El arte puede parecer lejano: saber de artistas, conocer técnicas o entender de historia del arte. Todo cambia cuando puedes caminar entre colores, ver cómo una obra cobra movimiento a tu alrededor y escuchar los sonidos de una escena. El cuadro que miras deja de tener límites, ya no está solo en una pared y puedes detenerte para descubrir la luz de Monet, la fuerza en la mirada de los retratos de Rembrandt, el movimiento de las bailarinas de Degas o entrar en la noche parisina de Toulouse-Lautrec. Eso es lo que propone Lienzos Vivos, una experiencia artística que permite sumergirnos en las piezas de grandes maestros de la pintura, para mirar, escuchar, sentir y descubrir. Un proyecto que nace en Medellín por iniciativa del Centro Comercial Los Molinos para acercar el arte, inspirar, despertar curiosidad y provocar emoción.
Una de las claves del recorrido es volver a mirar. Alejandro Riviere, director creativo de Lienzos Vivos, lo explica así: “Queremos que la imagen tenga importancia y que tú tengas el tiempo de contemplarla. La idea es que los visitantes puedan sentir y ver a través de la mirada del artista”. ¿Y qué significa contemplar desde esa perspectiva? No se trata de aprenderse nombres, datos o fechas, sino de entender qué hay detrás de la obra y dejarse tocar por la historia que cuenta.
35–45 minutos de recorrido aproximado.
Para que esa mirada sea posible, hay que quitarle al arte esa solemnidad, esa forma de verlo como algo pomposo y académico, que lo aleja de las personas. Mauricio Echeverri, asesor cultural y creativo, lo resume así: “Queremos despojar un poco al arte de toda esa ropa elegante que le hemos puesto a lo largo de los años”.
Esta experiencia lleva al visitante al interior de las piezas con pantallas en gran formato que permiten caminar entre ellas y acercarse a los detalles. A medida que avanza el recorrido aparecen las pinceladas, el movimiento y el misterio que transforman la manera en que se ve cada lienzo. Con la tecnología es posible jugar con la escala y ampliar los elementos pequeños, como dice Alejandro: “La tecnología nos permite cambiar la escala de nuestra mirada”. El corazón de este espacio está en las obras y la tecnología está al servicio de ellas mediante la combinación de animación 2D y 3D, inteligencia artificial y recursos de alta resolución.
La experiencia no es solo visual, ocurre también cuando escuchas los murmullos de una estación de tren y el silbato de una locomotora a vapor. La magia sonora estuvo a cargo de Gregory Diamond, quien creó un sistema envolvente que acompaña cada una de las imágenes.
50 obras de arte.
Pensada así, la visita no se siente como un recorrido solemne en un museo, donde se guarda silencio, sino como un espacio donde los niños se sorprenden con el color, los adolescentes sienten curiosidad y los adultos vuelven a observar un lienzo como si fuera la primera vez. Nadie tiene que saber de arte antes de entrar, pues la instalación está diseñada para que cada uno encuentre su manera de relacionarse con las pinturas. La intención es que este sea un lugar para mirar juntos y conversar después, en familia o con amigos, sin generar una barrera intelectual.
La intervención continúa más allá de la contemplación, pues los visitantes pasan luego a una zona donde pueden crear su propia obra, proyectarla, participar en juegos o explorar un espacio interactivo inspirado en los autores.
Para que todo lo anterior ocurra hay mucho trabajo detrás, un equipo que imaginó, diseñó y construyó cada uno de sus componentes. Lienzos Vivos reúne talento colombiano y diverso, pues en el proyecto convergen distintas profesiones y saberes provenientes del arte, la tecnología, el diseño y el entretenimiento. Personas entre los 20 y los 50 años participaron en un proceso que reunió dirección creativa, investigación y curaduría, diseño, producción audiovisual, animación, edición, diseño sonoro, ingeniería audiovisual, producción técnica, montaje, iluminación, logística y operación.
600 m² de experiencia audiovisual.
Este trabajo tomó varias semanas de investigación, curaduría, diseño, producción audiovisual y montaje. Además, el equipo del centro comercial participó directamente en el diseño, la creación y la producción, una decisión que habla del nivel de involucramiento que hay detrás del proyecto
Lienzos Vivos es una apuesta cultural del Centro Comercial Los Molinos que representa una ruptura en la manera de acercarnos al arte. Esta apuesta ya tiene antecedentes, pues Los Molinos ha realizado otras propuestas culturales y proyecta nuevos encuentros que conectarán la literatura y el arte.
PARA VISITAR LIENZOS VIVOS
Fecha: del 3 de septiembre al 2 de noviembre de 2026
Lugar: Centro Comercial Los Molinos, Medellín
Horarios:
Lunes a viernes: 1:00 p. m. a 8:00 p. m.
Sábados, domingos y festivos: 12:00 m. a 8:00 p. m.
Último recorrido: 7:30 p. m. Entradas: desde $23.000





