Se extiende cobro de parqueadero en centros comerciales
Nota online (4 de noviembre)
Recientemente los centros comerciales Unicentro y Sandiego anunciaron la decisión de cobrar por el uso de los estacionamientos, y la semana pasada se les unió el Centro Comercial Automotriz. Este último venía contemplando esa posibilidad desde mediados del año pasado por una decisión de la asamblea de copropietarios.
Bravo, Beatriz Restrepo
¡Un derecho merecido!
Noche mágica
Colombia, patria de tres mares, fue el nombre escogido para el pabellón de nuestro país en Expolisboa 98 haciendo referencia al Caribe y el Pacífico, y a ese inmenso río, el Amazonas y su cuenca, que se convierte en un mar en la época de lluvias, cubriendo la selva.
No sé como existe gente que no le para bolas al desayuno. Para mí es tal vez la comida más importante del día y por eso le pongo todo el empeño para que me salga bien. En otras palabras, no soy como tanta gente que se contenta con un mero jugo o un pocillito de café. ¡No! En mi caso, procuro varias veces, de lunes a domingo, las bebidas, los aderezos y los acompañantes, sin que esto signifique el que todos los días desayune trancado… que para ser sincera, es el desayuno que más me gusta, sobre todo en el descanso dominical.
Son varias las llamadas que ha recibido Vivir en El Poblado de vecinos de la Loma de Los Balsos, quienes se quejan porque el edificio Balsos de Oviedo, recientemente terminado, no le dio continuidad a un andén que hay sobre la Loma, y que existe al frente de las demás unidades residenciales. En lugar de esto, existe un montículo que los transeúntes deben sortear bajándose a la calle, como explican las personas que han llamado.
En el local donde antes funcionaba Prestolandia se está llevando a cabo una remodelación. Sara Paternina, una lectora de Vivir en El Poblado, aprovechó una caminata que realizó por la zona para preguntarle a uno de los trabajadores por el tipo de negocio que instalarían allí, y su respuesta fue que se trataba de una discoteca. “Me preocupa mucho, porque alrededor hay varios conjuntos y edificios residenciales que veremos aumentado el ruido por música a altas horas de la noche, además del que ya tenemos”, escribió la lectora.
No hace mucho -y como siempre ocurre por esta época- la clientela dominical de las parroquias se vio engrosada por un público no del todo convencional: jóvenes cercanos a los 18 años que, a pesar de su decidida apariencia de paganos, repetían las oraciones con toda unción, y que luego, después de tomar solemnemente la comunión, reflexionaban en sus puestos como si fueran cartujos filósofos dispuestos a componer el mundo con su sola devoción mental. Pero se trata de una realidad fácilmente explicable: toda aquella seráfica juventud poco o nada tenía que ver con esos ejércitos de adolescentes enloquecidos con el venerable y difunto Juan Pablo II, sino que allí estaban los asustadizos bachilleres que se disponían a marchar, al otro día, al patíbulo de un examen de admisión universitario.