Está en Envigado y en él convergen tradición, modernidad, arquitecturas, matronas memoriosas y un sinfín de leyendas urbanas. “La juventud católica del pueblo envigadeño a Cristo Rey, como homenaje de gratitud y amor”, reza la desteñida placa. Sospechamos que esa juventud de 1931 fue la que motivó, en los setenta, el insidioso aserto de que […]