal; además, es un ejemplo deplorable para invitar al resto del equipo a tomar y robar y la vía rápida para perder los clientes. Avaricia: “Necesidad de poseerlo todo”. Casi todos los negocios que se han expandido rápidamente basados en su éxito inicial, a mediano plazo fracasan ya que saturan su propio mercado. Abrir otra sucursal no significa ganar el doble. Duerma tranquilo aunque su competencia progrese. Por qué será que nos mortifica tanto que otro paisa gane. Más bien, hágase amigo de sus colegas y verá cómo duerme tranquilo. Pereza: “Personas que evitan realizar cualquier actividad”. Como algunos practicantes de hoy, cansados sin empezar la vida; trabajan a velocidad de tortuga coja, su compromiso es poco y su actitud sorprendente, ya que creen que se las saben todas cuando no distinguen una coliflor de un rábano. A mí una vez me tocó una estudiante costeña que cargaba enciclopedia culinaria para demostrarme que yo estaba equivocado y nunca pudo entender que en cocina cada uno hace las cosas a su manera, aún el de la enciclopedia. Y el problema no es de universidad ni de estrato, es tan sólo de actitud y pasión. Se salvan pocos. Muchos se han estado cambiando a otras carreras más fáciles que ésta, que escogieron por estar de moda, o andan pelando las papas que no quisieron pelar en las prácticas. La queja no es sólo mía, es del sector en general. Jóvenes a aterrizar pues, que esto no es tan fácil. Ira: “Disgusto irracional”. A algunos se nos ha ido la mano en el mal genio traducido en mal trato al equipo. A mí me tocó trabajar con un chef español que nos tiraba con los sartenes y nos trataba de indios ignorantes. Con los años se da uno cuenta de que lo más sabio es no llenarse de rabia y que nada otorga más autoridad que la razón y la serenidad. Ningún salario justifica un maltrato, ni mandar a la gente triste a la casa. Envidia: “Sufrir por lo que poseen los demás”. No hay peor pobreza que la ambición que da la envidia. Por eso más bien admire y cuente con sus colegas; tengo varios a los que permanentemente les pido ayuda, consejo y recetas y por mi oficina pasan diariamente otros tantos en las mismas; sufrir de a dos es sufrir menos. Entre otras cosas, en la Calle de la Buena Mesa tenemos un pacto rico entre muchos cocineros de no cobrarnos. Vanidad: “Creerse el mejor”. Lo que sabemos de cocina es muchísimo menos de lo que nos falta por conocer. Un chef debe ser humilde porque toda su vida tendrá que picar cebollas y con mucha frecuencia también llorar. Y como gracias a Dios el chisme rico no es pecado, les cuento que Maridaje en Plaza Mayor va a estar buenísima ahora en noviembre con más de 50 restaurantes importantes del Tour Gastronómico; qué buen ejemplo un evento de colegas tan democrático y participativo. Doña Pilar Velilla se consiguió un súper chef de cartel internacional, Jorge Uribe, para la nueva estructura culinaria de El Rodeo y La Macarena, formado en una de las escuelas más importantes y estrictas del mundo; ¡suben las acciones! Fuimos con Tulio Gastrosophía y las respectivas a Donde Bupos y reiteramos cómo compiten allí su cocina de mar notable con la calidez de sus anfitriones; los camarones en ghee son fuera de serie. [email protected]
Hace un año aproximadamente, la Avenida El Poblado amaneció un día con una serie de resaltos entre la Loma de Los González y la calle 10, en ambos sentidos y en cinco intersecciones. Esa semana, a la redacción de Vivir en El Poblado llegaron numerosas quejas de la comunidad, que poco entendía del por qué de esas guías. Incluso al principio se hablaba que eran reductores de velocidad, hasta que el Tránsito aclaró que se trataba de guías táctiles para que los ciegos cruzarán con mayor seguridad. Los críticos de la idea eran principalmente conductores, quienes argumentaban que además de entorpecer la movilidad, dañaban las llantas de los carros, la suspensión y podían averiar la carrocería debido a su altura. Ante esto, el Tránsito optó por esperar a que los resaltos se asentaran con el uso permanente, tal como sucedió con los instalados en la calle San Juan al frente de La Alpujarra que sirvieron de prueba piloto para instalarlos en Laureles, El Poblado y en el Centro. Según la Secretaría de Transportes y Tránsito, trabajaron de la mano de la Escuela de Ciegos y Sordomudos para tomar la mejor de decisión en cuanto al material de las guías, las cuales tuvieron un costo, solo en El Poblado, de 15 millones 638 mil pesos.
Otras dudas Un año después de la instalación de dichos elementos, algunos lectores como Luis Posada manifiestan que nunca han visto pasar por esos cruces a ningún invidente, y que hay resaltos deteriorados. “Mi inquietud es si son desechables y nos tocará volverlos a pagar porque ya están deteriorados y rotos en muchos de los cruces. Me gustaría que la Alcaldía de Medellín contara quién contrató ese servicio, cuánto costó, indicarnos si el contrato tiene pólizas de garantía y si ya tienen un balance del servicio que prestan esos resaltos”, dijo el lector, quien transita diariamente por la Avenida El Poblado.
Plenamente justificados El Tránsito sostiene que son medidas para tener una ciudad más incluyente, que la población aproximada de ciegos o con limitaciones visuales es de 25 mil personas en Medellín, y que la firma contratista fue la Unión Temporal Medellín Competitiva, encargada de mejorar la señalización horizontal de las vías de la ciudad con pintura termoplástica de larga duración. Juan Fernando Franco, Subsecretario Técnico de la Secretaría de Transportes y Tránsito de Medellín, se pronunció sobre los resaltos y la duda del lector. “Me permito informarles que las nuevas intervenciones realizadas por la Administración Municipal sobre el espacio público, están orientadas a garantizar las condiciones de accesibilidad y seguridad para toda la población de manera completamente incluyente, de tal forma que toda la población, sin importar sus condiciones físicas, tenga autonomía en su desplazamiento en la medida de sus posibilidades, lo cual obliga a construir la ciudad a partir del más débil. Es por esto que consideramos que la inversión realizada en la Avenida El Poblado con el propósito de orientar a la población invidente que pretende cruzar la vía entre un andén y su opuesto, se justifica en la medida en que logremos mejorarle la calidad de vida aunque sea a una sola persona con dificultades en su desplazamiento, máxime si consideramos que cualquiera de nosotros podemos en algún momento sufrir algún tipo de discapacidad”, argumentó el funcionario del Tránsito. Por otro lado, informó que el producto aplicado para la elaboración de las guías táctiles de la Avenida El Poblado, tiene una garantía de cinco años sobre el material y que existen pólizas de garantía que respaldan al Municipio, por lo cual se estará requiriendo al contratista para que realice las reparaciones del caso.
Modificar el diseño de La 34, es decir, alargar un puente de 100 a 400 metros de longitud, para afectar lo menos posible al barrio El Chispero, significaría que no habría que demoler 14 casas sino 4 y que cerca de 40 mil propietarios del resto de la comuna pagarían cada uno medio millón de pesos más por valorización.
“Vamos a bajarle la temperatura a la Avenida 34, nos vamos a tomar el tiempo que se requiera para iniciar su construcción y priorizaremos otras obras como los intercambios viales en las transversales con las lomas”. Así lo expresa el subsecretario de valorización y director del Fondo de Valorización de Medellín -Fonval- Luis Alberto García, y así se los manifestó también a los habitantes de El Chispero, uno de los sectores que más se afectaría con la ampliación de la Avenida 34 a doble calzada.
Propuesta para El Chispero En reunión reciente en este barrio, ubicado entre la Avenida 34 y La Transversal Inferior al costado norte de la Loma de Los González, el funcionario enseñó a sus habitantes la evolución que han sufrido los diseños de este proyecto decretado para construir mediante la contribución por valorización. Por insistencia de la Junta de Representantes de Propietarios y Poseedores, se hizo el último de los diseños -aún sin terminar- , el que menos impacta a El Chispero, pues no demanda la demolición de 14 casas sino de 4 de las ubicadas sobre el callejón principal del barrio. Sin embargo, los costos de la obra se incrementarían entre 20 y 25 mil millones de pesos porque para disminuir el impacto sobre El Chispero es necesario alargar de 100 a 400 metros el puente que se construiría sobre la Avenida 34. La modificación del diseño implicaría, además, edificar un gran muro de contención para sostener el barranco que separa al barrio de la vía. Adicionalmente, este nuevo puente diseñado para la Avenida 34 pasaría a la altura de El Chispero, lo cual generaría ruido y propiciaría el registro hacia el sector por parte de quienes transiten por la estructura vial. Con el fin de contrarrestar estas dos circunstancias negativas, se generarían entonces nuevas necesidades, como la construcción de barreras para mitigar el ruido y el registro El solo incremento en los costos de la estructura del puente aumentaría la cifra que los propietarios de El Poblado deban pagar por la obra, lo que, según los cálculos aproximados del Fonval, significaría que cerca de 40 mil propietarios pagarían cada uno medio millón de pesos más por valorización.
A evaluación Así las cosas, por intermedio del director del Fonval, el Municipio ofreció a las familias de El Chispero el avalúo de sus predios por parte de la Lonja de Propiedad Raíz, datos que se conocerían en enero de 2011. La idea es que las 28 familias que habitan en el callejón del barrio sopesen qué les conviene más: si vender sus propiedades ahora al Municipio -caso en el cual no habría que cambiar los diseños del puente- o quedarse en sus casas actuales, asumiendo el riesgo de que las futuras obras desestabilicen aún más un terreno que, según García, tiene problemas de inestabilidad y filtraciones subterráneas de agua. Advierte el director del Fondo de Valorización de Medellín que en la eventualidad de que las familias de El Chispero tomen la decisión de quedarse allí no podrán hacer desarrollos futuros a sus predios, es decir, no podrán ampliarlos o efectuar reformas drásticas. En su opinión, “no quedarían en las mejores condiciones”. Todas estas consideraciones deberán ser tenidas en cuenta en El Chispero antes de tomar una decisión que, en todo caso, tendrá que ser general, o sea compartida por las familias del sector . Sobre esta información que les suministró el Fonval y la propuesta del Municipio, Celia González, representante del Comité El Chispero pro defensa de la 34, expresa que están satisfechos en cuanto a que ahora conocen más acerca del proyecto vial y la manera cómo los afectaría, pero que están inquietos porque saben que de la decisión que tomen depende el bienestar de ellos y sus familias. Por el momento, tienen claro que evaluarán la propuesta de la manera más objetiva posible; mirarán los pros y los contras, tanto de vender sus propiedades e irse del sector como de quedarse negándose a aceptar que llegó el momento de desapegarse de las que por años han sido sus casas. De lo único que hoy están seguros es de no querer tomar una decisión equivocada.
Dijo Débora Arango en 1997: “A mí las injusticias y lo que hacían los políticos me llegaban al corazón, al alma. Todavía tengo la vena política, pero ¿se imagina si pintara hoy? Tema es lo que hay. Pero si pasó lo que pasó hace veinte años, hoy me hubieran quemado.”
El Museo de Arte Moderno fue inaugurado en 1980 con la exposición “El arte en Antioquia y la década de los setenta”. Algunas obras de Débora Arango hicieron parte de esa muestra y hoy, 30 años después, desde el espectacular espacio de su nueva sede en Ciudad del Río, el Mamm hace un reconocimiento a una artista que la crítica reconoce como una de las mejores pintoras colombianas del siglo 20. La obra de Débora Arango, reconocida por su carácter político y religioso y su crítica social, ha sido exhibida en otras ocasiones, pero esta vez el Mamm presenta nuevos elementos que invitan a ver con otra mirada, global y contextualizada, a esta artista. Los visitantes encontrarán dibujos, piezas de cerámica y pinturas, junto a audios, videos, recortes de prensa y testimonios de quienes conocieron a Débora Arango como artista y en su vida privada. En las más de 280 obras que conforman la muestra, los visitantes tendrán la oportunidad de ver algunas que nunca habían sido exhibidas, pertenecientes a miembros de su familia y a coleccionistas privados. El historiador y crítico de arte Álvaro Medina dijo de la obra de Débora: “Su obra es irregular, tiene momentos absolutamente extraordinarios, de una altísima calidad; pero también tiene una especie de bajones, que realmente ponen a pensar (…) Yo siempre he creído que a un artista hay que mirarle lo mejor y no lo peor; y cuando uno considera lo mejor de Débora Arango realmente estamos frente a un fenómeno de dimensión internacional, es única en el contexto latinoamericano”. La exposición está complementada por una amplia programación académica y artística, en la que se destaca la intervención del artista Wolfgang Guarín en la Sala de Proyectos Especiales, la participación en el programa Pasaporte al Arte de la artista Beatriz González, el historiador Darío Acevedo, el investigador Santiago Londoño y los curadores Juan Alberto Gaviria y Alberto Sierra, y los talleres de acercamiento a la obra de Débora Arango para niños y jóvenes.
