Desde las cercanías a la parroquia del padre Marianito nos cuentan que están desesperados por las “chivas rumberas” que pasan todas las noches, incluso entre semana, hasta altas horas de la madrugada (3:00 a.m.). “Mi hijo vive en el Alto de Las Palmas y allí la situación es peor. Agradecería que este tema se visibilizara, pues somos varios los vecinos preocupados por esta situación y sentimos que se necesita control o regulación de estos vehículos en horas nocturnas. Piques y encima ruido; ojalá alguien oiga en la Alcaldía”.





