El taller de los abogados amigos

Taller A- El modelo low cost aplicado a los abogados
Taller A, explica Daniel, se enfoca en todo tipo de clientes. Startup, los que están empezando; grown up, en construcción de su emprendimiento; y challenge, ya consolidados. Mariana Ruiz, Bibiana Ardila, Laura Giraldo, Agustín Piedrahita, Diana Yepes y Daniel Restrepo, los miembros del equipo.

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Recorrido de Vivir en El Poblado por el mundo startup. Una página para inspirarse y para conectarse.

Disruptivos con cuento. Y con caja.
Hoy: Taller A.

En sus días de universitario en Eafit, Daniel Restrepo pensó que había una oportunidad de desarrollar su profesión de otra manera. Se “inspiró a la inversa”, si se admite, en las maneras de varios de su profesores y lo confirmó como profesional en una oficina de abogados. “Hacer las cosas de otra manera, en eso pensé. Si a mí, que estudié Derecho, me costaba entender el lenguaje técnico de profesores y de colegas, qué diremos de los clientes. También me marcó la falta de empatía del abogado con la gente del común”, recuerda ocho años después.

Así se desencadenó su idea de emprendimiento, que acentuó en 2015 mientras seguía su maestría de Derecho internacional de los negocios, además en impulso con su compañera de estudios Viviana Ardila. Ofrecer un ejercicio más sensible de la profesión, coincidieron.

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El hallazgo de un mercado

El borrador de Taller A, hoy una empresa de asesoría jurídica para emprendedores, se comenzó a rayar en Oviedo con Viviana y con Valentina Guzmán, ahora esposa de Daniel. Buscaron a sus amigos en Facebook, montaron una base de datos y un plan comercial y trazaron una investigación de mercado, que determinó, además de lo ya conocido -“los abogados pueden tener más empatía con la gente”- un par de hallazgos que consolidaron el proyecto. De un lado, los abogados no usan las redes sociales para buscar clientes, se hacen encontrar; y, dos, la asesoría jurídica es muy costosa, lo que deriva en que el emprendedor lleva trámites y procesos con vacíos, errores, omisiones o sin entender documentos. Al como pueda.
El gremio de los emprendedores era su público objetivo. El bombillo estaba encendido.

“Cuando emprendí, pensé solo en la tarea puntual. Luego descubrí que tenía responsabilidades comerciales, contables, de mercadeo, administrativas. No lo sabía. Es duro al principio”.

¡Al ruedo!

En septiembre de 2015 nació la empresa: Taller, como lugar donde se construye y se reconstruye. Y “A” de abogados, amigos, aliados. El plante fueron ahorros de los socios, con la ventaja de que este tipo de emprendimientos no demanda inversiones tan altas.

Daniel (propiedad intelectual y contratos) y Viviana (corporativo), luego reforzados por Laura Giraldo (laboral) salieron al mercado con el reto de conseguir clientes mediante una estrategia de abaratar costos y de empoderar al emprendedor. Le pregunté si lo habían criticado por “perratear el mercado” y me respondió: “todos los modelos de negocio apuntan al low cost”.

Posicionados como “el taller de los abogados amigos”, ofrecen asesorías para creación de empresas, registro y antecedentes de marca, acuerdos con socios y de confidencialidad, creación de contratos y de términos y condiciones y planes empresariales, y se ponen una meta en el día a día: abordar nuevos desarrollos que espanteN la zona de confort.

Historias publicadas en este seriado:

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