Tras dos días de análisis estratégico sobre la geopolítica de los alimentos y los retos de la competitividad rural, culminó en Plaza Mayor la sexta edición del Congreso Agroindustrial de la ANDI con una declaración contundente: Colombia tiene las condiciones para convertirse en el décimo país más relevante en agroindustria a nivel mundial, siempre que logre articular política pública, inversión privada y una visión compartida.
El cierre del evento, que contó con la intervención de la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, ratificó la importancia del diálogo entre el Gobierno Nacional y el sector productivo. Los participantes al Congreso aportaron sus elementos en la construcción de un documento con las prioridades estratégicas para la agroindustria que será entregado al próximo Gobierno Nacional. Este fue el resultado del taller de construcción colectiva con toda la cadena de valor, donde se definen las prioridades que se deberán atender para garantizar que el sector sea motor de desarrollo territorial.
La transformación propuesta
Durante la agenda académica, que contó con más de 60 expertos, se consolidaron los siguientes compromisos clave:
- Revolución Regulatoria y Diplomacia Sanitaria: Se insistió en la urgencia de profundizar el fortalecimiento del INVIMA y el ICA. La meta es pasar de trámites que toman días a decisiones de horas mediante el uso de tecnologías convergentes y modelos basados en riesgo. Además, se enfatizó en la diplomacia sanitaria como la estrategia para navegar un comercio global tensionado y abrir mercados exigentes.
- Salto Tecnológico y Bioeconomía: El congreso planteó la necesidad de masificar el uso de bioinsumos como herramienta clave para cerrar la brecha tecnológica y lograr una agricultura más limpia y eficiente. Asimismo, se incorporó con fuerza la bioeconomía forestal como un nuevo motor de competitividad sostenible que el país debe aprovechar.
- Innovación “A la colombiana”: A través de los Talks Agroindustriales, se demostró que la tecnología (IoT, trazabilidad y biotecnología) no es una promesa futura, sino una realidad que ya se está aplicando en los territorios con resultados medibles.
- Seguridad Jurídica y Territorial: Se abordó con rigor el impacto del comercio ilícito y el contrabando en la seguridad sanitaria.





