Mi papá tenía diez años cuando declaró su amor por el fútbol. Recorría en bicicleta las calles de su pueblo, vestido con camisa de botones, pantalones cortos y botines bien embetunados, y recogía cada tanto la revista El Gráfico que un comerciante le guardaba sagradamente. La revista llegaba en barco desde Argentina, a veces se […]