La frase fue contundente: “si a Carlos* le pasa algo, yo no me voy a enterar”. Sebastián Garcés conoció a Carlos cuando estaba por abrir un bar en el barrio Provenza, en El Poblado. “Atendía en un vivero y conversando con él, me dijo que estaba aburrido ahí. Yo necesitaba un jardinero para el restaurante, […]