
Cuando era niña, podía pasar un buen rato acostada sobre Pistacho, mi perro, un labrador dorado, mirando el cielo. Sentía cómo su respiración levantaba suavemente mi cabeza. A mi alrededor, mis papás podían estar haciendo...

Hay maestros que uno recuerda por una materia. Y hay otros que uno recuerda porque, sin darse cuenta, ayudaron a construir una manera de mirar la vida. Recuerdo especialmente a Jairo, mi profesor de arte...