Nuestro sistema económico actual se puede describir como una economía lineal: extraemos recursos naturales, los transformamos en productos y, tras su uso, los desechamos. Según, un informe de Climate Promise (traducido por algunos como Acción Climática) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), esta dinámica ha llevado a un alarmante desperdicio de materiales, ya que apenas el 7,2 % de lo que se utiliza logra ser reciclado e incorporado nuevamente en la economía. Como resultado, el impacto ambiental es cada vez mayor, intensificando problemas como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
Diversos estudios advierten que el ritmo de consumo actual supera la capacidad regenerativa del planeta. La economía circular surge como una alternativa para disminuir el impacto.
Vamos a lo local
En Medellín, la economía circular está ganando terreno como un modelo fundamental para la sostenibilidad, pero su implementación aún es limitada. Según datos de la Secretaría del Medio Ambiente, a pesar de que la ciudad cuenta con más de 150 mil empresas, hasta diciembre de 2024 solo 119 organizaciones habían asumido compromisos concretos con este enfoque.
La gran mayoría de las iniciativas sostenibles por las que optan las empresas son: manejo de desechos reutilizables, uso eficiente del agua y optimización del consumo energético. “Queremos consolidar a Medellín como la ciudad de las iniciativas sostenibles: vincular a nuestros recicladores, aumentar esas metas de aprovechamiento de residuos sólidos, generar empleos verdes y motivar la movilidad sostenible. Son más o menos 25 acciones que incorpora el manifiesto verde, que se firmó en la ciudad”, señaló Ana Ligia Mora, secretaria de Medio Ambiente de Medellín.
Los desafíos ambientales son enormes: la contaminación del aire, el ruido excesivo y el consumo energético desmedido siguen siendo problemas urgentes que requieren soluciones estructurales y una adopción masiva de la economía circular en Medellín.
¿Y cómo se benefician las empresas?
Las compañías que adoptan este enfoque pueden obtener múltiples beneficios, desde la reducción de costos hasta la generación de nuevas oportunidades de negocio. Innovaciones como el uso de materias primas recicladas, la creación de productos modulares y la implementación de nuevos modelos de negocio, son ejemplos de cómo las compañías pueden adaptarse a este sistema.
Un ejemplo exitoso
Alejandra Escobar, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de PepsiCo Bebidas Latinoamérica, nos contó que, en alianza con Postobón, impulsan Faro, un programa que beneficia a más de 5 mil recicladores al año. Esta iniciativa garantiza que las botellas plásticas sean recolectadas y transformadas en nuevos envases, reduciendo el uso de plástico virgen.Faro ofrece capacitaciones, mejoras en vivienda y equipos de seguridad para recicladores, promoviendo un impacto social y ambiental positivo. Así, PepsiCo avanza hacia su meta de cero emisiones netas en 2040.
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5 principios de la economía circular:
1. Reducir el consumo y los residuos es posible.
2. Dar nueva vida a lo que parecía destinado al final.
3. Reparar en vez de desechar.
4. Utilizar energías renovables.
5. Repensar procesos para lograr circularidad desde el diseño.