Pues como se ha vuelto moda en la sociedad el justificar la ausencia, falta de responsabilidad y compromiso de muchos que andan por ahí, normalizando el decir: “Yo soy papá y mamá”, sin saber el trasfondo que esto puede implicar. Y es que mi reflexión va más allá del sustantivo que le quieras dar, y es comprender que la decisión de ser padres no está ligado al grado de consanguinidad, ni a la cuenta bancaria, ni a estar por estar.
Conozco muchos hijos huérfanos que viven con papá y mamá, y otros cuantos olvidados y viviendo en soledad, con el argumento de: “A mi hijo nada le va a faltar”, porque hemos creído las mentiras que nos han querido inculcar, que “ser padre o madre”, es un derecho que se nos da, simplemente por un óvulo fecundar, olvidando que la vida y la existencia, albergan una gran responsabilidad y es por esto, justamente, que se encuentra en caos la sociedad, porque la familia como su núcleo fundamental está en cuidados intensivos y enferma de abandono y soledad.
La maternidad y paternidad son roles que se deben realizar, no importando en que persona este se vea ejercido con responsabilidad, amor y disciplina para educar, pero estos no tienen por qué implicar género, ni mucho menos grado de consanguinidad, pues los roles paterno y materno pueden ser ejercidos por cualquier persona dispuesta a amar y a acompañar, y en ocasiones quienes lo asumen, no tienen el mismo ADN de aquellos de quienes se deciden responsabilizar. Por eso también le pido resignificar su concepto de amor y bondad, no se puede amar a quien no ha construido amor y no se puede llamar buena persona a quien ha abandonado, un ser, una vida, un hijo.
Respecto a lo anterior, le quiero recordar que si usted es una madre o padre que en solitario sus hijos ha dedicado educar, formar y acompañar, usted bien puede ejercer esos roles que otra persona ha decidido olvidar, pero esto no la hace ‘mamá y papá’, esto la hace o una mamá o un papá, lo suficientemente responsable y consiente que conoce el significado de la palabra amar y con un solo nombre que se atribuya estará bien su andar, lo demás son inventos de una sociedad que quiere ausencias justificar, pues sé es mamá o papá, asumiendo que el otro ausente está.
Eso sí, me permito una cosa clarificar, la maternidad y paternidad son un rol, no una figura, es por eso que, si usted dos roles ha sabido desempeñar, siéntase tranquilo por hacer una labor digna de admirar y recuerde que lo más importante no es darle a los hijos lo que usted no pudo tener, sino enseñarles lo que usted no pudo aprender.
No siendo más mi exhortación, no podía dejar de un lado el manifestar mi admiración para quienes comprenden que su rol de padres, es independiente de que exista una relación sentimental, una estabilidad laboral o una vida fácil de llevar, ser padres es estar ahí a pesar de todo, a pesar de mucho, para enseñar a vivir desde lo que somos y hemos podido construir, procurando eso sí, aprender y desaprender en el camino, para poder decir, después, que buenos seres humanos he formado, he ejercido mi rol como debe ser, y escuchar esas palabras bondadosas:
¡Gracias papá o gracias mamá!




