Por Agenda del Mar (www.agendadelmar.com)
El negocio ambiental, la inutilidad de la verdad
De la edición impresa (Edición 300)
“Glifosato sí genera efectos ambientales” nos dice un artículo publicado en el periódico de la Universidad Nacional, el domingo 22 de mayo, en el que el investigador Tomás León Sicar controvierte el informe de la OEA sobre el impacto ambiental y en salud, de la fumigación de los cultivos ilícitos.
“Recapitulemos: los autores del estudio de la OEA no tomaron muestras ni revisaron minimamente los efectos del glifosato sobre los bosques aledaños a los ilícitos; no evaluaron los daños de los cultivos lícitos; no midieron la erosión que se desencadena cuando las plantas mueren y la cobertura vegetal desaparece de los terrenos; ni analizaron la muerte de los animales, ni realizaron estudios directos sobre la salud de los campesinos, niños, mujeres, indígenas, afectados por las fumigaciones. Entonces, ¿Cómo se atreven a concluir que los daños ambientales son leves y que este herbicida no tiene efectos sobre la salud o que sus riesgos son mínimos?”.
“Recapitulemos: los autores del estudio de la OEA no tomaron muestras ni revisaron minimamente los efectos del glifosato sobre los bosques aledaños a los ilícitos; no evaluaron los daños de los cultivos lícitos; no midieron la erosión que se desencadena cuando las plantas mueren y la cobertura vegetal desaparece de los terrenos; ni analizaron la muerte de los animales, ni realizaron estudios directos sobre la salud de los campesinos, niños, mujeres, indígenas, afectados por las fumigaciones. Entonces, ¿Cómo se atreven a concluir que los daños ambientales son leves y que este herbicida no tiene efectos sobre la salud o que sus riesgos son mínimos?”.
“Recapitulemos: los autores del estudio de la OEA no tomaron muestras ni revisaron minimamente los efectos del glifosato sobre los bosques aledaños a los ilícitos; no evaluaron los daños de los cultivos lícitos; no midieron la erosión que se desencadena cuando las plantas mueren y la cobertura vegetal desaparece de los terrenos; ni analizaron la muerte de los animales, ni realizaron estudios directos sobre la salud de los campesinos, niños, mujeres, indígenas, afectados por las fumigaciones. Entonces, ¿Cómo se atreven a concluir que los daños ambientales son leves y que este herbicida no tiene efectos sobre la salud o que sus riesgos son mínimos?”.
“Recapitulemos: los autores del estudio de la OEA no tomaron muestras ni revisaron minimamente los efectos del glifosato sobre los bosques aledaños a los ilícitos; no evaluaron los daños de los cultivos lícitos; no midieron la erosión que se desencadena cuando las plantas mueren y la cobertura vegetal desaparece de los terrenos; ni analizaron la muerte de los animales, ni realizaron estudios directos sobre la salud de los campesinos, niños, mujeres, indígenas, afectados por las fumigaciones. Entonces, ¿Cómo se atreven a concluir que los daños ambientales son leves y que este herbicida no tiene efectos sobre la salud o que sus riesgos son mínimos?”.