Es que con esa manía que tenemos los colombianos (los paisas) de querer emular lo que sea -bueno o malo-, somos competitivos al límite, ambiciosos hasta la codicia y obsesionados por ocupar los primeros puestos de cualquier lista. Seguimos las modas a rajatabla. En vestuario, relojes, carros, cortes de pelo, belleza de bisturí, vocabulario… Mjjj, […]