Lo secuestraron y ahora pajarea con ellos

Diego Calderón, un experto avistador de aves en Colombia, lidera Pajariando con Farc
Algunas de las especies observadas por Diego ( a la izquierda) son: Neomorpus pucheranii, Correcaminos de Pico Rojo, en Mitú; Elaenia gigas, Elaenia de Cresta Doble, en Caquetá; y Neochen jubata, Ganso del Orinoco o Pato Carretero, en El Lagunazo. Fotos: ExpedicionBIO 2018, cortesía de Federico Ríos Escobar.

Publicidad

Diego Calderón, un experto avistador de aves, lidera Pajariando con Farc, un proyecto que surgió a propósito de una experiencia muy personal.


¿Quién querría volver al sitio en el que un grupo guerrillero lo mantuvo secuestrado durante tres meses?
A Diego lo retuvieron sus captores mientras avistaba aves en la Serranía del Perijá, en 2004; años después regresó, aunque en condiciones muy distintas.

En ese rincón montañoso del norte del país, entre los departamentos de Cesar y de Norte de Santander, frontera con Venezuela, este biólogo de la U. de A. halló la manera en la que él, como ciudadano del común, podía hacer su aporte a la reconciliación del posconflicto con miembros de la guerrilla de las Farc, justo autores del delito.

Publicidad

El monte, mejor que un laboratorio

Diego (40 años, Medellín) lleva más de la mitad de su vida pajareando. Por gusto personal, inicialmente, luego como parte de su profesión. Es experto en identificar los cantos de las aves, así no las vea. Prefería conocerlas en vivo y no metido en un laboratorio, aunque también le tocó, cuando en Dublín, Irlanda, cursando una maestría, analizaba plumas. Por eso se considera un biólogo “romántico, simple”.

El mapa del avistamiento de aves en el país lastimosamente concidía en ocasiones con las zonas en las que había más presencia guerrillera, pero Diego pensaba que él, en lo suyo, no incomodaría a nadie.

Le puede interesar:

No pensaron lo mismo los guerrilleros del frente de las Farc que custodiaban uno de los costados de la Serranía de Perijá. Diego sabía, antes de salir, que por allí deambulaban aquellos y diseñó la ruta con tal de que sus caminos no se cruzaran, pero no contaba con que el Ejército rondaría esos cielos y los guerrilleros se movieron hacia donde él estaba. Ya antes se los había encontrado en otras salidas, pero al echar su cuento, lo dejaban seguir.

Esa vez no fue así. A Diego y otro par de compañeros les pidieron detenerse un momento, que se prolongó por tres meses.

La vida y sus sorpresas

Aquel tiempo le sirvió a Diego para conocer más el terreno y las aves que allí habitan. El secuestro terminó, pero las ganas de volver no se apagaron.

Dos años después creó Colombia Birding, su empresa de turismo de avistamiento de aves, con la que Diego se convirtió en un referente en el país. Cuando se dio el Acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, le entraron las ganas de hacer algo en ese mismo sentido. Se consideraba un “mal ciudadano”, que no votaba, no opinaba, que solo se preocupaba por lo suyo; quería salir de la zona de confort.

Dictando una charla en Cali, en 2018, un excombatiente de la guerrilla se le acercó y le dijo que tenía el interés de montar una empresa de turismo de aves. Cuál fue su sorpresa al preguntarle por el frente que integraba: resultó ser el mismo que lo tuvo secuestrado.

De esa conexión imprevista surgió un programa que Diego propuso a varias entidades gubernamentales y académicas —Colciencias, ONU, Eafit—, que se nutre del conocimiento de los territorios que tienen los exintegrantes de esa guerrilla.

La primera experiencia se dio en Bío Anorí, una de las expediciones científicas lideradas por Colciencias en diferentes rincones del país. Allí, un grupo de 60 personas realizó un avistamiento de aves con la orientación de Diego y de excombatientes que conocieron la zona en sus épocas de guerrilla.

Por: Sebastián Aguirre Eastman / sebastian.aguirre@vivirenelpoblado.com

Publicidad