He sido un temprano amante de la literatura. A los catorce envié mi primer cuento a un concurso y, como no gané, me convertí en un artista incomprendido. Tenía dieciocho años cuando mi padre publicó mi primer libro. Dos años más tarde, después de que lo mataron, escribir le devolvió a la vida su sentido. Cuando hice mi tesis doctoral estudié cuentos y novelas donde los protagonistas son escritores. Así descubrí que el escritor, según Albert Camus, es el más absurdo de todos los personajes y que la sensación de absurdo es necesaria para que las cosas tengan sentidos renovados. Después descubrí un personaje todavía más absurdo que el escritor: el escritor que también es profesor. Seamos sinceros, es absurdo ser profesor. Corremos la maratón en la dirección contraria. Somos mosqueteros con tizas por espadas; criminales enfrentando todos los días el pelotón de fusilamiento. Cantamos, bailamos; somos una mezcla de tiranos y payasos. Somos la versión contraria de El retrato de Dorian Gray: mientras envejecemos, para el mundo alrededor no pasa el tiempo. No me malinterpreten. Amo la enseñanza. Mi vida sería menos vida sin las clases de literatura, pero no me engaño sobre la naturaleza de mi oficio. Somos cuerpos sin fantasías o deseos, sin debilidades o emociones. Somos sabelotodos. Todo eso fue lo que traté de reflejar en El origen del mundo. El primer borrador lo escribí en el verano de 2006, cuando enseñaba un curso de escritura creativa en Rutgers University. En mi relato fui sincero y abierto. Hablé sobre el doloroso divorcio que estaba viviendo y sobre la soledad en un país extranjero. Escribí que es imposible enseñar a escribir, que solo puede aprenderse desde adentro. Escribí de la experiencia de ser un profesor hombre en un salón con nueve mujeres, de su belleza, de los dobles sentidos que a veces navegaban en las charlas. Escribí sobre la tensión erótica y sobre las emociones que a veces se asomaban en las clases. Por algún tiempo tuve dudas sobre si debía publicar la novela. Me preocupaba su franqueza. Pero encontré los libros que necesitaba. Sidney Jurard, en The Transparent Self, me recordó que el verdadero artista revela una porción de su experiencia que la mayoría teme revelar. George Steiner, por su parte, me confirmó que un erotismo “del alma” está siempre presente en la enseñanza. Después de leer a estos autores me sentí liberado. Magnífico Delgado, el protagonista de mi novela, es un personaje que ha sido herido por la vida. Lo apasionan la belleza y la poesía mística. Trata de escribir un libro libre de él, pero siempre termina viendo su imagen en el espejo de tinta. Siempre consigue mantener a raya sus fantasías, sus miedos y la fascinación que le produce ver mujeres escribiendo. Su historia será presentada y vendida como una novela erótica, pero el erotismo que refleja es un erotismo del alma, el mismo de San Juan de la Cruz, una expresión de humanidad bastante rara en tiempos como los nuestros, en los que el cuerpo humano ha sido despojado de su carácter sagrado. Los humanos somos frágiles, pasajeros. Ninguno de nosotros quedará dentro de unos pocos años. Pero los libros quedan. Incluso si nadie los abre en muchos años, incluso si caen en las manos del olvido, los libros seguirán allí, insistiendo en contarle a nadie que alguna vez existió una comunidad perdida de artistas y académicos con sinceridad suficiente para recibir y celebrar las creaciones artísticas que hacían algunos de ellos. Versión condensada de una conferencia leída en el Convivium de profesores de la Universidad del Estado de Nueva York. El autor presentará su novela El origen del mundo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el próximo 27 de noviembre.
“Y ahora que” es el título del nuevo CD de Al D-Tal, grabado entre julio y octubre de este año en el estudio F5 Producciones. El disco tiene seis canciones masterizadas en Sterling Sound, New York, lugar por el que han pasado bandas de talla internacional como Green Day, Iron Maiden, Paramore, y AC/DC. “Tenemos un sonido más profesional y competitivo. La idea es internacionalizar más la banda con nuestro rock. Ahora tenemos letras y composiciones más maduras”, dijo el vocalista y pionero de Al D-Tal, Sebastián Gaviria. Después de seis años de formada, la banda hoy la completan Juan Camilo Arbeláez en el teclado, Carolina Restrepo es la guitarrista líder, Santiago Aristizábal en el bajo y Felipe Muñoz en la batería.
Y ahora que… La nueva producción del grupo fue lanzada el mes anterior en el Coliseo El Campín de Bogotá, acompañada de otras bandas nacionales. Ahora se preparan para grabar el video del sencillo “Posdata”, tema que está sonando en Radioacktiva y Radiónica. “Este álbum cuenta con 6 canciones que contienen una propuesta musical innovadora, enérgica, fresca y contundente. Sus letras hablan de temas cotidianos, problemas, tristezas, desilusiones y fracasos que son inherentes al ser humano”.
Rodrigo Chaverra Agudelo, se presenta como un político independiente, y Carlos Ignacio Ospina Ramírez, de una organización juvenil, representarán a los jóvenes de El Poblado ante la Alcaldía de Medellín a través del Consejo Municipal de la Juventud en el período 2010-2013. Las elecciones que se realizaron el pasado jueves 4 de noviembre, contaron con la participación de 7.035 votantes en toda la ciudad para escoger 19 representantes que componen dicho Consejo. La zona 5, correspondiente a El Poblado, contaba con cuatro candidatos. Los elegidos son Carlos Ospina con 101 votos y Rodrigo Chaverra con 188. “Vamos a hacer el empalme con los anteriores para continuar lo bueno que se viene haciendo. Queremos mostrarnos a los jóvenes de El Poblado y lo vamos a hacer. Algo por lo que lucharé será la creación de un medio de comunicación de jóvenes y para los jóvenes de Medellín, es una propuesta para todo el Consejo Municipal”, dijo Ospina, abogado de la Universidad de Medellín. Rodrigo Chaverra es estudiante de Filosofía de la Universidad de Antioquia, propone crear canales de comunicación que fluyan entre la Administración Municipal y los jóvenes de El Poblado, y generar una identidad propia en la comuna para buscar objetivos conjuntos y positivos para todos.
Dicen los expertos que lo mejor es dar un regalo de cada clase: uno de movimiento, uno de juego colectivo, uno de acción, uno de desarrollo intelectual, etcétera, y acompañar a los niños en su descubrimiento y uso.
A falta de datos propios, buenos son los de otros: en España un niño recibe en promedio 6 regalos de Día de Reyes (lo que nosotros hacemos aquí en la Navidad) y los padres gastan unos 180 euros en regalos. A esa cifra faltaría sumar lo que se gastan los tíos y abuelos, tantas veces metidos en absurdas competencias por dar el mejor regalo. ¿Qué tan diferente puede ser eso entre nosotros? No mucho, ni en cantidad ni en plata, como bien lo saben los padres de niños pequeños. Lo que sí es muy difícil de determinar, y al mismo tiempo absolutamente necesario, es cuántos regalos son suficientes y cuánto dinero van a gastar en esos regalos los padres, los tíos y los abuelos. Hace ya muchos años que la idea del traído del niño Dios -o la del cumpleaños, que para el caso es lo mismo- fue remplazada por una avalancha de regalos que hace que los niños nos sepan qué les dieron, ni quién se los dio ni a son de qué. Si en algo coinciden los expertos en crecimiento y desarrollo, es en que sobrecargar a un niño con regalos no es precisamente lo mejor que se puede hacer por él. Muchos regalos juntos, recibidos todos en el mismo momento, lo saturan al punto que los unos anulan a los otros y lo que se produce es, a los ojos del niño, una desvalorización general de todo lo que le dieron. La queja de los adultos, los abuelos los primeros, es que el niño no valora lo que tiene. Y esa desvalorización general de los juguetes se acentúa si el niño recibe constantemente pequeños regalos sin motivo aparente.
Juguetes y juego De momento, dejemos de lado las quejas de los adultos. Ellos verán cómo las resuelven. Lo que nos interesa aquí es el efecto que el exceso de juguetes tiene en los niños. Recuerde su última Navidad, o mejor, su última fiesta de cumpleaños pues seguro fue hace menos tiempo. Recuerde la apertura de los regalos. ¿Recuerda que llegó un momento en que la fiesta quedó reducida a romper y romper papel regalo y el niño ya ni se fijaba qué había adentro de cada paquete? De esto se siguen reclamos conocidos de aburrimiento, de no saber qué hacer o de no tener con qué jugar. La recomendación de los expertos, para no caer en esta trampa, es prestar atención a los deseos de los niños. De todos es sabido que los niños generalmente tienen claro qué es lo que quieren que les regalen de Navidad, y de todos es sabido que esos deseos generalmente son problemáticos, por llamarlos de alguna manera. Pero prestar atención a los deseos de los niños es también ayudarlos a decidir qué quieren. Hacer con el niño una lista de las cosas que quiere, es decir, orientarlo en la confección de esa lista, es la mejor manera de conciliar las posibilidades e intereses de la familia -hablamos de plata y del tipo de regalos que no queremos que nuestro hijo reciba- con los deseos del niño. Y para evitar la avalancha mencionada al principio, se recomienda juntar la plata destinada a los regalos del niño (de padres, abuelos, tíos) para comprar algunas de las cosas de la lista. Así se evita la competencia de los adultos, el niño recibe los regalos que quiere y con los que puede jugar, y la Navidad, al menos en este punto, vuelve a ser lo que era. Finalmente, si el exceso de regalos es un hecho, le corresponderá a los padres racionalizar su aparición y uso. Entregar unos primero, guardar otros y hacer rotaciones cada cierto tiempo. Por lo demás, mucha suerte con las promociones de noviembre.
Fernando Sánchez, habitante de El Poblado, manifestó a nuestra redacción la siguiente inquietud: “¿Se puede prohibir que un copropietario arriende su parqueadero a alguien que vive fuera del conjunto residencial? ¿Quién lo puede prohibir: el administrador del conjunto residencial, el consejo de administración, la asamblea de copropietarios?”. Sobre esta duda, José Horacio Betancur, gerente general de Somos Bienestar Ltda, empresa dedicada a la administración de unidades residenciales en El Poblado, aclara que por ser el parqueadero un bien privado no se puede prohibir a un propietario que lo arriende, incluso a personas ajenas a la unidad residencial. Indica que lo que sí pueden hacer la administración y el consejo de administración es establecer controles con los parqueaderos para que no sean utilizados con fines distintos a los de estacionar un vehículo. Además, considera que como medida de control interno se puede pedir la identificación al conductor del vehículo y revisar si hay paquetes sospechosos. Sin embargo, “lo ideal es que sea algo concertado y que quien decida arrendar su parqueadero se fije muy bien a quien lo hace con el fin de evitar problemas y factores de inseguridad a la unidad residencial”.
Amparo de la ley En el mismo sentido opina Diego Restrepo, de Aceis Ltda, compañía enfocada en la gerencia de propiedades y edificios. “Definitivamente no se puede prohibir porque sería una limitación ilegal al dominio”. Esta libertad para que el propietario de un apartamento o de una oficina alquile su parqueadero a la persona que quiera, está amparada por la ley 675 de 2001, conocida también como Ley de Propiedad Horizontal. Agrega que los horarios de ingreso y salida de los vehículos de las unidades residenciales tampoco se pueden restringir. Caso contrario ocurre en los edificios de oficinas, donde el consejo de administración sí puede establecer horarios para que los vehículos entren y salgan de la propiedad. En el caso de que se trate de un inquilino que quiera subarrendar el parqueadero del apartamento, debe tener un permiso del propietario del inmueble. Generalmente, dice Diego Restrepo, en los contratos de arrendamientos se incluye la prohibición de subarrendar el parqueadero.
