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Hasta el domingo 15 de noviembre, prográmate con Filarmed

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Este jueves 12 de noviembre a las 7:00 p. m. conéctate a los canales de Facebook y YouTube Live de Filarmed para disfrutar de la conversación El oboe y el fagot “dos historias, dos hermanos”.

Este será un encuentro de músicos e instrumentos con la participación del concertino Gonzalo Ospina y el jefe de oboes Filarmed, Jaime Martínez.

“El oboe y el fagot son dos instrumentos hermanos, ambos pertenecen a la familia de las maderas, y están provistos por boquilla de doble caña. Además tienen la capacidad de actuar en solo, música concertante, música de cámara, orquesta sinfónica o banda musical”, explica el maestro Jaime Martínez, a propósito de esta conversación.

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El domingo 15 domingo de noviembre desde las 6:00 p. m. será la oportunidad para escuchar a Tepuy Ensamble, conformado por músicos Filarmed, que presentan lo mejor del repertorio venezolano para recordar el icónico antiguo Palacio Arzobispal. Véalo en el Facebook Live Comfama.

La música venezolana se caracteriza por el mestizaje de las culturas europeas, africanas e indígenas. Estilos que van desde el joropo hasta el vals venezolano representan el folclor y la identidad nacional. Todo esto lo escucharán en el concierto Ausentes y quienes se inscriban aquí  recibirán, pasado el concierto, un regalo de la Alianza Filarmed – Comfama.

En 1898, Coroliano Amador Fernández, encomendó al arquitecto Carlos Carré, la construcción de esta casa, de estilo neoclásico, ubicada en el Paseo La Playa, para darla como regalo de bodas a su hijo, José María. Debido a la temprana muerte de José María, -a los 24 años- su padre decidió entregarla, en 1907, a la Arquidiócesis de Medellín como Palacio Arzobispal. 

La construcción contaba con jardines interiores y exteriores y un piso con diseño español. Mantuvo esta vocación hasta que en la década de los 70 fue destruido debido al ensanche de la carrera Oriental. Y como un dicho acuñado en esta década cuando primó el afán por ampliar las calles, al Palacio Arzobispal también “se lo llevó el ensanche”.

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