Publicidad

Coma tranquilo: por alimentos no se transmite la COVID-19

Con la reapertura de los restaurantes después de cinco meses de cuarentena y el regreso de los comensales a las mesas, aparecen nuevos retos de cuidado para todos, también mitos que conviene erradicar. Uno de ellos: el de la transmisión de la COVID-19 por medio de los alimentos.

Los restaurantes no dejan de ser sitios donde hay que tener cuidado especial: hay presencia de diversidad de comensales y de personal de cocina y de servicio, hay intercambio de objetos, hay recorridos hacia los servicios sanitarios y, es inevitable, en la mesa hay que quitarse el tapabocas por determinados momentos.

Pero, el plato elegido, por el que sintió antojo todos estos meses, ¿podría terminar siendo el medio de contagio de COVID-19, del que tanto se cuidó?

Publicidad

No hay evidencia científica de que la infección pudiera entrar por vía digestiva”, responde de manera tajante Rita Almanza, líder de la Unidad de epidemiología de la secretaría de Salud de Medellín.

Y cuando dice que “no hay hay evidencia científica” manifiesta no que sea una verificación pendiente y por establecerse: “el riesgo de contagio se da vía respiratoria, mediante partículas de saliva que no se alcanzan a percibir y que botamos en forma de aerosoles al conversar, toser, estornudar, cantar, gritar”.

El chef, adentro en su cocina, podría en una mala práctica o en un descuido, tener el virus, ser asintomático y, sin saberlo, contaminar sus preparaciones. Ahora en pandemia todo azara, todo genera sospechas. Pero la epidemióloga Almanza descarta, por estudios, esa posibilidad.

“Un enfermo por COVID-19 puede contaminar superficies y llevar el virus a otra persona que toca esas superficies y luego se lleva las manos a la nariz”, dice. La entrada del coronavirus es por vía aérea, por eso, añade Almanza, “la recomendación es lavarse las manos antes y después de consumir alimentos”.

Fáiber Jaramillo, ingeniero de alimentos y docente investigador de la facultad de Ciencias de la nutrición y los alimentos de la Universidad CES, coincide con esta apreciación. “Según la ciencia, no hay ninguna evidencia entre el contagio del coronavirus y los alimentos”, dice y cita a la Organización Mundial de la Salud y a publicaciones especializadas como Nature.

Juan Carlos Jaramillo, del Tour Gastronómico, da su parte de tranquilidad en materia de manejo de protocolos en los restaurantes, que aplica, dijo, para todo el personal de las cocinas.

“Todos los días se les toma la temperatura al ingreso y a la salida, además de control permanente del estado de salud general, lavado de manos constante, uso de tapabocas y cambio de ropas entre la casa y el sitio de trabajo”.

En caso de que alguien presente síntomas, añadió Jaramillo, se debe proceder con un cerco de aislamiento, mientras se le realizan las pruebas necesarias. “Somos muy estrictos con estos manejos, queremos cuidar a nuestros trabajadores y a nuestros clientes“, añadió el directivo del Tour Gastronómico.

También le puede interesar:

Pero hay que cuidarse…

Descartar esa posibilidad de contagio, sin embargo no da vía libre a los descuidos en otros frentes, más cuando, como dice el ingeniero de alimentos Jaramillo, “este virus lo seguimos conociendo día por día”.

Lavarse las manos, ya lo dijo Almanza, y lo pide hasta el presidente Duque, y portar el tapabocas entre mentón y nariz en los tiempos del restaurante, lo máximo posible. Pero también la aplicación de alcohol al 70 % o soluciones de base clorada en mesas, sillas y todo lo que tenga botones, es la recomendación para administradores y personal de cocina y de servicio en los restaurantes.

Andree Uribe, secretaria de Salud de Medellín, también considera como fundamentales medidas como el distanciamiento de dos metros entre las mesas, entregar el menú a los comensales mediante soluciones tecnológicas y no físicas, como era habitual, y pedir reservaciones como vía de acceso a los restaurantes.

Y una más, propone Almanza: ir al lugar elegido solo con el grupo íntimo familiar. No son tiempos todavía para compartir con personas con las que no se convive.

Por supuesto, hay quienes, con todo y la apertura, seguirán prefiriendo quedarse en casa y pedir comida a domicilio. Para ellos, dice Daniela Vanegas, biológa de la Universidad CES, la práctica biosegura no termina con la reactivación económica. “Hay estudios que demuestran que la COVID-19 puede durar horas y hasta días en superficies como papel, cartón, acero inoxidable, cobre y plástico. Frente a este riesgo lo recomendable es desechar el embalaje en el que vengan empacados los alimentos”. Y después lavarse las manos.

También le puede interesar:

Publicidad

Publicidad

Publicidad