Admito que encontré en la aplastante derrota que sufrió Juan Carlos Upegui un motivo de alegría. Era necesaria, a mi modo de ver, una sanción política y social para Daniel Quintero y quienes lo rodearon. Por eso tuve una sensación de victoria y pensé con satisfacción, cuando perdieron tan estrepitosamente, «¡se lo merecen!». Ahora espero […]