Adulaciones y Recomendaciones para mis colegas
De la edición impresa (Edición 303)
Nietzsche, el fílósofo alemán del que poco se conoce sobre sus pasiones culinarias, decía que: “elogiar es peor que censurar”. Hoy después de mucho rato de tener como compañeros de páginas en esta separata a Olga Clemencia Villegas de Estrada, Anita Botero, Alvaro Molina y El Tiburón Anfitrión, me voy en contravía del sesudo germano para manifestarles a cada uno de ellos, en mi humilde condición de comentarista cocinera, mis más leales reconocimientos por el trabajo que vienen haciendo en esta separata, la cual, gracias a sus amenos artículos goza de gran aprecio entre los lectores de nuestro periódico. No pretendo desparramarme en adjetivos babosos; voy sí a reconocer el que cada uno de ellos está presentando en su temática una propuesta de información gastronómica, verdaderamente refrescante o, mejor dicho, deliciosa.