Estar comentando -con una mezcla de alarma, incredulidad, vergüenza, compasión y bien merecida ironía- sobre las originalísimas embarradas que protagoniza quien todavía será nuestro presidente por los próximos 38 meses -pero ni un día más- fácilmente daría para extensas y prolijas columnas diarias. Pero, caramba, hay otros muchos asuntos apremiantes de los que debemos ocuparnos […]