Que el “estrén” no nos desvíe de lo importante

obra pública en el poblado

Eficiencia, eficacia y economía son atributos críticos de la obra pública, pero este cierre de año de nuevo mostrará que en Medellín no hay plazo que se cumpla y que no se sabe cómo la ciudad lo resiste.

Basta dar una vuelta por los proyectos para ratificarlo: el sector público no cumple y los términos para la inauguración de obras se van desmoronando entre el desparpajo de los funcionarios de turno y la frustración del usuario expectante. La Distribuidora, entre Sabaneta y Medellín, era para el 29 octubre y ahí le siguen trabajando. El metroplús de la 12 sur entre El Poblado y Guayabal tuvo que estar en uso en febrero y hoy la obra está detenida y, según la Contraloría de Medellín, arrastra 19 hallazgos de incidencia fiscal y uno de tipo penal. “Tiene embolatados más de $4.000 millones”, informa Rubén Pulgarín, contralor auxiliar de Movilidad.

Y hay más: la ampliación de la estación Poblado del metro era para abril del año pasado y los trabajos no logran concluir. Y la línea M del metrocable requirió 37 meses de prórrogas y los trabajos en El Picacho tendrán operación en marzo de 2020 y no el 28 de noviembre.

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El paso a desnivel de la Inferior con Los Balsos se prometió para marzo de 2014 y solo entró en operación en julio de 2017, mientras el intercambio en Los González se anuncia para algún día del primer semestre de 2020. Era para 2019. Estas obras hacen parte del paquete de Valorización presentado en 2009 y que ahora se notifica para culminación en 2023.

La Valorización cumplirá 14 años de RODAJE, no cinco como anunciaron en principio ¿Qué le ocurriría a un ciudadano ante el área jurídica del Municipio si incurriera en una mora tan grave?

El parque memorial Inflexión tampoco se libra, con un agravante, según la Veeduría Ciudadana al Plan de Desarrollo: se incluyó de “manera improvisada, sin planeación y sin presupuesto”. La Veeduría afirma que Inflexión “no es señal de buena práctica en la gestión pública”. Debía estar listo el 24 de noviembre.

Como ratificación del panorama, en su rendición final de cuentas, el alcalde Federico Gutiérrez reportó que su plan de desarrollo se ejecutó en 95 % y el cumplimiento en las obras fue de 75 %.

¿Cuáles son las razones? De acuerdo con Pulgarín, de la Contraloría, “tenemos graves problemas en planeación y en ejecución, no se seleccionan de manera adecuada los contratistas (la misma firma que incumplió con el metroplús de Envigado falló en Medellín en la 12 sur) y las interventorías inician su labor de manera tardía”.

De parte de los contratistas, las explicaciones son las mismas: que el invierno, que el mapa de EPM reportó sorpresas en las redes subterráneas, que los propietarios de terrenos pusieron pleitos… razones que ya no son extraordinarias y que bien podrían conformar una base de conocimiento para salirles al paso a tantas experiencias negativas en contra del ciudadano, su paciencia y sus impuestos.

Si hay diagnóstico y recursos, ¿qué falta? ¿Voluntad?

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