Un 24 de abril hace 131 años nació Fernando González Ochoa, el filósofo aficionado, como él se hacía llamar en su libro Viaje a pie, un recorrido que hizo junto a Benjamín Correa, su secretario.
“El viaje se define así: Medellín, El Retiro, La Ceja, Abejorral, Aguadas, Pácora, Salamina, Aranzazu, Neira, Manizales, Cali, Buenaventura, Armenia, Los Nevados, a pie y con morrales y bordones”: dice en el libro.
Solo a la media hora de caminar, como González lo menciona en el libro, pensó en la idea de escribirlo y publicarlo, un viaje que duró dos meses y que hoy, algunas personas intentan repetirlo, aunque no es lo mismo, desde luego. Además, que muchos de esos caminos se han perdido con el desarrollo de cada uno de estos lugares mencionados. Recuerdo que hace algunos años intenté hacerlo o por lo menos para un proyecto que tuvimos dos organizaciones, pensamos en hacer un paisaje sonoro del Viaje a pie, esa experiencia me permitió atisbar como Fernando González invitaba a atisbar en su libro, en su obra, en todo su pensamiento, porque como él decía:
“Sabroso, muy sabroso filosofar, aunque es mucho mejor sentarse a ver pasar los cucarrones”.
Es extraño pensar en lo leído en el libro y lo recorrido, si bien solo llegamos hasta Abejorral, en esa ocasión, y ya de Manizales no se puede llegar a Cali o Buenaventura en tren, la sensación de vivir la experiencia de un filósofo aficionado se integra en la piel para apreciar la existencia e ir a una velocidad distinta.
“Nos encontramos dos viejas que sirven de correo hebdomadario entre Medellín y La Ceja. Reparten en las casas riberanas al camino todo lo que necesita el hombre primitivo: tres o cuatro noticias, ollas y recados amorosos”: dice en el libro.
“Todo depende del ánimo”, nos dijo una de estas viejas al preguntarle si llegaríamos a La Ceja. “¡Qué frase tan llena!”.
Todo depende del ánimo y hasta la actualidad ha existido el ánimo para mantener la obra de Fernando González viva. La Corporación Otraparte, creada por Simón González, uno de los hijos de Fernando junto a otro grupo de personas interesadas en mantener su obra viva, entre ellos Gustavo y Sergio, Restrepo los dos, el mismo municipio de Envigado y otras entidades, organizaciones y hasta empresas que han aportado para preservar esta obra. También la Editorial EAFIT, quien hasta la fecha continúa publicando los libros del Brujo de Otraparte, siendo sin duda, Viaje a pie el de mayor número de tirajes, hasta donde pude ver en una librería, ya que este libro estaba por llegar a la reimpresión 40.
Fernando González sigue siendo leído, buscado y el Viaje a pie llega a manos que están buscando algo, quién sabe qué, pero algo buscan y quizá eso promueva el querer hacer el mismo viaje o por lo menos un pedazo de él, como cada año, en el mes de enero, lo hacen un grupo de caminantes que salen desde la Casa Museo Otraparte y salen caminando para buscar la misma ruta o por lo menos algunas de las que quedan para arribar a Manizales, donde termina el viaje y en el que pueden atisbar los paisajes que aparecen en ese recorrido y para leer pasajes de ese libro que en su momento fue prohibido bajo pecado original por la iglesia, cosa que sigue sucediendo en la actualidad, donde en Estados Unidos algunos libros han sido prohibidos en instituciones educativas o que en Medellín un alcalde decida qué libro debe prohibirse porque narra algo con lo que él no está de acuerdo. Pero esa no es la intención de este texto, sin embargo, muestra la vigencia de una obra que algunos querían que no se leyera.
“Por momentos quisiera destruir lo bello… ¡Deseo horrible del que decae, del hombre que envejece y que no admite el hecho, la posibilidad siquiera, de que haya belleza que no sea suya y que siga el vivir después de su muerte!”.
Algunas cosas continúan envejeciendo bien, así sea para algunos pocos, tal como envejece bien el Viaje a pie de Fernando González, un joven de 131 años que publicó su primer libro con el título de Pensamientos de un viejo y quien fue cerrando su vida rodeado de jóvenes, entre ellos los Nadaístas y otros más que le visitaban en Otraparte para escucharlo, admirarlo y llevarse un poco de sabiduría para sentirse vivos.
Decía Gonzalo Arango: “La obra de Fernando González irriga de vitalidad el corazón de nuestro tiempo”.
- Toda la obra de Fernando González se encuentra de manera pública en otraparte.org, también en bibliotecas y gracias a EAFIT y Otraparte, en librerías.





