Propuestas para el nuevo mandato en Colombia

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Ya el país eligió a un nuevo presidente, Gustavo Petro, y todos los sectores hacen recomendaciones para que su mandato sea lo mejor para Colombia. Desde la academia, el profesor de la Universidad Nacional Farid Chejne, exdecano de la Facultad Nacional de Minas, comparte sus reflexiones con los lectores de Vivir en El Poblado.

Creemos que una reflexión para un país viable debe trabajar en los aspectos de generar valor agregado a los recursos propios, fortalecer el estado de derecho y garantizar la educación en todos lo niveles para todos. En este orden de ideas, se plantean una serie de pensamientos abiertos, los cuales se originaron durante una sesión de profunda reflexión con mis estudiantes de posgrado y colegas del Grupo TAYEA, y que hemos creído que generará pautas para construir una hermosa Colombia que queremos mucho.

1. Generar valor agregado a los recursos propios.

El crecimiento de las empresas debe basarse en la generación permanente de nuevas ideas viables, que generen valor y dinamicen la economía, preferiblemente desde las regiones; tanto en el nivel de investigadores, como en el de los industriales. Esto requiere capacitación de los investigadores, actitud de los empresarios y universitarios para desarrollar y creer en el avance de lo propio y autóctono para una generación sólida de oportunidades de trabajo.

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Es necesario que Colombia se piense como un país que genere productos de alto valor agregado y de impacto para la convivencia. Por lo tanto, el estado debe buscar la confianza para los inversionistas, con políticas a largo plazo; pensar en apoyar a las empresas y los proyectos con base en su capacidad de generar empleos nuevos y, sobre todo, proyectos que propicien la generación de empleo en las regiones. En este sentido, se deben generar economías de valor basadas en las riquezas de las regiones, donde se incluya la formación técnica y específica en esas áreas. Globalmente, se pueden resumir en siete aspectos:

  1. Tecnificar el campo y generar productos de valor agregado de los residuos agroindustrial. La ciencia y el desarrollo tecnológico debe ser potencializado. Esta línea también genera crecimiento en la economía por la dinamización de las ideas; por lo tanto, es necesario realizar inversión en la ciencia y la educación. El estado debe pensarse como socio de empresas de base tecnológica en áreas estratégicas como la energía, los alimentos, la bioeconomía, la salud y la farmacéutica.
  2. De manera responsable y con criterios de sostenibilidad, es necesario explotar los recursos naturales y tecnificar esta explotación. Explotación entendida como cualquier forma de aprovechamiento responsable con el ambiente, no solo la actividad extractiva. Sin embargo, es importante que nuestra riqueza mineral no se quede enterrada, sino que pueda ser transformada para generar productos de mayor valor y de mayor impacto.
  3. Dignificar el trabajo, todo trabajo es igualmente importante y relevante sin distinción alguna; v.g., se pueden mejorar las condiciones de empleo para los obreros de construcción, albañiles, otros, como los vendedores informales que pueden conectarse con el turismo local y sostenible.
  4. Fortalecer la mediana, pequeña y microempresa. Es necesario bajar los impuestos sobre las utilidades a las pequeñas empresas y trabajar en el fortalecimiento en la educación financiera y tributaria de estas empresas.
  5. Generar economías de valor basadas en las riquezas de las regiones que incluya la formación técnica y específica en esas áreas. El tema en las regiones pasa por la inequidad en el sistema educativo, en infraestructura y por la realidad misma de la idiosincrasia propia de sus habitantes.
  6. Desarrollar propuestas que conecten la sociedad con el arte, la comunicación, el trabajo comunitario, la cultura, etc., y mostrar la importancia del gestor, el artista y redes interactivas ajustadas a la realidad de nuestro país.
  7. Propiciar oportunidades reales mediante la creación de Centros o Institutos avanzados para la generación del conocimiento, donde se crean espacios propicios para las personas con formación de alto nivel, con salarios justos, de tal manera que sus esfuerzos se vean recompensados y se evite que estas personas terminen realizando labores para las cuales no fueron formados (subempleo) por cuestión de supervivencia.
  8. Fomentar el “médico en casa” para que, de una manera eficiente, un médico general o con especialidad holística de la medicina, pueda orientar a los pacientes de un conglomerado familiar. Esto reduce los costos de las EPS, se mejorará la atención y el diagnóstico será mucho más acertado.

2. Fortalecer el estado de derecho

La impunidad es un mal que genera desconfianza, fragiliza las estructuras sociales y no deja progresar en el entendimiento de la problemática de un pueblo. Cuando en un país su sistema judicial es débil o poco creíble, no se puede construir nada; por lo tanto, el sistema judicial debe ser garante de un Estado de Derecho para que exista el crecimiento de una Nación. En este sentido, debe garantizarse la independencia de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, se deben fortalecer los entes de control y la fiscalía con participación ciudadana para que sean veedores de la problemática y de los recursos. Y, finalmente, los puestos de contralor, procurador y fiscal deben ser puestos de carrera y no políticos, como ocurre actualmente.

3. Derecho a la educación

La educación también debe verse como un proceso global en el cual la familia, como unidad básica de una sociedad, tiene un papel determinante. La formación de una persona empieza desde la casa, donde la coherencia en la educación que damos y recibimos es crucial para construir una sociedad justa y con valores. Es necesario tener coherencia en las ideas que promovemos y el alcance que estas puedan llegar a tener, donde no se promueva el odio por pensar diferente, para devolverle la humanidad a las personas que conforman las instituciones y respetarlas por encima de todo.

Se debe analizar la jornada laboral para que los padres puedan permanecer más tiempo con sus hijos, pero, al mismo tiempo, repensar a conciencia propia el sentido de eficacia en el trabajo. El rol de las familias es fundamental como primeras bases para desarraigar ideologías que promueven la corrupción (cosas como “el vivo vive del bobo”, “lo importante es que le van a pagar”, y otras) que, en traducción, sería “aproveche y no piense tanto, lo importante es la plata y la posición”. El ejemplo es más importante que la opinión.

La educación superior debe ofrecer opciones para que todas las personas que quieran puedan formarse con calidad, de esta manera se logra equilibrar un poco la inequidad social existente en el país. En este mismo nivel de formación, es importante que se debata abiertamente sobre las implicaciones de la ética y la moral en las diversas carreras o formaciones técnicas o tecnológicas que se impartan.

Nuevamente, fortalecer y fomentar los centros o institutos avanzados del conocimiento, para realizar una investigación en conexión directa del quehacer con la academia. Todos los niveles de formación y la capacidad de creación pueden participar de estos centros y hacen que el quehacer se potencialice. Es importante que este tipo de centros faciliten la transferencia de los desarrollos en investigación hacia los sectores productivos del país, pero comprendiendo los esquemas de participación privada para facilitar y dinamizar esta interacción.

Por: Farid Chejne Janna
Profesor titular
Universidad Nacional de Colombia
Sede Medellín

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