Tengo la cabeza como una licuadora. (¿Ustedes?) Con la cantidad de ingredientes que exigen los tiempos preelectorales que corren, ignoro cuáles serán las características -color, sabor, cantidad, aroma, consistencia- del batido que queremos preparar para finales del semestre. Aquí van algunos:
La colección de etiquetas: derecha-derecha, centro derecha, centro, centro izquierda, izquierda-izquierda y sus respectivas subdivisiones… Los que van a las consultas del 8 de marzo, los que no pudieron, no quisieron, no los dejaron o fueron invitados de última hora para completar aforo… La ausencia cantada de Cepeda en el tarjetón y la llegada intempestiva de Quintero… Las veleidades furiosas de Claudia López… El veto de la coalición de los nueve -¿cuáles las razones?- al exministro Daniel Palacios… La desbandada de Cristo y Murillo, la hipocresía de Barreras, la indecisión de Armitage, la solitude de Fajardo… La montonera de candidatos, candidatas y candidotes. (A la hora de la verdad, no tan candidotes, algún provecho sacarán).
Las dudas respecto de que las elecciones sean libres, por cuenta del matoneo, la financiación contaminada y las amenazas que campean sobre campañas y votantes… Las fotos fijas del momento: sondeos y encuestas que ponen los pelos de punta, a sabiendas de que en la dinámica política una semana es una eternidad… Las sospechas de que a Cepeda se le comieron la lengua los ratones y de que Abelardo es el nuevo tigre de la guacherna… La obvia participación -que no los simples guiños- del presidente, en el preámbulo de las contiendas… Los cambios de nombre de las consultas; finalmente son tres y quedaron así: Frente por la Vida (Roy, Quintero y tres aparecidos), Consulta de las Soluciones (Claudia y un aparecido), la Gran Consulta (Paloma -liderando la intención de voto-, Vicky, Luna, Aníbal, JM Galán, Pinzón, Oviedo, Cárdenas, Peñalosa y cero aparecidos).
Las peleas intestinas: la Cabal, mala perdedora y parlanchina -si dice que el marido está viejo y habla pendejadas, qué no dirá de sus copartidarios y contrincantes- vs. Paloma; Lafaurie -el de las “pendejadas”- vs. Uribe; Vicky vs. Pinzón -la “chumbimba” les dañó el idilio preelectoral-; Uribe Londoño vs. Centro Democrático; Camilo Romero y Gustavo Bolívar vs. El Rey Lagarto (léase Roy Barreras), quien no sólo comete poesía, sino adulterios partidistas, movidas bajo la mesa y graba videos proselitistas en Casa de Nariño; Luis Carlos Reyes -exfuncionario del actual gobierno- vs. Petro.
Laura Sarabia con boina encopetada, embajada real y denuncias recientes -atornillada al poder- vs. el jefe que un día la nombra, otro la desnombra, otro la ataca, otro la felicita… El jefe -líder planetario, Bolívar redivivo, último Aureliano, nuevo parcero del Team Trump, “inolvidable en la cama”, jaguar en reposo (no despierten al jaguar, advierte, porque, grrr) vs. Colaboradores y excolaboradores y todos los que no le hagan la ola…
Y así continúa la sobrecarga. ¡Que se nos funde el motor!
- ETCÉTERA: Por si acaso, les dejo este clasificado: Vendo o cambio licuadora. Arranca con ganas, pero si se le exige demasiado -como suele suceder hoy en el país-, termina apagándose. Tal vez no esté dañada, tal vez sólo recalentada, tal vez sea una señal. Precio, a negociar.





