Este sábado 27 de junio, la parroquia de la Divina Eucaristía celebrará sus primeros 60 años de servicio espiritual y social con una misa de Acción de Gracias, a las 12:00 del mediodía, que será presidida por el arzobispo auxiliar de Medellín, monseñor José Mauricio Vélez García, y a la cual estamos invitados todos los vecinos de Provenza y El Poblado.
Así lo confirmó el padre Jorge Andrés Marín González, su actual párroco, el número 13 en esta prolífera historia que se inició con su fundador, padre Alberto Restrepo, seis décadas atrás. A la ceremonia de este sábado también asistirán varios ex párrocos de la Divina Eucaristía, al igual que actuales de los otros nueve templos católicos asentados en la comuna 14.
Será una oportunidad para rememorar sus humildes comienzos y la importante labor que hoy desempeña esta parroquia para su comunidad y el resto de la ciudad. Como lo publicó Vivir en El Poblado en 2016, con motivo del aniversario 50, entre otras cosas, se recordará este sábado que encabezando las actas de eventos pro-parroquia de 1966 aparecía “Primer punto: sacrificada del cerdo”.
Dichos eventos vecinales se realizaban debajo de un árbol, a un costado de la quebrada La Presidenta, justo en el predio que hoy acoge el actual templo, que fue construido siguiendo los lineamientos del entonces recién concluido Concilio Vaticano II, que ordenaba levantar estructuras austeras, sobrias, con un techo triangular alargado y los lugares justos para la celebración de sacramentos y ceremonias.
Remembranzas con fe
Según un artículo publicado por este mismo medio hace diez años, firmado por Laura Montoya Carvajal, las actas de esos primeros eventos “están guardadas en las bodegas de la parroquia y el padre Leonardo Martínez los manipula con delicadeza, junto a los mapas de El Poblado rural, con solo algunas casas en sus laderas, los planos de urbanización de Provenza y los de los vitrales que decoran la parte delantera y trasera del templo, estos dibujados con lápiz de color”.
Laura Montoya también agregó entonces que “la urbanización de la zona hizo que la iglesia de San José de El Poblado fuera insuficiente y se planeara la construcción de la Divina Eucaristía. Ahora esta edificación le está quedando pequeña a la comunidad cada vez más numerosa, por lo que se adelantan trabajos de ampliación. Este es un momento de cambio social y de destinación de la zona que se volvió de comercio y turismo. La transformación del entorno ha traído problemas como la insuficiencia de sitios de parqueo, la inseguridad y la presencia constante de habitantes de calle”.
Hoy, sesenta años después de su fundación, la Divina Eucaristía, gracias al liderazgo de sus párrocos y la fidelidad solidaria de su creciente feligresía, aparte de su importante labor pastoral, contribuye también a la función social de la iglesia católica apoyando iniciativas como comedores y roperos comunitarios en la vereda Ajizal (Itagüí), en Nueva Jerusalén (al norte de la ciudad, en límites con Bello, en uno de los mayores barrios de invasión del país) y en el hogar para el desplazado Valerio Jiménez, administrado por la Arquidiócesis de Medellín, en el centro de la ciudad.



CURIOSIDADES DE ORIGEN
Carlos Betancur, ex presidente de la Junta Administradora Local de la comuna 14, recordó que “el lote actual de la parroquia iba a ser una guardería inicialmente, pero por acuerdo de los habitantes de Provenza con el Banco Central Hipotecario se concertó el cambio”. También indicó que “Ramón Hoyos, campeón de varias Vueltas a Colombia, vivía al frente de la parroquia y donaba sus bicicletas para que fueran subastadas y de esa manera recursos para la construcción”.