Entre la Avenida Las Vegas y Vizcaya, y desde la quebrada La Presidenta hasta La Poblada, existen 233 viviendas y 224 establecimientos comerciales de varios tipos, según un informe presentado por la arquitecta de la unidad de ordenamiento territorial de Planeación, Marta Luz Restrepo. De los 224, 87 son bares, 63 restaurantes-bares, 8 distribuidoras de licor, 7 discotecas, 7 discotecas-bar y 52 restaurantes, datos actualizados a julio de 2010. Dicho documento dejó al descubierto problemas de control, de congelamiento y descongelamiento de zonas, así como el no cumplimiento de normas de protección a planteles educativos e iglesias. Santiago Quintero, Presidente de la Junta Administradora Local, afirmó que “el estudio de Planeación constata que hay saturación en negocios con consumo de licor. No se respeta que no pongan estos establecimientos a menos de 100 metros de colegios e iglesias. En la reunión anterior se visualizaron esos problemas que antes no se mostraban y los concejales alo vieron; también falta claridad sobre la norma de las zonas congeladas o no”. Para la próxima reunión de la comisión accidental, que además de Poblado Centro analiza las problemáticas de Barrio Colombia y los parques Lleras y El Poblado, la comunidad pidió más claridad sobre el control y regulación a los establecimientos, así como la competencia de las mediciones de ruido entre la Secretaría de Salud y el Área Metropolitana.
Proponen congelar zonas y modificar el POT Tanto la Jal como Santiago Martínez, coordinador de la comisión, coinciden en la petición a la Alcaldía de congelar algunos sectores como medida transitoria para solucionar el problema de fondo. “No cabe duda que hay saturación de negocios. Pretendemos que la Secretaría de Gobierno, con fundamento en el informe de Planeación, coteje si los establecimientos cumplen con todo el marco normativo que se ha venido desarrollando. Desde la comisión le peticionamos al alcalde que congelen esas zonas y los comercios que tengan dificultades y estén en algún proceso, someterlos al debido proceso. La construcción para una convivencia saludable no es sacar a quienes están ni atropellarles, sino llegar a esa convivencia fundamentada en el debido proceso y la autorregulación”, dijo el concejal Martínez. Además agregó el deseo de movilizar a la comunidad para participar en una nueva modificación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), para establecer zonas más adecuadas según el tipo de negocio comercial. “Es una desgracia que a un residente lo desplacen por algún establecimiento. Con lo que viene, a la gente le va a quedar claro cuáles locales están en algún proceso y se vienen equivocando, eso lo vamos a mostrar”, concluyó Santiago Martínez.
Este acopio es en la calle 3BSur con la carrera 29C no está autorizado.
Este acopio es autorizado, en la estación Poblado, pero el número de taxis (la fila va hasta el INEM) se antoja excesivo.
El acopio de la carrera 30 con la calle 1Sur no está autorizado.
Cerca a los centros comerciales, universidades y clínicas, algunos taxistas aprovechan en las cuadras aledañas para estacionarse y esperar usuarios que salen de dichos sitios, en la mayoría de casos obstaculizando el tránsito normal de los vehículos al ocupar un carril de la vía.
Según Rafael Nanclares, Subsecretario de Control de la Secretaría de Transportes y Tránsito de Medellín, “los agentes de tránsito adelantan rigurosos controles en las vías de la ciudad. Hasta el 31 de octubre, se realizaron 1.236 comparendos a conductores que prestaban un servicio diferente al autorizado en la licencia de tránsito del vehículo”. También afirmó que desde mayo de este año, los acopios ubicados sobre la Avenida Regional a la altura de las estaciones del Metro Aguacatala y Poblado están autorizados. Sobre los acopios de la calle 3BSur con la carrera 29C y en la carrera 30 con la calle 1Sur, el funcionario dijo que “encontramos que no han sido autorizados, por lo que programaremos una visita de control a estos dos sitios, con agentes de tránsito, porque el acopio ilegal es una práctica que muchas veces tiene un impacto negativo en la movilidad”. Otro, como el ubicado en la Avenida El Poblado al frente del Centro Comercial Santafé, recibe visitas diarias del personal del Tránsito para controlar y despejar la bahía de taxis. En esta quincena visitamos algunos de esos acopios que todos conocemos y que a las autoridades les cuesta tanto controlar. Le invitamos a que nos envíe sus fotos de los acopios que hay en su barrio para ilustración general.
Idealmente no deberíamos necesitar un azul en cada esquina, pero la indisciplina de taxistas y pasajeros, como sucede frente a Santafé, así lo requiere.
Ya se volvió común que cuando se acerca la temporada navideña en la ciudad, algunos manifiesten: “Este año los alumbrados van a ser los mejores”. Con una inversión de 8 mil millones de pesos, la Alcaldía de Medellín y Empresas Públicas aseguran que así será. “Medellín, un cuento de luz”, es el eslogan del alumbrado navideño 2010, el cual estará más enfocado en los cuentos propios de Navidad, y en lugar de los conciertos de música clásica que se realizaban entre el Edificio EPM y la Avenida del Río, estos serán de música tradicional y popular. La cobertura del alumbrado aumentará este año; además de los adornos en los sitios tradicionales como la Avenida La Playa, Pasaje Carabobo, Calle San Juan, Plaza Botero, Avenida del Río que tendrá pabellones para que los visitantes interactúen con cuentos navideños, y el Cerro Nutibara, que será decorado bajo el concepto del pesebre, “Medellín, un cuento de luz” llegará a más de 70 parques de la ciudad.
Más luces para El Poblado “Me encanta poder llegar a El Poblado”, expresó el mandatario local Alonso Salazar, durante la presentación a medios de comunicación de los alumbrados 2010. Además añadió que “el uso de la tecnología ha permitido la disminución de consumo de energía. Como cada año, esto eas la mezcla de la artesanía juiciosa de mujeres a lo largo de meses, y también de hombres soldando estructuras, todo combinado con tecnología de punta. Este será el alumbrado con más movimiento en la historia de Medellín”. La Avenida El Poblado, la calle 10 y los parques El Poblado, Lleras y La Presidenta, componen el circuito de alumbrados bajo el concepto y manejo de la luz. Según Horacio Valencia, arquitecto del área de alumbrado de Empresas Públicas, “darle más importancia a El Poblado es mostrar que la Navidad no sólo se proyecta en los lugares de siempre. Allí básicamente decoraremos con algunos elementos la arborización de El Poblado. Los troncos de los árboles de la Avenida El Poblado, desde la Loma de Los González hasta la 10 irán iluminados. La 10 y los demás parques estarán asociados a figuras tradicionales que siempre nos acompañan en Navidad, estrellas y demás elementos que componen un árbol de Navidad”, dijo el funcionario de EPM.
Después de cinco meses de trabajos de excavaciones y apoyos para la futura obra, poco visibles desde el exterior del campamento de trabajo situado en el antiguo coliseo de Eafit, ya empezó a verse uno de los mástiles del puente. Se trata de una de las columnas donde irá suspendida la estructura, según indicó el ingeniero Iván Ramírez, interventor por parte de la Secretaría de Obras Públicas. Este mástil tendrá 30 metros de alto y estará pintado en blanco, a diferencia del color del cemento normal. Su forma es rectangular, con dimensiones de 1.50 metros de ancho por 7 metros de largo. El trabajo de vaciado del cemento se adelantó a lo largo de la segunda semana de noviembre, mientras que el vaciado del segundo mástil, el del costado occidental del río Medellín, en Guayabal, iniciará el 21 de noviembre.
La obra se desarrolla de acuerdo con el cronograma, aseguró el ingeniero Ramírez. Son 248 las personas que trabajan en este proyecto, considerado por la Alcaldía como uno de los más ambiciosos que se adelantan hoy en la ciudad y el cual estará terminado en diciembre de 2011.
El puente, construido por la firma Conconcreto S.A., será el más largo intraurbano del país y complementará el circuito vial en doble calzada desde la Loma de los Balsos en El Poblado, hasta Guayabal. Irá desde el lote Los Guayabos -frente al Centro Ejecutivo- hasta el barrio Cristo Rey, en una longitud de 560 metros, y combinará dos sistemas: uno atirantado, para cruzar el río, y un sistema convencional. Es construido con recursos de la Alcaldía, inversión que asciende a los 75 mil millones de pesos.
Así lo determinó la Jal mediante la Resolución 07 de 2010, emitida el pasado 3 de noviembre. La razón de esta negativa no es otra que el “considerar que carece (la Jal) de competencia para decidir sobre las iniciativas ya aprobadas por el Consejo Comunal de El Poblado según los artículos 54, 56 y 64 del Acuerdo 43 de 2007 y los artículos 41, 42 y 43 del Decreto 1073 de 2009”. En la misma resolución, la Jal de El Poblado invita y anima a la Administración Municipal a realizar “un seguimiento y control de la ejecución de las iniciativas que garanticen el cumplimiento de las mismas conforme fueron creadas por el Consejo Comunal”.
Uno de los temas que se han venido discutiendo en la ciudad en los últimos días, es el relacionado con la propuesta de darle a Medellín la posibilidad de que sea considerada como destino aéreo de “Cielos Abiertos”. Este término, aeronáutico por excelencia, significa que en lo relacionado con los convenios aéreos que regulan las relaciones aero-comerciales entre dos países (bilateral) o varios (multilateral), el destino (para este caso Medellín) no haría parte de los términos del acuerdo, quedaría por fuera de este. Es decir que la aerolínea que quiera operar en el destino, lo puede hacer libremente; puede tener las frecuencias que requiera, volar a los destinos que considere y hasta contar con las “quintas libertades del aire”, que le permitiría recoger pasajeros en la ciudad para llevar a destinos en el exterior, si es una aerolínea extranjera. Para la ciudad, contar con la posibilidad de convertirse en un destino con “cielos abiertos”, es indudablemente una posibilidad muy propicia para catapultar a Medellín y a Antioquia como ciudad y región con vocación turística, tal como existe hoy para Cartagena y San Andrés. Es indudable que necesitamos la presencia de aerolíneas internacionales en nuestro aeropuerto José María Córdova. En los últimos 10 años han llegado operadores aéreos como American Airlines, Spirit, Taca, LAN y algunas aerolíneas colombianas han comenzado a volar hacia destinos internacionales desde Medellín, como Nueva York, Caracas y Madrid; atendiendo a que previamente lo han estado haciendo a Miami y Panamá. Poco a poco nos hemos venido conectando con América y ahora con Europa, pero aun seguimos bastante atrasados con respecto a otros aeropuertos. Rionegro es un Aeropuerto que en términos internacionales moviliza aun, un porcentaje muy bajo de los pasajeros internacionales del país, con tan solo el 10.47% del total. Mientras que el de Bogotá concentra el 72.17% de los viajeros al exterior. Y si miramos otros aeropuertos cercanos, como el de Panamá, a pesar de ser un pequeño país, su aeropuerto internacional, supera con creces al nuestro, teniendo en cuenta que desde el punto de vista de seguridad operacional e infraestructura es también muy superior. Si queremos potencializar al aeropuerto de Rionegro como un destino internacional con presencia de aerolíneas internacionales, debemos antes que todo crear un centro de conexiones internacionales (HUB) y para ello es necesario crear las condiciones de mercado y de tráfico para que dichas aerolíneas “asienten sus reales” en la ciudad. La declaratoria de “ciudad abierta” y la promoción de esta como destino turístico, de negocios y convenciones, ayudarían a mejorar la conectividad aérea con el continente y el planeta, pero para desarrollarlo es indispensable comenzar a pensar seriamente en el traslado de las operaciones comerciales del aeropuerto Olaya Herrera al José María Córdova y de esta manera consolidar un centro de conexiones aéreas de alcance regional.
La transformación acelerada que ha vivido Astorga en los últimos años no parece haber terminado. La Alcaldía prepara más cambios
No es posible dar cifras precisas sobre los barrios que componen la Comuna 14 o El Poblado, sencillamente porque no están unificadas. Es así como mientras en unos documentos municipales El Poblado aparece con 27 barrios, en otros figura con 22.
