Andercol tiene su ciencia

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No muchas empresas en Colombia hacen una apuesta por la investigación de alto nivel para el desarrollo de sus productos. Andercol es un ejemplo a seguir.

El problema mundial del cambio climático está exigiendo a la humanidad la adopción de nuevos hábitos de consumo, que incluyen formas diferentes de producir los insumos que usamos en nuestra vida cotidiana. Para las industrias, estos cambios implican grandes inversiones en investigación e innovación, es decir, volver la mirada a la academia y establecer puntos de encuentro que antes no existían.

Una empresa que ha entendido este imperativo es Andercol, una compañía antioqueña del Grupo Empresarial Orbis, con 50 años en el mercado de la química intermedia, y presencia en cinco países de América Latina. Su objetivo es “generar soluciones para un hábitat mejor”.

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“La sostenibilidad es un desafío para nosotros”, dice Juan David Urrego, gerente general de Andercol. Aunque reconoce que todavía no tienen resueltos todos los problemas, la compañía enfoca sus esfuerzos en esa ruta. “Ya hicimos conciencia de que hay que hacer muchas cosas para impactar la sostenibilidad, y uno de esos caminos es el tema de reciclaje químico. El mundo hoy no quiere al plástico, y lo que queremos hacer es mostrar que el problema no es el plástico per se, sino qué hacemos los seres humanos después de usarlo”.

El gerente de Andercol se refiere a un emprendimiento corporativo de economía circular, cuyo objetivo es el de cerrar el ciclo de vida de “materiales complejos”, como el pet de las botellas del aceite de cocina (que tiene muy baja reciclabilidad por el residuo que permanece en su interior), el pet de las botellas de color oscuro y el icopor. El reciclaje de estos materiales implica procesos avanzados, que en Andercol han implementado gracias a la investigación científica. Se llama “química sostenible”.

Industria + academia

La mayor apuesta que ha hecho una empresa como Andercol para avanzar en serio en la ruta de la sostenibilidad es la de involucrar en sus procesos la investigación científica y la innovación. Ocho científicos con nivel de Phd, por ejemplo, marcan un indicador importante. “Aunque nosotros no somos explícitamente una compañía de investigación, nos estamos desafiando en ese sentido: cómo volvemos ciencia aplicada las premisas de los investigadores. Es lo que estamos haciendo para tener un nivel de impacto mayor justamente en este marco de desarrollo e innovación”, dice el gerente Urrego.

La doctora en Química Juliana Nanclares, por ejemplo, es la encargada del emprendimiento de economía circular. Después de hacer su pasantía de doctorado en Estados Unidos, Juliana llegó a ejercer la docencia en el ITM, siguiendo el camino de la mayoría de los profesionales en ciencias básicas. Pero en Andercol ha podido encontrar el espacio para combinar sus conocimientos de alto nivel con los requerimientos prácticos: “En esta empresa logré unir lo que me encanta de la investigación, la química, con la posibilidad de ayudar a resolver un problema de la humanidad, el reciclaje químico”.

En el mismo sentido se pronuncia otra de las Phd de Andercol, Gina Paola Hoyos, quien estudió su doctorado entre la Universidad de Antioquia y una institución en Italia: “Nuestro día a día es estar pensando en cómo generarle valor a la empresa a través de la investigación. Es entender que Colombia tiene que dejar de ser solo proveedora de materia prima para que otros países le entreguen valor. Eso tiene un impacto en las comunidades, en la economía, en la sociedad en general”.

Su trabajo como científicas es el de ayudarnos a entender que la química está en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana, y que, bien aplicada, resuelve grandes problemas de la humanidad.

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