Las mujeres aristócratas, hasta la Revolución Francesa, embutían sus torsos en estructuras que les moldeaban las siluetas con cinturas diminutas y curvas prominentes. Corsés se llamaban estos precursores de los implantes y la extracción de costillas, con las que hoy día fabrican, en serie, cuerpos femeninos de quirófano. Siguen existiendo. Menos evidentes, igual de rígidos […]