La Intermedia: fuimos cronistas de una valorización cancelada

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Entre 1996 y 1997 se vivió en El Poblado una lucha ciudadana contra un cobro abusivo, montado de forma chapucera por la institucionalidad. Nosotros la registramos.

1997

En el relato oficial (que privilegia los aciertos de la institucionalidad y poco menciona sus errores), la confrontación legal con las comunidades, las protestas pacíficas y el debate público que generan decisiones arbitrarias, no se mencionan o si acaso merecen apenas una nota marginal.

Tal es el caso de la exitosa resistencia que se vivió en El Poblado contra el primer intento de cobro de valorización para construir la Transversal Intermedia, que hoy es la Avenida 34, la cual sigue inconclusa y que, de todas maneras, viene siendo financiada parcialmente con recursos de los beneficiarios de la obra, aunque en condiciones menos gravosas.

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Para conocer cómo fue esa historia hace falta sumergirse en nuestro archivo de los años 1990, nuestra primera década. El valor de la obra y el número de contribuyentes que la tendrían que pagar, hizo que fuera un tema recurrente en las páginas de Vivir en El Poblado, hasta tal punto que toda información relacionada la terminamos publicando acompañada de un vistoso logo redondo de “Transversal Intermedia”.

Una verdadera ágora, una arena cívica hecha de papel que acrecentó nuestro prestigio como medio comunicación local y nos posicionó en la mente de la comunidad de El Poblado y de la ciudad.

Aunque sin duda suena poco modesto, así como la obra fue importante en nuestras páginas, nuestras páginas también lo fueron para el desarrollo del proyecto ya oficializado, sobretodo en los años 1996 y 1997, lo más álgido del proceso. En ellas confluían siempre los principales actores: el malogrado Inval y la Junta de Representantes de Propietarios, incluso pagando avisos explicativos de sus posiciones.

También informamos sobre el parecer de los comités y veedurías existentes o recién conformados, sobre todo después de que la junta de propietarios perdiera la confianza de la comunidad. Las 30 familias de El Chispero, en la loma de Los González, que debían ser reubicadas, también se expresaron aquí. Tenían mucho que decir concejales, parlamentarios, dirigentes gremiales y todos querían que se supiera a través de Vivir en El Poblado.

No eran los tiempos de la Internet ni del WhatsApp, pero se lograron verdaderas primicias en ministerios e institutos desde Bogotá, a los cuales se les consultaba detalles técnicos del proceso que aquí se negaban o sobre los que abiertamente se mentía, como fue el caso de la licencia ambiental de la obra y del ente competente para expedirla.

Algunas ediciones rondaban las 30 páginas (cuando el promedio era 12 o 16), nutridas varias de ellas con lo último en la polémica, que no pocas veces eran respuestas a los cuestionamientos que otros actores hacían. Una verdadera ágora, una arena cívica hecha de papel que acrecentó nuestro prestigio como medio comunicación local y nos posicionó en la mente de la comunidad de El Poblado y de la ciudad.

Hitos de un seguimiento periodístico

  • Edición 40 (febrero de 1994). Todavía pagando por obras en El Tesoro y Los Balsos y esperando el derrame del Metro, en El Poblado hay malestar ante nuevo cobro por la Intermedia, que se avaluaba en $72 mil millones y se reconocía estaría saturada en 2005.
  • Edición 58 (diciembre de 1994). Alcaldía saliente, a través del Inval, decretó la obra y empezó estudios, pese a falta de una prometida concertación con los vecinos.
  • Edición 60 (enero de 1995). Nueva Alcaldía convoca a la elección de la Junta de Representantes de Propietarios, que con el Inval participaría en la elaboración del presupuesto y en la distribución, ejecución y liquidación del proyecto a nombre de los contribuyentes. El valor de la obra subió a $88.607 millones.
  • Edición 61 (febrero de 1995). De 19 inscritos se eligen los 5 miembros de la Junta de Propietarios. Solo votaron 3.848 de los 60 mil habilitados (6.42 %). Un año después, la obra valía más de $210 mil millones.
  • Edición 91 (junio de 1996). La UdeA y la Lonja de Propiedad Raíz realizan estudio socioeconómico y avalúo de predios.
  • Edición 102 (diciembre de 1996). Ahora la Intermedia cuesta $244 mil millones, de los cuales el Municipio aportaría $43 mil millones. Se anuncia que el número de contribuyentes crecerá a 97.454 por ampliación de la zona de influencia estimada.
  • Edición 106 (febrero de 1997). A un mes del vencimiento del pago de la primera cuota de valorización, crece el inconformismo en los propietarios afectados. Manifestaciones en parques y vías.
  • Edición 115 (julio de 1997). Por errores de forma y fondo reconocidos en sesión del Concejo de Medellín, director del Inval acepta retirar declaratoria del cobro de valorización. Se archiva el proyecto de la Intermedia, que sería retomado en 2004. En 2002 fue liquidado el Inval.
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