En Medellín, la pandemia afecta la salud mental

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Entre marzo y junio la Línea Amiga de la Alcaldía de Medellín recibió más de 15.000 llamadas. Mientras antes el promedio era de 650 llamadas mensuales, hoy es de 5.850.

En un balcón se oyó el grito. Un adolescente decía: “no doy más”. Se escuchó lejos, pero se sintió cerca. La depresión, la ansiedad y otros trastornos mentales hoy son un mal colectivo.

El aislamiento preventivo, el distanciamiento físico y social, el cambio en las rutinas diarias, y aspectos de carácter laboral, económico, entre otros, son la causa del aumento de situaciones que han afectado la salud mental de las personas.

“La salud mental sigue siendo un tema prioritario para la Alcaldía de Medellín. Por esta razón recordamos que la línea Amiga actualmente se encuentra funcionando 24 horas al día, los siete días de la semana. En ella tenemos profesionales expertos que nos pueden ayudar para tener orientaciones, educación y recomendaciones en salud mental”, dijo Natalia López Delgado, subsecretaria de Salud Pública de Medellín.

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Un cuadro depresivo o de ansiedad puede desembocar fácilmente en un suicidio. Docentes de la Univesidad CES aseguran que con una estrategia de intervención en crisis conocida como primeros auxilios psicológicos, las personas presentes en el entorno familiar, laboral o social de una persona con ideación suicida puede prevenir estos comportamientos.

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Por eso el llamado es hacer una escucha activa. Tener en cuenta señales de alarma que podrían evitar estas conductas. Son signos de alerta cambios en el estado de ánimo o en las rutinas que sean sostenidos en el tiempo, dejar de practicar actividades que le agradan, comenzar a vender objetos valiosos para ellos o, incluso, verbalizar sus intenciones.

Es importante tomarse muy en serio frases como: “Ustedes estarían mejor sin mí”, “yo solo soy un estorbo”, “no sirvo para nada”, “la vida no importa”.

“Se ha encontrado que 8 de cada 10 personas que se suicidan de alguna manera avisaron acerca de sus intenciones. Por ello, nosotros tenemos que escuchar de manera atenta y ayudarles”, explicó  l docente y coordinador de la Maestría en Clínica Psicológica de la Facultad de Psicología de la Universidad CES, Juan Carlos Jaramillo Estrada.

¿Qué hacer en caso de presentarse una situación de riesgo? Lo primero es identificarr las redes de apoyo: personas cercanas, familiares o amigos. También los lugares de atención a los cuales acudir.  Se recomienda tener sus datos de contacto en un lugar visible. También es importante que se tenga clara la dirección del servicio de urgencias al cual se podría acudir en caso de necesitarlo.

La Secretaría de Salud hace un llamado a la ciudadanía a hacer uso de la Línea Amiga en Salud 444 4448 activa las 24 horas del día, la cual cuenta con un equipo de profesionales especializados para la atención en temas relacionados con ideación suicida, trastornos de alimentación, pánico y ansiedad, prevención de violencias, primer consumo, ludopatía, alcoholismo, tabaquismo, entre otras situaciones.

Para facilitar la comunicación con los ciudadanos, este servicio ahora cuenta con atención en la línea de celular y WhatsApp 3007231123, de lunes a viernes, de 7:30 a.m. a 7:30 p.m.

Otras sugerencias:

  • No evitar o minimizar la situación: a veces por la angustia o temor que puede generar una situación límite, se tiende a dejarla pasar pensando que es algo pasajero. Si una persona llama la atención no es una pataleta, es un llamado de atención por la vida, por lo que es importante escuchar o buscar ayuda.
  • No dejar sola a la persona. Debe haber compañía permanete. Ya sea en silencio o conversando.
  • Escuchar con atención. Es importante que el otro exprese lo que siente sin que lo juzguen o culpabilicen. Lo mejor que se puede hacer es preocuparse por saber qué pasa.
  • Focalizarse en el problema presente. Centrar la conversación en aspectos propios del aquí y el ahora. No tratar de resolver cuestiones pasadas o futuras.
  • Ofrecer una ayuda concreta. Preguntar qué le serviría en este momento: ¿Llamar a alguien específico? ¿Brindar una bebida caliente? ¿Acompañar hacia un lugar más tranquilo y reservado? La mejor ayuda en los primeros auxilios psicológicos es aquí y ahora.
  • Evitar los lugares comunes. No intente explicar las razones de lo que le pasa ni tampoco le ofrezca alternativas de solución genéricas tales como “todo pasa siempre, ya verás” o “los seres humanos podemos con todo, animo”.
  • No discutir ni confrontar. Simplemente esuchar. Ya habrá tiempo para conversar con los especialistas acerca de sentimientos, pensamientos y acciones.
  • Estar atento a la propia angustia. Hay que reconocer aquellos pensamientos o sentimientos que genera el acompañamiento en primeros auxilios con el fin de evitar que estos se mezclen con los de la persona en crisis. En caso de sentirse mal o incapaz de continuar acompañándola, es válido buscar a alguien más que lo haga.
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