Publicidad

En La Arboleda transformaron un problema en un negocio

Recorrido de Vivir en El Poblado por el mundo startup. Para inspirarse y para conectarse. Disruptivos con cuento. Y con caja.

Hoy: Marcela Franco, de Natucafé.

Nueve años se tomó la Hacienda La Arboleda, en Andes, Antioquia, para darle la vuelta a lo que parecía un reto que cerraría puertas. Marcela Franco, de la cuarta generación de una familia cafetera, recuerda que para 2011 el sector vivía una crisis por fenómenos de oferta y demanda, y entre cafetales decidió ni tirar la toalla ni esperar que las soluciones se produjeran en actos de magia, sino enfrentar el problema con innovación.

Y en el mucílago encontraron la ruta de salida. Mucílago, por las dudas, es la capa gelatinosa que recubre la semilla y que aparece en el despulpado. En La Arboleda, con el liderazgo de Marcela, no solo evitaron una práctica errada en los procesos de beneficio que contamina ríos y quebradas, sino que descubrieron la materia prima de un producto promovido como benéfico para la salud. Hoy con la marca Natucafé exhiben con orgullo la Certificación Rainforest Alliance, que garantiza su gestión en sostenibilidad.

 

¿Un yogur, un helado?

Decidido el camino a emprender, Natucafé encontró que el mucílago, aprovechado para alimentación animal, no tenía reconocimiento para el consumo humano. “Tiene el mito de que es perjudicial para la salud, además, por sus azúcares se convierte en tóxico. Entonces investigamos, hicimos pruebas, descartamos la posibilidad de producir biocombustibles, también pensamos en elaborar yogur, helado, dulces… trabajamos mucho y hoy somos la única empresa colombiana aprobada para el aprovechamiento”, celebra Marcela.

De cada kilo de café el aprovechamiento para esta línea es del 1 % y hoy La Arboleda tiene una capacidad instalada para producir diez toneladas por mes de una bebida que contiene el poder equivalente a 14 porciones de fruta y verduras, según datos de Natucafé. La producción por mes es de 15.000 botellas e igual número de sachets del producto etiquetado como bebida funcional +Vital.

Tan importante en el emprendimiento son las ideas como el orden. Es clave comenzar el proceso con los temas legales y el gobierno corporativo definidos.

Ya posicionada en Medellín en tiendas de productos saludables y con mercado abierto en Bogotá, Cúcuta, Bucaramanga, Cartagena y Barranquilla, ahora los sueños crecen en Estados Unidos, en La Florida. “Todo comenzó en medio de una crisis. Y aquí vamos, con gran pasión”, cierra Marcela.

 

  • Un referente: “Las infusiones Bai, que trabajan denominaciones de origen del café. A eso espero llegar. Las bebidas Peloton, también antioxidantes y elaboradas con la cáscara del café. Además, Hatsu, es una fuente de inspiración”.
  • Un sueño: “Que no solo Natucafé le saque provecho al mucílago”.
  • Un cliente anhelado: “La cadena Whole Foods Market, de mercado saludable”.
  • Un error para aprender: “Emprender sin tener todo ordenado, tomar una buena idea, comenzar a ejecutarla, a vender, y luego darse cuenta de que hay que retroceder para organizarse”.
  • Un cliente no deseado: “Las grandes superficies que ultrajan al emprendedor. Es preferible decir ‘no gracias, no me desangren’”.
  • Un nuevo producto: “Las infusiones y la pulpa seca, con la que se puede hacer todo tipo de productos, por ejemplo harinas”.
  • Un miedo: “Todos lo tenemos: el cierre de la empresa. Es como un hijo”.

 

Por: Juan Felipe Quintero Arango / juan.quintero@vivirenelpoblado.com

Historias publicadas en este seriado:

Publicidad

Publicidad