Influencers responsables, el reto del San José de Las Vegas

Influencers responsables, el reto del San José de Las Vegas

El colegio San José de Las Vegas abrió un curso para jóvenes entre 10 y 18 años. El objetivo es capacitarlos en forma y fondo en la generación de contenidos.

Por: Sebastián Aguirre Eastman  /sebastian.aguirre@vivirenelpoblado.com

“Hola. Probablemente ya nos conozcamos, y si no es así, mucho gusto (extiende la mano hacia la pantalla), me llamo Sebastián Villalobos, pero tú me puedes decir Sebas”.
Es muy posible que esta haya sido la manera en la que su hijo o hija conoció a uno de los influenciadores más conocidos de Colombia. Tiene 23 años, cuenta con 6.6 millones de suscriptores en su canal de Youtube (es un youtuber) y 10.3 millones en Instagram (instagramer). Se calcula que por un post o una mención en alguna de sus redes sociales ha cobrado hasta 10 mil dólares (poco más de 30 millones de pesos).

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También hay altas posibilidades de que su hijo o hija le crea más a Villalobos que a usted mismo (ejerce influencia sobre sus comportamientos y actitudes, hasta el punto de querer ser como él), y por eso las marcas lo buscan y le ofrecen negocios.

Los influenciadores, en una era en la que la digitalización de las comunicaciones, al menos bajo los criterios culturales que tenemos hoy como sociedad, “no tiene retorno”, como plantea el psicólogo Juan Diego Tobón Lotero, se han convertido en un fenómeno contemporáneo en el que hay muchos actores que reclaman responsabilidades.

El colegio San José de Las Vegas identificó entre su población estudiantil jóvenes que ya ejercen como influenciadores, youtubers e instagramers, y pensó en acompañarlos en ese interés para entregarles herramientas con las cuales no solo “tecnifiquen” su conocimiento con nociones en el manejo de cámaras, iluminación, producción y edición, sino que, además, sus contenidos sean “socialmente responsables”, dice Juan Esteban Gallón, comunicador de la institución.

El contenido

El curso inició a principios de febrero y dura un año. Es dirigido a jóvenes entre 10 y 18 años (desde tercero hasta undécimo grado), y hace parte de la oferta de extensión del colegio.

El contenido incluye un módulo básico de fotografía, edición de video, estrategia de marketing digital, administración de redes sociales y metodología de mediación con un concepto sobre la responsabilidad de su discurso, informó Gallón.

El proyecto fue avalado por el Consejo Directivo en el cual hacen parte, entre otros, los padres de familia, quienes, dice Gallón, han acogido de buena manera el curso ya que muchos expresaban sus temores por las actividades que estuvieran realizando sus hijos en el mundo digital.

 

Influenciadores, youtubers, instagramers:
¿son todos lo mismo?

Un influenciador lo define el Diccionario LID de la publicación especializada Marketing Directo e Interactivo es una persona que genera información de productos, servicios o cualquier tema de actualidad en redes sociales, con una gran base de seguidores (regularmente más de 10 mil). Según la red social en la que se desenvuelven pueden ser llamados youtubers (por Youtube) o instagramer (Instagram), pero todos son influenciadores.

El viejo diario personal se hace público y viral

El psicólogo Juan Diego Tobón comenta que el interés de los jóvenes por compartir sus vivencias en redes sociales está motivada por una “personalización” de la comunicación y el deseo de volver público lo que antes era reservado para la intimidad.
Hace la analogía con los diarios personales que antes se escribían, que no se le mostraban a nadie, contrario a lo que hoy acontece cuando el sujeto quiere que los demás lo vean hablar de sí mismo, y los otros por su parte lo buscan para conocer su cotidianidad.

Sin embargo, Tobón hace énfasis en que hay muchos responsables y responsabilidades: de quien produce el contenido, que debe pensar desde lo ético qué quieren que vean los demás y establecer sus propios límites, pero también de quien consume ese contenido, en especial si es un menor de edad, que aunque a los 8 o 10 años ya es responsable de sus límites, hay que enseñarle a fortalecer esos límites. Allí deben interactuar los adultos.

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