Esta dificultad para encontrar cifras y datos concretos se extiende a los barrios, Astorga entre ellos. Aunque está claro que por el sur y el occidente Astorga limita con el barrio Patio Bonito, por el norte con Manila y por el oriente con Poblado Centro, definir sus límites mediante nomenclaturas no es fácil pues ni las propias entidades del Municipio de Medellín coinciden en estos. Mientras para Planeación, Astorga va desde la Carrera 43 A -Avenida El Poblado- hasta la Carrera 46, y desde la Calle 10 hasta la 6 -quebrada La Presidenta-, para la Secretaría de Transportes y Tránsito, que estudia la movilidad en el sector con el fin de tomar medidas de circulación y estacionamiento, Astorga está delimitado por las carreras 43A y la 48E. Estos datos incluso son diferentes a los que citaba en 1995 el desaparecido Anuario Estadístico Metropolitano según el cual Astorga se extendía hasta la Carrera 45, para un área total de 221 mil 122 metros2, 23 manzanas y 390 viviendas, con predominio de los estratos 4 al 6.
Curiosamente, cuando existía el Anuario Estadístico Metropolitano era posible encontrar información discriminada de cada uno de los barrios que componen El Poblado, pero los datos que ofrece hoy la Encuesta de Calidad de Vida de Medellín -publicación que reemplazó al Anuario- se refieren a la Comuna 14 -El Poblado- en general. Esto dificulta conocer y precisar detalles de cada zona, en este caso de Astorga.
Sitios característicos
Otra de las particularidades de Astorga es que oficialmente incluye -de acuerdo con el mapa suministrado por Planeación Municipal- al templo de Santa María de Los Dolores. Sin embargo, este siempre ha sido considerado como de Patio Bonito, tanto por la parroquia como por los habitantes de este barrio.
Con la Calle del Frito -la calle 9 desde el Parque El Poblado hasta dos cuadras abajo- sucede algo similar, pues pese a que los mapas la incluyen en Astorga, para algunas personas está separada de este, como si fuera un barrio aparte.
Aunque Astorga es uno de los barrios más pequeños que tiene El Poblado, para el Municipio de Medellín conforma con Manila y Poblado Centro, uno de los tres grandes núcleos de la Comuna 14. Cuenta, además, con uno de los parques más generosos en vegetación, como es el Parque de La Bailarina, sitio característico del barrio.
Cifras diferentes
Según datos suministrados por el Fonval, el barrio Astorga tiene hoy cerca de 1.950 habitantes (6.850 menos que Patio Bonito), es decir, 650 más que en 1995, cuando el Anuario Estadístico Metropolitano arrojó que tenía 1.293. De acuerdo con la Encuesta de Calidad de Vida de Medellín 2010, adelantada por Planeación, en El Poblado habitan hoy 118.811 personas, lo que significa que Astorga constituye el 1.6% de esta población. No obstante, según el Dane, la población de El Poblado es hoy de 120.695 personas. Estas cifras tampoco coinciden con las de la Encuesta de Calidad de Vida de 2009, en la cual El Poblado registra 127.422 habitantes.
Según una investigación hecha por Vivir en El Poblado, en Astorga hay 507 apartamentos, 103 casas habitadas, 47 viviendas convertidas en oficinas y locales comerciales, 170 locales y oficinas en edificios, y ocho restaurantes, entre otros.
Transformación
Astorga es uno de los barrios de El Poblado que ha sufrido más cambios graduales en los usos del suelo, lo que ha generado un desplazamiento paulatino de los residentes. Es evidente su transformación; en las dos últimas décadas pasó de ser zona netamente residencial a convertirse en área mixta, donde lo habitacional ha cedido buena parte de terreno a la oferta de bienes y servicios. Esto se atribuye, sobre todo, a su ubicación estratégica: su cercanía con la Calle 10 y la Avenida El Poblado.
Este mutación generó un problema que no fue previsto a tiempo: la falta de sitios de estacionamiento para quienes trabajan en el sector y demandan los servicios. Por eso, las calles lucen hoy llenas de carros todo el día, situación que la Secretaría de Tránsito de Medellín intenta solucionar. Al cierre de esta edición el Municipio no había tomado una decisión sobre la polémica propuesta de poner parquímetros o algún otro sistema de control de estacionamiento.
Proyecto vial
El cambio más cercano que se prevé para Astorga es la construcción de un desarrollo vial que hace parte de las obras decretadas por el alcalde de Medellín para construir mediante la contribución por valorización: la conexión o unión de la Carrera 43C entre las calles 8 y 9, a través del parqueadero adyacente a La tienda del vino. Igualmente, y para darle continuidad a esta vía, por valorización se proyecta construir un puente sobre la quebrada La Presidenta, desde Astorga (Calle 7D con 43C) hasta Patio Bonito. La idea es ayudar a descongestionar la Avenida El Poblado, en el sentido norte sur. Ambos proyectos se complementan con otras obras, como la conexión de la carrera 43C/D entre las calles 11 y 11A, en el barrio Manila.
Betty Cárdenas
Alma y madre del Parque de la Bailarina
En 28 meses y a partir de una tragedia, la artista plástica Betty Cárdenas se convirtió en un referente del barrio Astorga y logró un cambio positivo en su parque, ese que hoy, gracias a ella y a su gestión ante el Concejo, se llama Parque de la Bailarina Isabel Cristina Restrepo Cárdenas.
Curiosamente, Betty no había pisado jamás este espacio público al que también se le conocía como parque del amor o parque de los enamorados. Llegó a él por un hecho trágico, cuando su hija Isabel Cristina, de 18 años, bailarina y profesora de ballet clásico, estudiante de cuarto semestre de arquitectura y primero de publicidad, fue asesinada con arma blanca en este lugar la noche del 15 de junio de 2008, sin que fuera auxiliada por nadie.
A partir de ese momento, ningún parque en Medellín tiene un doliente tan permanente. Con su perseverancia, Betty ha logrado incidir y cambiar este pulmón verde que identifica al barrio Astorga y que los planes municipales lo tengan en cuenta y sea motivo de inversión. Lo que antes era un lodazal descuidado e inseguro, ahora tiene senderos adoquinados, presencia policial frecuente y una página web (www.parquedelabailarina.com) donde Betty y el Colectivo Alas de Mariposa -creado a partir del asesinato para que feminicidios como el de Isabel no se borren de la memoria colectiva- registran la historia, la evolución, las noticias y todo lo referente al sitio.
Mes tras mes, todos los días 15, Alas de Mariposa, con Betty a la cabeza, organiza eventos culturales en el Parque de la Bailarina: conciertos, perfomances, presentaciones de ballet y otras manifestaciones artísticas con el fin de romper la indiferencia ciudadana. Y allí permanece colgado de un árbol un tutú ensangrentado al que Betty denomina Escudo de tutú para “valientes” hombres. Esta instalación es el símbolo de la muerte de la bailarina, pues “algunos testigos que estaban en el parque me dijeron que el joven que la acompañaba se escudó con el cuerpo de mi niña. No sé si era que tenía cuentas pendientes con el asesino”.
Hoy, Betty ve con satisfacción que su labor no ha pasado en vano. Se evidencia en detalles como el que los primeros meses que instalaban el escudo lo encontraban “destruido, quemado, como arrancado con rabia, pero los últimos meses permanece intacto”.
Betty Cárdenas es egresada del Instituto Bellas Artes y hoy está dedicada a dar clases particulares de arte terapia a alumnas de El Poblado y a cuidar el Parque de la Bailarina. “A la comunidad del sector le queremos llevar un mensaje de paz, de convivencia y de solidaridad para hacerles ver que la única manera de lograr seguridad en una ciudad es ejerciendo ese derecho a la apropiación de espacios como este, para que lo sientan como suyo. Al tomarlo, al habitarlo, se evita la ocupación por parte de entes delincuenciales”.
Seis décadas de historia La evolución de Astorga
Astorga, como la mayoría de los 27 barrios que, según Planeación, hacen parte de El Poblado, debe su nombre a una finca. Su historia, tal y como fue registrada por Vivir en El Poblado en la edición 110, de la segunda quincena de abril de 1997, se remonta a mediados de los años 50 del siglo 20 cuando los hermanos Darío, Javier y Jaime Gaitán decidieron construir un barrio en los terrenos de la antigua Astorga, propiedad familiar.
Del trazado del futuro barrio se encargó Tulio Ospina, pariente cercano de Mariano Ospina Pérez, presidente de Colombia entre 1946 y 1950. Ospina dividió la finca en dos calles -la Siete y la Ocho-, demarcó los lotes para las casas y dejó un espacio para el parque, hoy llamado Parque de la Bailarina. Hacia el sur seguía la finca Patio Bonito, perteneciente a Abraham Escobar, sobre la que más tarde se construyó el barrio del mismo nombre.
También pertenecía a Astorga una calle que ya existía desde la primera mitad del siglo 20: la Nueve, conocida como la Calle del Frito, la cual hacía parte original del trazado de la Plaza de El Poblado y comprendía dos cuadras hacia abajo. Por este motivo su arquitectura y ocupación era diferente a la del nuevo barrio.
Entre vacas, conejos y partidos
Las primeras casas del recién creado barrio fueron habitadas, principalmente, por matrimonios jóvenes, familias tradicionales, quienes compraron los lotes a los Gaitán. En ellos construyeron casas de uno y dos pisos, grandes y modernas, y el sector empezó a poblarse. Vivían en Astorga, entre otros, los de Bedout, quienes habitaban frente al hoy llamado Parque de la Bailarina; también crecieron en las calles del barrio el publicista Michael Arnau, el empresario Juan Emilio Posada y Rocío Vélez de Piedrahita con su esposo e hijos. Esta escritora recuerda hoy que Astorga “era sabroso, muy apacible y agradable, completamente residencial y sin problemas de inseguridad; cuenta que para ir a misa a San José pasaba por la Calle del Frito, en ese entonces una carretera destapada, al igual que la Calle 10. Sin embargo, reconoce que hace 15 años se fue del barrio luego de que este empezara a llenarse de empresas y negocios y perdiera su vocación residencial.
Según Juan Fernando Franco, Subsecretario Técnico de esta secretaría, “todavía estamos analizando la intervención de Astorga con la comunidad. Una vez definamos cómo va a ser la intervención, haremos la socialización que requiere el tema”. Son tres las posturas que existen frente al parqueo en Astorga, zona con un notorio déficit de parqueaderos públicos: de un lado, empresarios y comerciantes piden que se les deje parquear sin pagar en la vía pública aduciendo carencia de parqueaderos; de otro lado, los residentes manifiestan no querer parqueo y algunos ni siquiera con parquímetros, y la tercera posición es la de la Secretaría de Tránsito, que intenta conciliar posiciones e intereses sin violar la normatividad.
Después del Nobel otorgado a Vargas Llosa y del rescate de los mineros chilenos, cualquiera hubiera pensado que el presupuesto del heroísmo latinoamericano había quedado agotado en lo que respecta al 2010. Pero no: faltaba, todavía, el jonrón de Édgar Rentería en la final de la última Serie Mundial de béisbol. No es exageración mía; no por nada, en la narración internacional, el vozarrón de Ernesto Jerez estalló en un grito de alborozo continental: “¡De pie Barranquilla, Colombia, América Latina entera!”. Hace 13 años, cuando “El Niño” bateó el imparable que propició la carrera ganadora de los Marlins de la Florida en el mismo campeonato, oí decir a un compatriota aguafiestas que no veía la gracia de tanta celebración, habida cuenta que —según él— el mérito no era de quien daba el batazo sino de quien entraba la carrera. Qué dirá ahora ese pobre diablo, en el caso de que en los años transcurridos no haya remediado su vergonzosa ignorancia leyendo un manual deportivo (o, incluso, echándole un ojito a El viejo y el mar de Hemingway). Porque, de lo redonda e inobjetable, la hazaña del pelotero de Barranquilla parece de cuento: batear un jonrón con dos hombres en base, en el “Lucky seven” de una final empatada, apenas puede compararse con aquellas películas de Disney en que un adolescente con acné convierte la canasta ganadora desde cincuenta metros, en el último segundo de un partido contra un equipo de gigantes desalmados que manejan camionetas y ante una novia nueva que lo alienta desde la tribuna. Mike Schmulson, el célebre —y, por lo visto, inmortal— periodista barranquillero, dijo que el jonrón del paracortos de los Gigantes de San Francisco era la gran hazaña de un deportista colombiano en todos los tiempos. Se trata, por supuesto, de una exageración dictada por el orgullo currambero. Sin embargo, cuando uno se lo piensa bien, descubre que la gesta de Rentería brilla con una limpieza que no tienen otras páginas gloriosas de nuestro deporte: el patinaje no es deporte olímpico; Cochise hizo el récord mundial de la hora para aficionados; Lucho Herrera ganó la Vuelta España gracias, en parte, al retiro de Sean Kelly; nuestra Copa América de 2001 se conquistó sin la competencia de Argentina y con un Brasil de reservistas; Juan Pablo Montoya ganó el campeonato de la CART con los mismos puntos del segundo y ante el cadáver de Greg Moore. Quizá sólo no tenga atenuantes el campeonato mundial contrarreloj ganado por Santiago Botero en 2002. Lo mejor de Rentería es que sí parece colombiano: lleva una pequeña cicatriz en la cara, llora ante las cámaras y, por los nervios, casi se saca un ojo con el trofeo del “Jugador más valioso” de la Serie Mundial 2010; esto es, nada en él hace pensar en esas figuras cuasi cinematográficas de sonrisa arrogante y perfecta compostura, que hacen del magno hecho de recibir un trofeo la cosa más trillada. Rentería, felizmente, es un ser imperfecto tocando —quizá, plenamente, por única vez— la gloria de su profesión; eso lo hace más creíble y, por lo mismo, se hace más comprensible ese estribillo que de un tiempo para acá se escucha en las tribunas deportivas ante los grandes retos: “¡Sí se puede!”. Tengo un amigo como él: treintón, grueso, moreno, tranquilo, bonachón; no importa que sea profesor de liceo: juro que lo imaginé con el uniforme de los Gigantes, corriendo inalcanzable hacia el “home”. Yo no estaba en el estadio de Arlington cuando “El Niño” la sacó del parque, sino en Manrique, Medellín. Grité como un loco y aturdí a mis hijos, y luego les dije: “Así como de las tablas de multiplicar, de esto tienen que acordarse siempre”. Habíamos visto batear a Édgar Rentería. La historia también transcurre en un televisor de 14 pulgadas.
