/ Jorge Vega Bravo
Pensamientos y sentimientos tienen para el mundo la misma importancia que los actos. Es tan nocivo odiar al prójimo, como golpearlo. “Mi sentimiento tiene un efecto tan definido como cualquier trabajo con mis manos”
Pensamientos y sentimientos tienen para el mundo la misma importancia que los actos. Es tan nocivo odiar al prójimo, como golpearlo. “Mi sentimiento tiene un efecto tan definido como cualquier trabajo con mis manos”