Han pasado 40 años desde que Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde y Martin Openhayn presentaron su libro Desarrollo a escala humana. Opciones para el futuro, en el que plantearon “un desarrollo basado en las personas y en el mejoramiento de su calidad de vida”, en contraposición a la idea de que este se basa solo en el crecimiento económico.
Lea también: Terapia asistida con animales se consolida en Oriente
Así lo plantearon Nerea Morán Alonso y Marián Simón Rojo en la introducción a una reedición del texto en 2010, cuando argumentaron que las teorías esgrimidas años atrás seguían teniendo vigencia y enfatizaban en que, cuatro años después de la publicación del libro, en 1990, el Índice de Desarrollo Humano de la ONU reconoció a las personas como protagonistas del proceso de desarrollo.
Morán y Simón hablaban entonces de un planeta en crisis “amenazado por la insostenibilidad social y ambiental” y “donde más de la mitad de la población habita en zonas urbanas”, lo que hace necesario pensar la ciudad, nuestro hábitat, como un “proyecto colectivo que no se base en un continuo crecimiento físico y en un consumo ilimitado de recursos”.
En 2016, la ONU adoptó la Nueva Agenda Urbana (NAU) como una hoja de ruta que traza directrices globales para construir ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.
Una teoría que se lleva a la práctica, principalmente, a través del diseño y la planeación urbana con la participación de la ciudadanía y que en Colombia se espera que se concrete en la actualización de los Planes de Ordenamiento Territorial que actualmente está en marcha.
Únase aquí a nuestro canal de WhatsApp y reciba toda la información de El Poblado y Medellín >>
Recogiendo estas teorías, desde Vivir en Oriente queremos contribuir a la conversación sobre la manera como estamos interviniendo nuestro hábitat desde diferentes aspectos como la salud mental de los adultos mayores, la construcción, la movilidad y la moda sostenibles, para resaltar no solo los esfuerzos que se hacen desde algunos sectores para contribuir al objetivo de lograr un desarrollo enfocado en las personas, sino para mostrar que, aunque aisladas, estas iniciativas cobran cada vez más fuerza y logran un mayor impacto.