Estragos causados en El Poblado por el aguacero del 8 de noviembre pasado.
Dos casas colapsadas en Las Palmas, contiguas a la quebrada La Presidenta, otras cinco afectadas y evacuadas en la Cola del Zorro, 9 vehículos anegados en sótanos, piscinas y cuartos útiles inhabilitados y convertidos en lodo, son algunos de los daños ocasionados por los deslizamientos de tierra, desbordamientos e inundaciones ocasionados por la lluvia el pasado lunes 8 de noviembre en la zona sur oriental de Medellín. Según la Alcaldía, los expertos que visitaron la zona concluyeron que la emergencia no fue ocasionada ni por las construcciones ni las talas de árboles en este sector de El Poblado, sino por fenómenos naturales evidenciados en las altas laderas, como el nacimiento de dos nuevas quebradas. Sin embargo, algunos habitantes, líderes de El Poblado y entidades como la Personería temen que factores como la proliferación de construcciones y la presunta desatención a las quebradas incidan en estas emergencias.
La alerta de la Veeduría Por ejemplo, desde abril de este año la Veeduría de la quebrada La Poblada La Presidenta, por intermedio del ingeniero civil David Gómez, miembro de su junta directiva, elevó dos derechos de petición a Planeación Municipal con copia a las secretarías de Obras Públicas y Medio Ambiente, al Área Metropolitana y a la Personería de Medellín. El objetivo de ambas acciones era alertar y reclamar atención y mejoramiento a los problemas que presentan las dos quebradas en diferentes puntos. Las peticiones se sustentaban en amplios estudios técnicos e incluían sugerencias para corregir problemas y mitigar daños. No obstante, aún no han recibido respuesta, según indica el presidente de la Veeduría, Guillermo León Viera. Este también asegura que el 3 de noviembre pasado radicaron en el Área Metropolitana una carta para protestar porque el funcionario asignado por la entidad para asesorarlos y acompañarlos en el trabajo de veeduría de las dos quebradas no asistía a las reuniones que se realizan cada 8 días.
Reclaman atención A raíz de la nueva emergencia, la Junta Administradora Local de El Poblado, Corpoblado, la Mesa Ambiental de la Comuna 14 y la Veeduría de la quebrada La Poblada La Presidenta acaban de enviar una carta al alcalde Alonso Salazar. En ella le solicitan atención a varios puntos críticos afectados “por la erosión, socavación y degradación del cauce de las quebradas de El Poblado”, problemas que, aseguran, han reportado desde hace más de un año a diferentes entidades municipales sin respuesta alguna. Así mismo, piden construir el Plan de Acción Ambiental Local y priorizar la atención de los sitios críticos identificados, revisar el Plan de Ordenamiento Territorial en lo referente a la cota de construcción y reforestación y mejorar la coordinación de los diferentes organismos para atender y prevenir emergencias como las presentadas.
Se requieren estudios El presidente de la Jal de El Poblado, Santiago Quintero, pide, además, la realización de un estudio geotécnico serio que muestre el estado de las laderas y lomas de la Comuna 14. “Si ya existe ese estudio -dice- que nos lo comuniquen porque la vida de muchas personas depende de eso. En esta ocasión fueron pérdidas materiales pero eso es un milagro. Las causas pueden ser múltiples, pero independientemente de esto, lo que sucedió nos pone de nuevo en alerta”. Precisamente, frente a este tema, la Administración Municipal anunció la realización de estudios técnicos en toda la zona suroriental “que permitan identificar las acciones que deban ejecutarse para solucionar esta problemática de manera definitiva, así como la posibilidad de declarar la urgencia manifiesta para la atención de esta situación”. Por su parte, el personero de Medellín, Jairo Herrán, dijo que es necesario que la Alcaldía “expida de inmediato un decreto suspendiendo las construcciones que se están haciendo en los cinco sitios críticos afectados hoy por el invierno en el Poblado. Hay que preservar a las personas que viven en estas zonas y tienen sus inmuebles en ellas o en las áreas cercanas. Obviamente, la medida no convendrá a los constructores pues se afectarán sus intereses, pero hay que tomarla mientras pasa el invierno”.
Prevención Por lo pronto y mientras avanza en las obras de mitigación, la Alcaldía recomienda a los habitantes de Medellín y en particular de El Poblado estar atentos al incremento del cauce de las quebradas cuyo desbordamiento produce inundaciones en las viviendas vecinas; no arrojar a los cauces de las quebradas, basuras y otros elementos que puedan producir represamientos y avalanchas; no construir al borde de quebradas ni hacer cortes en los taludes de las laderas de las montañas sin tener presentes las medidas técnicas recomendadas, y mantener las rejillas del alcantarillado libres de desperdicios para evitar que los sistemas de desagüe se taponen y generen inundaciones en las viviendas. Para los casos de emergencia, la Alcaldía pide llamar al Número Único de Seguridad y Emergencias -Nuse- 123, no intentar atravesar en vehículo las zonas inundadas, retirar los vehículos de los sótanos donde puedan inundarse, desconectar los aparatos eléctricos, los interruptores y cerrar las conexiones de gas.
Cuando salió la primera edición de Vivir en El Poblado no fueron pocos los que se sorprendieron de que llegara a sus casas un periódico con información sobre su barrio, sobre lo que pasaba en su ámbito más inmediato, que ignoraba deliberadamente los hechos de los que hablaban los grandes medios de comunicación, que prefería dedicar sus páginas a las historias cotidianas del barrio y de sus habitantes, y que, además, era distribuido gratuitamente. Era sin duda una apuesta optimista por el futuro, y recordemos que en ese tiempo, finales de los años ochenta y principios de los noventa, la violencia del narcotráfico quería doblegar a la ciudad con sus ataques terroristas y en cierta medida había extendido un manto de inviabilidad sobre todo lo que aquí se hacía. Todo esto que hoy es apenas obvio, fue iniciado en nuestro país, con éxito reconocido dentro y fuera de Colombia, por Vivir en El Poblado. Ese éxito se debe, entre otras razones, a la confianza que desde el principio tuvieron con nosotros tanto los lectores como los anunciantes. Gracias a su continuo apoyo hemos trabajado juntos por nuestro barrio durante dos décadas y lo continuaremos haciendo en los años por venir. Consideramos que las ideas puestas en práctica por nuestro fundador Julio César Posada Aristizábal tienen hoy tanta vigencia como en aquellos años. La información local, cercana física y emocionalmente a nuestros intereses como ciudadanos, sigue siendo el núcleo de nuestro trabajo pues hoy como en 1990, es la información necesaria para mejorar nuestra calidad de vida, conocer a nuestros vecinos y construir los lazos que contribuyen a solidificar a nuestras comunidades. Siempre hemos puesto un acento marcado en la utilidad de la información -para la vida cotidiana, para la participación en los asuntos públicos- que le entregamos a nuestros lectores. No presumimos que tenemos todas las respuestas o que la razón nos asiste por nuestra profesión de periodistas. Por eso nuestra agenda informativa pone un énfasis especial en la comunicación con nuestros lectores, los ciudadanos del común, los que mejor conocen nuestro barrio. Por eso pensamos que Vivir en El Poblado debe ser primero que todo un medio de comunicación, es decir, debe contribuir al reconocimiento mutuo de los distintos sectores de la comunidad y del Estado, y convertirse en un punto de encuentro para la discusión pública de los asuntos que nos afectan a todos. Esa es la meta con la que trabajamos en cada edición, y que creemos que es compartida por nuestros lectores y anunciantes pues cada 15 días renuevan su confianza en nosotros. A todos ellos, y a nuestro dedicado y profesional equipo de trabajo, les expresamos de nuevo nuestro agradecimiento ahora que iniciamos nuestro vigésimo primer año de actividades y los invitamos a renovar el compromiso tácito que entre todos tenemos por hacer de El Poblado cada vez más el mejor lugar para vivir en nuestra ciudad.
V ivir en El Poblado ha sido desde el principio un medio de comunicación que ha fundamentado su trabajo en la cercanía con la comunidad a la que pertenece. Esa cercanía se ha fundamentado en darle sentido a la expresión medio de comunicación, es decir, en servir de puente y lugar de encuentro para la comunidad, de poner frente a frente y a hablar a los líderes cívicos, al Estado, al sector privado y a la ciudadanía en general, sobre la ciudad y el barrio. Eso lo hemos hecho, ustedes y nosotros, con el periódico que usted tiene en sus manos. Pero es obvio que las formas de comunicación que se han masificado en los últimos años implican retos y oportunidades que enriquecen y llenan de posibilidades ese trabajo. Por eso decidimos hacer un nuevo sitio web, al que lo invitamos a entrar y conocer. El sitio anterior respondía a las necesidades de otra época, cuando los periódicos publicaban su contenido no solo en papel, sino en sus páginas web. Sin embargo, hoy en día ese modelo deja por fuera muchas de las cosas que hacemos todos los días en Internet. Por eso decidimos que lo mejor era, antes que adaptar el sitio viejo, hacer uno nuevo, desde cero. Los que ya lo han visitado habrán notado que con un solo golpe de vista se pueden hacer una idea general de la información disponible, no se encuentran con una nube de enlaces que no deja claro qué camino coger, sino que al contrario, la información está mejor organizada y se presenta más accesible. Y, aunque parece que hay menos información, en realidad hay más, mucha más. Como suele suceder, es casi imposible presentar las novedades de un medio de comunicación en otro que se caracteriza por carecer de esas cosas que quiere mostrar. Por eso los invitamos más bien a que entren a www.vivirenelpoblado.com, lo recorran de arriba a abajo y nos dejen saber qué les parece. Nosotros creemos que será de su agrado y que, como sucede con el periódico, se convertirá en su principal referente de todo lo relacionado con El Poblado, no solo en noticias, sino también en entretenimiento y comunidad.
