Lunes de uípipi en el patio de Pirulo
Uípipi, y también nojoda, exclamaciones propias del porro en su punto máximo de excitación, es lo que provoca gritar al pasar, los lunes, por la puerta de los Velásquez

De la edición impresa (Edición 293)
No sabe uno qué puedan decir en San Pelayo o en Ciénaga de Oro, pero a esta gente sus porros, clásicos de Edmundo Arias, Pacho Galán y Lucho Bermúdez y también porros inéditos, tocados aquí en El Poblado en la calle 9, les suenan muy bien, les salen, en efecto, calientes.
La casa de Pirulo, ubicada detrás de la iglesia de San José, al frente del colegio Palermo, como que siempre está llena, y si los sábados y domingos la romería busca sus empanadas y sus arepas de huevo famosas, los lunes el desfile es de músicos que frecuentan una tertulia instituida desde 1997 y dedicada al género que de costeños y todo tiene unos 50 años de sonar en Medellín.