Cada 4 de febrero, el Día Mundial del Cáncer invita a reflexionar sobre el impacto de esta enfermedad y a fortalecer las acciones orientadas a la prevención, el diagnóstico temprano y la atención integral. En ese contexto, el cáncer de pulmón ocupa un lugar central en la agenda de salud pública. ¿Por qué?
En Colombia, el cáncer de pulmón no sólo figura entre los principales diagnósticos oncológicos, ocupando el quinto lugar entre los cánceres más diagnosticados según los últimos datos reportados por Globocan, sino que también representa un desafío importante para el sistema de salud dada la alta carga de morbimortalidad asociada con esta enfermedad. Según los datos más recientes de la Cuenta de Alto Costo, al 31 de agosto de 2025 se registraron 8.916 casos prevalentes.
Además, la proporción de personas diagnosticadas en estadios tempranos aumentó 9,5 % respecto al período anterior, y quienes reciben un diagnóstico temprano presentan una supervivencia significativamente mayor que quienes son detectados en etapas avanzadas.
Diagnóstico oportuno y atención integral
Desde la práctica clínica, uno de los principales retos sigue siendo el momento del diagnóstico.
“En la mayoría de los casos, los pacientes consultan cuando presentan síntomas graves por enfermedad avanzada, lo que reduce significativamente la probabilidad de curación. Sin embargo, se ha evidenciado un aumento en el diagnóstico en fases más tempranas, asociado a los programas de tamizaje y a la activación oportuna de rutas oncológicas frente a hallazgos incidentales”, explica Marcela Bermúdez Castrillón, oncóloga clínica del Hospital San Vicente Fundación Medellín.
En este contexto, el Hospital cuenta con un modelo de atención integral de alta complejidad que articula distintas especialidades médicas. Este abordaje interdisciplinario involucra áreas como neumología, cirugía de tórax, oncología clínica, radioterapia, patología, radiología especializada, cuidados paliativos y apoyo psicosocial, lo que permite ofrecer un manejo coordinado y centrado en el paciente.
La institución cuenta, además, con herramientas diagnósticas avanzadas —como estudios de imagen especializados, broncoscopia diagnóstica, biopsias guiadas y estudios histopatológicos— que permiten realizar un diagnóstico preciso, una adecuada estadificación de la enfermedad y la definición oportuna de la conducta terapéutica, facilitando el inicio del tratamiento en etapas más tempranas.
En la actualidad, el tratamiento del cáncer de pulmón contempla alternativas ajustadas a las características de cada paciente, entre ellas terapias dirigidas, inmunoterapia y radioterapia de alta precisión. Estas opciones han ampliado las posibilidades de manejo y han contribuido a mejorar la calidad de vida de los pacientes en diferentes etapas de la enfermedad.
“El tratamiento se define de manera individual, teniendo en cuenta el estadio, sus características biológicas y el estado general del paciente. Cuando el diagnóstico se realiza de forma temprana, las opciones terapéuticas son más amplias. La atención oportuna y de calidad marca una diferencia en el proceso de cada paciente”, señala la especialista.