¿Cuál es un riesgo mayor: dejar de lado lo que la gente piensa o dejar de lado lo que siento, lo que creo y quien soy?: Brene Brown. Desde niños estamos expuestos a la opinión de los demás, y como es natural para nosotros querer sentirnos amados, apreciados y valorados empezamos a actuar para satisfacer lo que los demás quieren de nosotros. Dentro de nuestra cabeza mil voces nos hablan simultáneamente: “¿Qué dirá mi mamá si hago esto? ¿Cómo me habrán visto de gordo o de viejo en esa fiesta? ¿Cómo voy a renunciar a este trabajo si es el que todo el mundo quiere? Qué bueno que me gané este premio, pues mi familia va a estar muy orgullosa de mí.” Ser sociales es parte de nuestra naturaleza y, por lo tanto, tener en cuenta las posibles opiniones de los demás es fundamental para poder desempeñarnos con éxito en la sociedad. Sin embargo, a veces dejamos que todas esas voces inunden nuestra cabeza hasta el punto que empezamos a dejar de oír nuestra propia voz. Hay momentos en que las voces de los demás están tan arraigadas dentro de nosotros y nos hablan tan fuerte que no sabemos si estamos tomando una decisión por convicción propia o porque creemos que es lo que nuestra familia, amigos y la sociedad en general consideran que debemos hacer. Una de las cosas que nos da más poder personal es el hecho de sentirnos libres: libres de tomar nuestras propias decisiones, de expresar lo que deseamos y de ser la persona que elegimos ser. El principal paso para sentirnos libres es confiar más en nuestra intuición, oír más nuestra propia voz y hacer, pensar o decir lo que sentimos que está bien para nosotros. En su conferencia “Los Éxitos del Empresario”, Jeff Hoffman, fundador de Priceline.com y empresario muy reconocido, cuenta que cuando estaba joven trabajaba en una de las compañías más grandes de los Estados Unidos y un día, cansado de la vida que llevaba, decidió renunciar para crear su propio negocio. En el momento de la renuncia, su jefe, una de las personas más admiradas en la industria, le dijo que iba a fracasar en la vida porque su personalidad tenía tres aspectos muy negativos para el mundo corporativo: 1. No te puedes enfocar en un proyecto a la vez. 2. Eres impaciente. 3. No respetas las reglas. Pero Jeff Hoffman no hizo caso y siguió adelante con su deseo de ser empresario; hoy en día asegura que no haber creído lo que su jefe le dijo fue la mejor decisión pues considera que lo que lo llevó al éxito fueron precisamente esas tres características que este le criticó. Vuelve el control de tu vida hacia ti, calla las demás voces en la cabeza y pregúntate qué es lo que tú realmente quieres.
Todo un parto La historia tratará de dos improbables compañeros difícil de congeniar, que se cruzan en un viaje de ruta tan loco como inesperado en sus vidas.
Dos inusuales compañeros que se embarcan en un viaje por carretera que termina siendo tan transformador para sus vidas como extravagante. Downey interpreta a Peter Highman, un expectante padre primerizo a cuya esposa apenas le quedan cinco días para dar a luz. Cuando Peter se apresura a coger un vuelo que le lleve a su hogar en Atlanta para estar junto a ella en el parto, sus buenas intenciones se van al traste cuando un encuentro casual con el aspirante a actor Ethan Tremblay (Galifianakis) obliga a Peter a hacer autostop con Ethan en el que resulta ser un viaje por carretera a través de todo el país. Acabará con varios coches, algunas amistades y los nervios de Peter.
Rabia José María es albañil y Rosa empleada domestica interna. Son inmigrantes sudamericanos, trabajan en España y desde hace pocas semanas son pareja. Por un evento de él con su jefe, sus vidas cambiarán para siempre.
José María tiene una personalidad volátil y una discusión lo lleva a un enfrentamiento violento con su capataz, que culmina con la muerte accidental de este último. José María no sabe qué hacer y se refugia en la mansión donde trabaja Rosa, sin contar nada a nadie, ni siquiera a ella. Escondido en el desván abandonado, José María comienza una vida secreta. Entre fantasma y “voyeur”, roba comida en las noches a escondidas y teniendo como compañía a las ratas de la casa. Escucha y mira todo, consciente del riesgo de ser descubierto. Desde allí José María es testigo de situaciones de la vida de Rosa, la relación con sus su jefes y la vida de estos. Rosa es querida por la familia, pero también es víctima de varios abusos, verbales y físicos. Sin poder hacer nada, José María observa todo sin poder actuar, mientras su rabia crece.
Piraña 3D Después de una serie de temblores submarinos se liberan unos peces prehistoricos que devoran hombres en el Lago Victoria. Allí, un grupo de extraños deberá unir sus fuerzas para evitar ser la comida de esas “dulces” criaturas.
Tras una serie de movimientos sísmicos submarinos se abre una brecha en la tierra que permite que salgan a la superficie una especie de piraña que se consideraba extinguida, pero que ha conseguido sobrevivir en las profundidades de la tierra. Las denominadas pirañas amenazarán la zona del Lago Victoria, un habitual lugar de vacaciones de adolescentes durante las vacaciones de primavera.
La sheriff Julie Forester (Elisabeth Shue) tratará de salvar la vida de su familia y la de todos los visitantes de Lago Victoria antes de que sean devorados por estas prehistóricas pirañas. Para ello contará con la ayuda de Mr. Goodman (Christopher Lloyd) y el Dr. Gordon Raybanks (Richard Dreyfuss). Una de esas personas tendrá una única oportunidad para salvar el lago y a su familia de ser devorada. Ella tendrá que arriesgarlo todo para destruir a las pirañas por sí misma.
Algo más sobre la gastronomía Sirio Libanesa Estimo que vale la pena incursionar sin temor en la gastronomía sirio libanesa, la que deparará al comensal agradables momentosy recuerdos
Algunos lectores me han solicitado continuar profundizando el tema de la cocina de Siria y Líbano. Hoy trataré de dar algunas ideas más concretas respecto a como confeccionar en casa algunos de los platos que uno podría encontrar en una almuerzo o cena en la milenaria ciudad de Aleppo. Pan (Khubz´Adi). Es el acompañamiento indispensable para todos los pasos de la comida, se prepara a partir de la mezcla de levadura, azúcar, agua, harina, sal, aceite de oliva y un horno bien caliente. La masa resultante se deja levar, luego se separa en pequeños panes aplastados de unos 12 centímetros de diámetro, los que horneados rápidamente darán lugar a unos panes suaves e inflados en el centro. Pasta de Garbanzo (Hummus). Una vez que los garbanzos están cocidos se les retira la piel, a continuación se procesan con unos dientes de ajo, un poco de pasta de sésamo, cominos, jugo de limón, sal, aceite de oliva, pimienta roja molida (páprika) y de ser necesario un poco del agua de cocción. Debe quedar una pasta cremosa. Pasar al recipiente de servicio y si se quiere se puede agregar un poco más de aceite de oliva. Acompañar con el pan árabe. Pasta de Sésamo para acompañar el pan árabe (Tehineh). Procesar en un mortero unos dientes de ajo y sal gruesa hasta que se forme una pasta; agregar pasta de sésamo y jugo de limón, revolver todo bien y agregar un poco de agua fría hasta tener una pasta gruesa y suave. Decorar con perejil picado, pimienta roja molida (páprika) y aceite de oliva. Puré de Berenjena (Baba Ghanooj). Poner 3 berenjenas medianas directamente contra la llama de un quemador de gas, dejarlas quemar hasta que aparezcan ampollas en la piel, partirlas al medio, retirar las semillas grandes, ponerlas con la piel contra un colador y con la ayuda de una cuchara retirar el exceso de líquido. Procesar 3 dientes de ajo y un poco de sal. Hacer un puré con la carne de las berenjenas, mezclarlo con el ajo procesado y continuar trabajando el puré hasta que tenga consistencia cremosa, agregar pasta de sésamo y jugo de limón, cominos en polvo y pimienta roja molida (páprika). Revolver bien, decorar con perejil picado.
Ensalada de tomate, perejil, cominos y trigo bulgur (Tabbouleh). Conseguir trigo Burgul en una dietética, remojar una taza del trigo en agua caliente durante quince minutos. Sacarlo del agua, mezclarlo con aceite de oliva, el jugo de 4 limones, comino molido, pimienta roja (páprika) y sal gruesa, dejar reposar una media hora, agregar 5 tomates picados, cebolla junca picada, perejil picado y hojas de menta fresca. Si se desea se puede servir acompañada de hojas de lechuga romana. Ensalada de remolacha y tamarindo (Salat Scwandar Maslook). Cocinar las remolachas, dejarlas enfriar, cortarlas en cubos pequeños. En un recipiente mezclar bien un poco de aceite de oliva con jugo de limón, concentrado de tamarindo, comino molido, pimienta roja molida (páprika) y sal; agregar este aderezo a las remolachas adicionando perejil picado y una cebolla pequeña picada muy finamente. Quibbes (Kibbeh Nabelsieh). Dicen los sirios que la comida no ha empezado hasta que estos no llegan a la mesa, Armar unas especies de torpedos pequeños con una masa hecha a base de trigo burgul, remojado previamente, harina, comino molido, páprika, pimienta roja recién molida, sal gruesa y un poco de aceite. Una vez armados los torpedos, por uno de los extremos se introduce un relleno hecho al cocinar en un poco de aceite una cebolla picada muy finamente, carne molida, especies molidas como el triguisar, sal y pimienta; cubrir el relleno y acabar de armar el torpedo. Freír los quibbes en aceite bien caliente, ponerlos sobre servilletas de papel para drenarlos y pasarlos alrededor de la mesa. Quibbes crudos (kibbeh Neye). Hacer una mezcla con trigo burgul remojado, perejil picado, cebolla junca picada, comino molido, páprika, sal gruesa, aceite de oliva, pasta de tomate, tomates pelados y sin semilla bien picados y carne molida. Armar los torpedos y pasarlos a la nevera hasta servirlos. Quibbes vegetarianos (Kibbeh neye w’Khidrawat). Hacer una mezcla con trigo burgul remojado, perejil picado, cebolla junca picada, pimentón rojo y verde picados, tomates pelados y sin semillas bien picados, lentejas cocidas con cebolla bien picada, pasta de tomate, comino molido, sal gruesa, páprika, y aceite de oliva. Una vez que la mezcla tenga consistencia, armar los quibbes y llevarlos al refrigerador hasta el momento de servir. Hojas de Parra rellenas (Yebra war Einab). Blanquear las hojas de parra en agua que empieza a hervir. Saltear en aceite de olivas cebollas finamente picadas, agregando a continuación piñones (alternativamente almendras partidas en forma gruesa), perejil picado, páprika, canela en polvo, 4 especies, ajo, y tomates picados, pelados y sin semillas. Una vez cocido, mezclar con arroz cocido. Rellenar las hojas con la mezcla y doblarlas para que queden en forma de cigarro. Poner un poco de aceite de oliva en una sartén, poner en el fondo tajadas de tomate intercalando dos o tres dientes de ajo. Acomodar bien apretadas las hojas de parra rellenas, bañarlas con un poco de jugo de limón y agregar unas hojas de menta. Agregar agua a la sartén casi hasta el borde, cubrir todo con un plato pesado. Poner el agua a hervir, bajar el fuego y dejar cocinar unos 45 minutos o hasta que el agua se seque. Dejar enfriar y servir. Aceitunas (Zeitoon) verdes y negras curadas y condimentadas. Son un complemento infaltable para estas entradas. Tajadas de berenjena fritas (Banjan Meqli). Partir las berenjenas en tajadas y ponerles encima sal gruesa por lo menos durante media hora; secarlas con toallas de papel. Calentar aceite y freír las tajadas un minuto por cada lado; al retirarlas sacar el aceite sobrante con servilletas de papel. Arroz con lentejas y cebollas caramelizadas (Mujedrah). Cocinar lentejas en agua hasta que queden al dente, mientras tanto cocinar a fuego lento, y hasta que caramelicen, unas cebollas cortadas en tajadas delgadas. A continuación cocinar en agua y durante media hora el arroz, la tercera parte de las cebollas y las lentejas, agregando un poco de sal gruesa para condimentarlo. Servir, decorando con el resto de la cebollas caramelizadas. Se podrán agregar empanaditas con semillas de sésamo y rellenas de queso (Sambousak), bocaditos fritos de zucchini (Ejjeh Kusa), o albondiguitas de cordero en salsa de tomate y tamarindo (Keftes). Para terminar un plato de frutas fresca con higos, melón, uvas, ciruelas y melocotones. Las bebidas para acompañar bien podrían ser té, té de menta o infusiones de hierbas. Lo anterior es solo una muestra de la amplia oferta gastronómica que uno podría encontrar en dicha ciudad; estimo que vale la pena incursionar sin temor en la gastronomía sirio libanesa, la que deparará al comensal agradables momentos y recuerdos. Buenos Aires, octubre de 2010. Nota: Si alguien deseare las recetas detallada de los platos que he delineado en esta nota, favor escribirme a [email protected]
Este fue, en cierto sentido, el lugar donde comenzó el arte colonial en la región, con la llegada ceremonial en 1618 de nuestra primera pintura religiosa, el cuadro de San Lorenzo
Por Carlos Arturo Fernández U.
El 2 de marzo de 1966, con asistencia del entonces presidente de la República, Guillermo León Valencia, Medellín conmemoró 350 años de haber sido fundada en el Parque de El Poblado. Se hacía referencia entonces al establecimiento del resguardo de San Lorenzo de Aburrá, creado por orden del Visitador Francisco Herrera Campuzano. Sin embargo, poco después, el Concejo Municipal definió como fecha oficial de la fundación el 2 de noviembre de 1675, cuando el Gobernador Miguel de Aguinaga proclamó la cédula real firmada por la reina regente Mariana de Austria que confirmaba la fundación de la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín, establecida alrededor de la Plaza Mayor, hoy Parque de Berrío. Y por eso, en 1975, nueve años después de la primera fiesta, Medellín celebró 300 años de existencia. Se ha dicho que es simpático que ésta sea una ciudad que “se quita los años” cuando todas las instituciones buscan la manera de aumentárselos. Y que es extraño que Medellín tenga 335 años cuando una fracción suya parecería acercarse a los 400… Por supuesto, no se trata de volver sobre una discusión que está resuelta y superada. Lo importante es el reconocimiento de los valores de unidad ciudadana que se encarnan en esta fiesta de cumpleaños. Seguramente para ser coherentes con la definición oficial, fue retirado el discreto monumento que en 1966 había sido inaugurado por el presidente Valencia en el Parque de El Poblado, y en su lugar, por encargo de la Secretaría de Educación, se ubicó en 1997 un “Monumento en homenaje al primer poblado” de 1616. Esta obra en bronce, de 3.30 metros de altura, realizada por Luz María Piedrahita, se refiere claramente a las condiciones de la primera fundación; en efecto, por medio de bajo relieves y de la imagen de una barequera que se agrega a la forma geométrica básica, hace énfasis en el encuentro entre los conquistadores y los indígenas, una situación propia del poblado de San Lorenzo y no, en realidad, de la villa posterior, que ya tenía características coloniales. De todas maneras, incluso más allá del mencionado monumento, es importante recordar también la significación de este lugar fundacional que marca el comienzo legal del poblamiento del valle aunque, como ha sido definido, no la historia de Medellín. Por supuesto, nada queda del viejo resguardo que no contó con un trazado urbano ni con edificaciones diferentes al templo; además, como resguardo que era, estaba destinado sólo a los indígenas prohibiendo el mestizaje; y, en definitiva, decayó rápidamente. Sin embargo, también éste fue, en cierto sentido, el lugar donde comenzó el arte colonial en la región, con la llegada ceremonial en 1618 de nuestra primera pintura religiosa, el cuadro de San Lorenzo, que fue centro del culto en El Poblado hasta 1720, cuando el viejo templo se derrumbó. Esa primera pintura se conserva hoy en la iglesia de San José, en el centro de Medellín.
*** A partir del 11 de noviembre, el Museo de Arte Moderno presenta la exposición “Yo fui pintando lo que fui viendo – Relato de un país por Débora Arango”. Más que una exposición es una experiencia de época, para revivir los sucesos que marcaron las décadas de los 40, 50 y 60 en Colombia y que sirvieron de contexto para la producción artística de la Maestra antioqueña.
En la pared de las escaleras que llevan a los salones de la Universidad de Chicago, donde estudio, hay un letrero grande de neón, que dice: ¿Por qué estás aquí y no en otro lugar? La pregunta es fascinante porque, pese a su aparente sencillez, en su respuesta está la verdad sobre cómo estamos viviendo. Muchas personas viven su vida en piloto automático. Se levantan, desayunan, se bañan, se van para el trabajo y se encuentran con el mismo taco de todos los días, cumplen con sus obligaciones y regresan a la casa cansados y listos para dormir. Y cuando menos piensan han pasado varios años y ni por un solo instante se han detenido a preguntarse: ¿Por qué tengo esta rutina y y no otra? ¿Por qué trabajo donde trabajo? ¿Por qué vivo donde vivo? Antes de empezar a repartir culpas a otros, a las situaciones o al pasado, antes de empezar a juzgarte por no haber tomado una u otra decisión, reconoce que el poder está en el presente, que lo importante no es tener la respuesta perfecta sino tomarte el tiempo para preguntarte y para observar tu vida con curiosidad. Este tema trae a mí memoria una corta pero hermosa historia que nos invita precisamente a detenernos y a mirar a nuestro alrededor, desde otra perspectiva: En algunos países europeos y en Estados Unidos es muy popular un deporte conocido como pesca con moscas. Sucede que hay lugares donde durante el amanecer las moscas bajan de las montañas y vuelan sobre los ríos o lagunas y los peces saltan fuera del agua para comérselas. La pesca con moscas consiste, entonces, en simular su vuelo pero con una carnada, deporte que requiere mucha técnica y concentración. Resulta que un día había unos hombres pescando en un río en la parte más baja de la montaña. Todos estaban muy concentrados y cada cierto tiempo el guía les pedía levantar la cabeza. Uno de los jóvenes pescadores obedecía a cada solicitud del guía sin entender por qué lo debía hacer, pero siempre que levantaba la cabeza perdía el ritmo en lo que estaba haciendo y su carnada se enredaba. El joven comenzó a molestarse pues no entendía por qué el guía insistía en distraerlo. A la cuarta solicitud para levantar la cabeza, el muchacho se detuvo un rato para tratar de entender por qué lo debía hacer. Empezó a mirar a sus compañeros, al río y a la montaña… y entonces entendió. En ese momento el sol se asomaba por encima de una montaña rocosa, reflejando los colores más hermosos. Estaba en el lugar más magnífico que jamás hubiese visto pero por estar concentrado pescando se estaba perdiendo ese paisaje. Recordemos levantar la cabeza, suspender lo que estamos haciendo y ver la vida desde una nueva perspectiva, con curiosidad.
Uno de los puestos más ingratos en Colombia tiene que ser el de Secretario de Tránsito de Medellín. Seguido de cerca por el de Obras Públicas. Poco importa lo que hagan estos funcionarios o las muchas horas del día que con gran espíritu de sacrificio dediquen a su actividad, siempre se verán abrumados por el crecimiento imparable del número de vehículos que circulan por la ciudad. Y siempre serán los culpables (en especial el de Tránsito) de la movilidad cada vez peor de la ciudad. Y más concretamente en El Poblado: Si partimos de una base aproximada de 50.000 vehículos particulares en esta zona, sin contar buses y otros vehículos públicos que por aquí circulan permanentemente, y suponiendo un crecimiento anual bajo, digamos de 7%, tenemos (¡cada año!) unos 3.500 vehículos nuevos compitiendo por nuestras estrechas y maltrechas vías. O sea, unos 300 vehículos por mes o 10 por día calendario. Y si cada vehículo ocupa, por poco, 5 metros lineales de pavimento (en sólo un carril, casi “bumper con bumper”), entonces serían 50 metros diarios, 1.500 mensuales y casi 18 kilómetros por año de espacio vial que ocuparán estos recién llegados. Comparemos estas cifras contra el pavimento nuevo que nos traerá un grupo de obras cuya ejecución se está iniciando por “valorización” en estos días y que nos tendrá entretenidos por los próximos 3-5 años. ¿Cuánto será? Contando por aparte los diferentes carriles del puente de la 4 Sur, más los intercambios si se hacen todos, más las dobles calzadas si se hacen todas, más los empalmes o conexiones de unas cuantas vías, a lo sumo estaremos añadiendo unos 15 kilómetros. De modo que cuando terminen de construir las nuevas vías que “valorizarán” las propiedades de este sector, o sea cuando tengamos unos 15.000 vehículos adicionales a los que hoy circulan por El Poblado, nuestro problema de tránsito será notablemente peor que hoy, que apenas las estamos iniciando. Y si a este escenario le sumamos la cantidad de vehículos de otras partes de Medellín, Antioquia y Colombia que subirán y bajarán por Los Balsos gracias a la planeada conexión con el puente de la 4 Sur, el escenario es realmente crítico. Para entonces estarán agotados ya los mecanismos actuales de control, en especial el pico y placa. O tal vez regirá casi todo el día, como en Bogotá. O tal vez nos cobrarán peajes urbanos (medida regresiva que favorecería a estratos 5 y 6 en detrimento de los demás). O tal vez cambiaremos los horarios de trabajo y enseñanza, o tal vez saldremos cada vez menos de la casa, o tal vez nos iremos resignando a desplazamientos cada vez más y más lentos. O tal vez nos iremos masivamente de El Poblado en busca de mejores condiciones de vida, como ocurrió con el Centro de Medellín. O seguramente un poco de todas las anteriores. Y, aunque tardíamente, nos habremos dado cuenta de que asignarle una prioridad tan abrumadora a los vehículos -como ha sido nuestra constante en las últimas décadas- finalmente no era tan buena idea. Ah, ¡y que tampoco las obras nos valorizaron las propiedades!
Según la psicología simbólica, desde Jüng y algunos de sus discípulos notables, cada humano en esta tierra, sin excepciones, ricos y pobres, pasa o atraviesa su vida en una serie de “estadios” del espíritu, hacia la purificación y condensación en el Cosmos, travesías o etapas que se reflejan en las leyendas de multitud de culturas milenarias, en los cuentos y poemas de sus “héroes”. Si bien en estos últimos la suposición se cumple con caracteres magníficos y fantásticos, monstruos que deben aniquilados, anillos de poder, espadas mágicas, viajes y aventuras sin par, doncellas que deben ser rescatadas de torres inexpugnables, el estudioso jüngiano Joseph Campbell afirma que la vida de cada hombre común es el espejo multiplicado una y otra vez del llamado “mito del héroe” o “el héroe de las diez mil caras”. Más aún, los desprevenidos vivientes no sólo somos protagonistas del mito a lo largo de la vida sino que cada año sobre la tierra –aquí la astrología entra a mezclarse, a Jüng le fascinaba el Tarot- vivimos todas las etapas del héroe en pequeño, cada año nacemos, perecemos o triunfamos en la empresa cotidiana según la orden de las estrellas, aunque ya hace mucho tiempo que no las consultamos, en la ciudad el cielo no se ve. Y el ciclo se repite en tu vida casi cada siete años en un eterno recomenzar y, como dice el sabio pueblo, “cada día es una batalla, una mortificación”. En la literatura de nuestro tiempo el mito mejor construído alrededor de esto se encuentra en ese enorme libro de “El Señor de los Anillos”, donde el protagonista, el pequeño Frodo, es un símil de los grandes héroes de la antigüedad. La película, con lo extensa, no presenta nada de la grandeza simbólica de la obra, todo es grandes exteriores, efectos, combates, y la poética de Tolkien el autor, especialmente cantada por los Elfos, ha sido eliminada porque todavía el cine no puede con ella ni podrá jamás: es intocable el espíritu profundo del Mito que reinaba en los bosques antiguos, hace milenios. El camino del héroe se divide en muchas partes, en resumen: la salida de casa, muy joven, porque le han planteado una aventura, el temor y conocimiento de los misterios y desafíos, casi siempre hay un gran consejero o guía, la doncella, el amor, la lucha a muerte, resurrección y regreso. Pero ningún héroe se encuentra a gusto de nuevo en casa, casado y con hijos, y debe salir a buscar la aventura riesgosa que lo espera. Según Jüng todo esto pertenece a los arquetipos o figuras inmutables del inconsciente colectivo que ya escasamente se presentan en los sueños desde la Edad de la Razón, algunos intérpretes apuntan a la búsqueda actual en las visiones chamánicas inducidas por drogas como el yagé, y al impenetrable mundo interior de la esquizofrenia. Como se sabe, en Occidente fue Cervantes quien acabó con las historias delirantes de los caballeros de antaño (1605), Don Quijote fue tildado de “demente” y su biblioteca incendiada, luego Descartes en su filosofía dio el golpe de gracia a la imaginación simbólica con su discurso del “Método” (1637). El penúltimo gran intento de la liberación de los arquetipos lo hicieron los famosos filólogos “Hermanos Grimm” en la primera mitad del siglo 19, pero sus famosos cuentos y leyendas recogidos de la memoria popular eran tan crueles, sanguinarios y sexualmente explícitos, la presencia del Mal era tan sobrecogedora, que la censura posterior los redujo al nivel de la tontería Disneyland. No suele en esta columna hablarse poco o casi nada de la pequeña vida de cada personaje que la escribe, siempre el autor es otro, cambiante como las fases de la luna, pero en el caso de ésta su autor ha descubierto que su transcurrir vital simbólico –aunque nació en la fecha mítica del 25 de diciembre- se cumple cabalmente entre septiembre y septiembre, no es del caso contar mi cuento. La vida del cronista deriva a la letra como el “barco ebrio” de Rimbaud, como en algunas rimas de los viejos marineros británicos, citados en un poema de Malcolm Lowry, en inglés: “June, too soon. July, passes by… August, you must. September, remember…. October, move over; November, remember”, En junio, es demasiado pronto; julio, pasa a tu lado; en agosto, deberás… En septiembre, recuerda… En octubre, muévete; en noviembre, recuerda…” Pero invito a los lectores a mirar su existencia cumplida a la luz del camino del héroe jüngiano y, dondequiera que se encuentren en su recorrido mítico, con seguridad encontrarán allí una antorcha que los guíe en el siempre infaltable laberinto.
Renuevo mi apoyo para que se ejecuten las 22 obras incluidas dentro del paquete del proyecto de valorización; apoyo de manera contundente la idea de que ello genera impacto positivo en el empleo; participo del planteamiento de que son obras indispensables y se requieren con urgencia; comparto que ayudarán a mitigar en parte el atraso vial que muestra El Poblado y la ciudad en general. Sin embargo, discrepo de la idea que estas obras, en su totalidad, como pretende la Administración Municipal, se financien con derrame de valorización. El modelo de captura de recursos por valorización no es siempre aplicable. Puede ser útil cuando genere valorización en los inmuebles situados en el área de cobertura, pero en el caso que nos congrega, considero que es muy forzado, siendo realista, pensar que la obra pueda financiarse plenamente con recursos provenientes de la valorización generada a los inmuebles. Como reitero estar de acuerdo en la importancia de ejecutar las 22 obras, de generar empleo, hago énfasis en pedirle a la Administración Municipal que, con la debía anticipación, estudie alternativas de financiación, entre las cuales me permito sugerir: 1.Derrame de valorización por beneficio general, ampliando el área de derrame, pues es evidente que buena parte de las obras a ejecutar no solo beneficiarán a El Poblado; beneficiarán muchas otras zonas del municipio de Medellín y de otros municipios vecinos. 2.Implementar el cobro del uso de las vías mediante el sistema de peajes urbanos. Esta alternativa, que requiere tiempo en su implementación, debe estudiarse para ser utilizada en algunos de los corredores viales a construir pues estos beneficiarán más al vehículo que a las propiedades. Es un sistema de cobro justo, que permite que el usuario real de las vías (el vehículo) sea quien pague por el uso de las mismas. De paso, esta medida incentivaría el uso de sistemas de transporte colectivo. 3.Utilización de la participación en plusvalía. Esta herramienta existe en nuestra legislación desde hace 21 años (ley 9ª de 1989) y lamentablemente nuestra autoridades, pudiendo y debiendo usarla como un mecanismo que permite un reparto justo de cargas y beneficios, no la han implementado ni regulado su utilización, desperdiciando grandes esfuerzos e inmensos recursos que se han invertido y que en algunos casos han beneficiado predios de particulares, a quienes el Estado, en este caso el municipio de Medellín, ha podido reclamar una parte del plusvalor generado, tal como lo permiten (y obligan según opinión de algunos expertos juristas) las leyes 9ª de 1989 y 388 de 1997. En resumen, alabo la bondad de las obras, pero deseo hacer claridad en la importancia de buscar mecanismos de financiación que permitan asegurar la ejecución de las mismas, ya que el beneficio de generación de valor en las propiedades es bastante incierto y discutible. Por último: no resulta muy amable que en las presentaciones del Fonval se ha vuelto reiterativo presentar cuenta de cobro por las inversiones ejecutadas por la Administración Municipal en el sector de El Poblado en los últimos 50 años.
Al lado de la ventana de su apartamento en Envigado, con vista privilegiada sobre áreas boscosas y pobladas que a menudo lo inspiran, el maestro Francisco Madrid se inclina sobre su caballete para hacer un trazo. Trabaja en una de las veinte obras que expondrá desde el jueves 11 de noviembre en el Dann Carlton. “Temas y técnicas en la pintura”, es el nombre de esta exposición que durante 20 días estará dispuesta en el lobby del hotel. A los 88 años este pintor nacido en Envigado conserva una vitalidad contagiosa de cuerpo y mente, solo eantorpecida por una molestia en sus rodillas que le impide caminar con el ritmo que lo hacía en otros años, cuando iba en busca de paisajes y personajes urbanos y rurales para expresar su talento. Desde la década del 40 emprendía largas caminatas con un grupo de aficionados egresados de Bellas Artes, a quienes los artistas más consagrados llamaban con sorna “pintorcitos domingueros” pues únicamente pintaban los fines de semana mientras el resto de los días, para sobrevivir, tenían que trabajar en otras áreas.
Talento y azar Pero fue gracias a su talento y a una cadena afortunada de azares que Francisco Madrid logró, incluso, estudiar en Bellas Artes e imponerse a la vida de privaciones que le auguraba el ser hijo único de una humilde modista separada. Desde los pocos meses de nacido y hasta los ocho años, Madrid vivió en La casita de pobres, dirigida por su madre, en Los Ángeles, cerca al barrio Boston. Sus aptitudes artísticas empezaron a notarse en la escuela del barrio Buenos Aires y, a los 13 años, motivado por uno de los sacerdotes profesores, participó en un concurso de pintura de escuelas públicas donde obtuvo el primer puesto. Sin embargo, al terminar la primaria debió dedicarse a trabajar como mensajero, alejado de pinceles y colores. Así transcurrieron cinco años hasta el día en que lo reconoció en la calle la señora prestante que tiempo atrás le había entregado el premio del concurso de dibujo y se indignó al saber que Francisco no estaba estudiando pintura. De la mano lo llevó entonces hasta el Instituto de Bellas Artes y no descansó hasta matricularlo y conseguirle una beca. En este punto de giro de su destino, Madrid tenía 18 años. Desde 1941 también empezó su carrera docente, labor que hoy continúa en Cobalto, academia de Envigado. Aunque muchos años alternó la pintura con las clases y el trabajo publicitario, fue a partir de la aceptación que obtuvo con su primera exposición -realizada en la década del 50- cuando pudo dedicarle más tiempo al arte.
“Me encasillaron” En todos los espacios, pasillos y cuartos de su apartamento se destacan cuadros en óleo, acuarela, pastel y lápiz, y un sinnúmero de medallas, pergaminos y reconocimientos que ha recibido por su trayectoria artística. Son 70 años dedicados a pintar, dibujar y a destacar la cultura antioqueña: bodegones, peleas de gallos, figuras de mujeres y retratos de viejos pensativos, paisajes y desnudos, arrieros, jugadores, campesinas, flores, sembrados y estampas del Medellín antiguo son algunos de los elementos que se encuentran en su obra. Siempre lleva consigo una libreta de Rembrandt donde hace apuntes rápidos y dibujos a lápiz, el inicio de sus cuadros y murales. En una de sus páginas se destaca el bosquejo de varios jugadores y bebedores, captados por el maestro en una de sus recientes visitas al parque de Envigado. Allí suele sentarse y no duda en pedirle que le pose al personaje que le llame al atención. “A mí me encasillaron: cuando hablan de Pacho Madrid dicen “el acuarelista”, pero no estudié acuarela sino óleo, nadie me enseñó acuarela sino que aprendí mirando a otros y cuando vieron obras mías en esta técnica las resaltaron por su transparencia y me las siguieron pidiendo”, comenta a manera de reclamo. “Pienso seguir pintando y dejar algo para la posteridad, dejar huella con los alumnos”, es la respuesta cuando se le pregunta por sus sueños. “Quiero despertar en la juventud y en la niñez todo aquello que motive al crecimiento del ser humano, porque la belleza genera paz. Todo lo que nos atrae, motiva y nos da consuelo sirve para desligarnos de los sentimientos negativos”.
Jorge Obando estaba en El Poblado, en La 10 más exactamente, el 24 de junio de 1935, cuando vio una humarada abajo en el valle, al otro lado del río ¿Qué más podía ser si no un accidente aéreo? Como el gran reportero gráfico que era, para allá se fue a ver qué pasaba. Ese fue el accidente en el que murió el cantante argentino Carlos Gardel. Oscar Jaime Obando, hijo del fotógrafo, lo cuenta así: “Como siempre cargaba una cámara, no perdía oportunidad de sacar fotografías de todos los lugares a donde iba, aunque en esta ocasión lo hizo sin saber de qué ni de quién se trataba. Sin embargo, las fotografías que tomó el día de la muerte del popular cantante de tangos son las que más impacto me han causado y el trabajo de reportería que más prestigió le dio”. La exposición de Eafit tiene aproximadamente 75 de las más representativas fotografías que tomó Jorge Obando, el archivo con el trabajo de toda su vida es de unas 500 mil fotografías, con las que se da cuenta de un importante período de la historia de Medellín y Antioquia en el siglo 20. Obando, como todos los fotógrafos importante de su tiempo, tenía un estudio en el Centro de Medellín, en el que retrataba a destacadas personas de la élite social y política. Sin embargo, con los avances tecnológicos de la fotografía que llegaron a la ciudad, él fue uno de los pioneros de las grandes fotografías fuera de los estudios, en la calle, con la gente común, en las manifestaciones políticas y las fiestas religiosas; su trabajo nos permite ver la arquitectura, las calles, las obras públicas, los pueblos, las modas, los ritos, de una ciudad que ya no existe, pero que no desapareció, que está dentro de lo que somos hoy en día.
Según información suministrada a Vivir en El Poblado por el subdirector de Planeación de Medellín, Juan Diego Lopera, esta dependencia municipal analiza por estos días cuál o cuáles son las mejores soluciones que se pueden ofrecer para los peatones en la Vía Las Palmas, entre Sandiego y el Hotel Intercontinental. La premura obedece a que la proliferación de centros empresariales, comerciales y residenciales a lo largo de esta arteria y su alto tráfico de vehículos, hacen que cada vez sea más difícil cruzar de un lado al otro para cientos de personas que viven o trabajan en la zona y se movilizan en transporte público. Varias veces al día se ven en serias dificultades para pasar Las Palmas sin exponer sus vidas pues los carros no se detienen y no hay semáforos o puentes peatonales que privilegien a los transeúntes. Precisamente en una queja reciente, el ciudadano Álvaro González llamaba la atención porque “las curadurías o instancias competentes del Municipio no le han dado la prioridad al peatón, es decir a la vida” y sugería la construcción de varios puentes peatonales entre Sandiego y la Transversal Superior. No obstante, el subdirector de Planeación manifiesta que no siempre la mejor solución son los puentes y añade que la alternativa que se elija debe ser incluyente para las personas discapacitadas, a quienes favorece más una cebra o un paso con semáforo. Con base en los análisis y estudios que hoy se adelantan, Planeación espera tomar una decisión acertada con el fin de implementar las medidas lo más rápido posible.
De acuerdo con la disposición ministerial, “las autoridades de tránsito no podrán sancionar a ningún conductor de servicio particular por conservar su licencia de conducción en los formatos oficiales que se han venido utilizando y que quedaron establecidos en forma indefinida a partir del 11 de noviembre de 1995”. Ni siquiera se podrá sancionar cuando la licencia de conducción figure vencida en la página del Runt (www.runt.com.co). Quienes sí deben refrendar su licencia cada tres años son los conductores de vehículos de servicio público, tal y como lo han hecho desde 1995.
Los trabajos incluyen la construcción de un cordón provisional que impida a la quebrada seguir erosionando el terreno. Sin embargo, la corrección definitiva del problema se adelantará una vez concluya el proceso licitatorio para seleccionar la firma que se encargará de hacerla, trámite que se presume finalizará a principios de diciembre. De acuerdo con la información suministrada por el ingeniero José Fernando Flórez, profesional universitario de la Secretaría de Obras Públicas, los trabajos se harán conjuntamente entre esta secretaría y EPM, toda vez que los daños ocurridos son competencia de ambas entidades. “Obras Públicas va a construir la obra de contención y EPM se va a responsabilizar del arreglo de las redes”. A esta decisión se llegó después de varias visitas al sitio y de analizar las posibles causas del percance, atribuido a un problema erosivo causado por varios factores. Por ahora la recomendación es transitar con precaución para evitar accidentes.
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