El Área Metropolitana del Valle de Aburrá reportó el ingreso de dos crías de tití cabeciblanco -una especie que no habita en esta región- al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR).
De acuerdo con el reporte oficial, el primer caso llegó al CAVR tras una entrega voluntaria: una ciudadana halló la cría dentro de un bus intermunicipal en el municipio de Barbosa. El primate ingresó con 46 gramos de peso y aún conservaba el cordón umbilical, un indicador de separación temprana de la madre.
Los profesionales plantearon como hipótesis que la madre habría estado en cautiverio y que los captores desconocían su gestación, lo que habría derivado en un nacimiento en condiciones inadecuadas. El animal, sin embargo, falleció.
El segundo caso corresponde a otra cría, con cerca de dos semanas de nacida, que ingresó con 76 gramos y fue reportada en condición estable tras la primera valoración médica. Ante la ausencia de la madre y del grupo social —claves para el desarrollo de estos primates— el CAVR activó un proceso de crianza artificial para suplir sus necesidades básicas en esta etapa crítica.
Ese manejo incluye alimentación asistida con fórmulas, monitoreo permanente del estado de salud, regulación de temperatura y estimulación, según el AMVA.
La autoridad ambiental insistió en que la separación temprana de crías de primates implica un riesgo alto de supervivencia, porque durante los primeros meses dependen del cuidado materno para alimentarse, protegerse, desarrollar su sistema inmunológico y aprender conductas esenciales.
La directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Paula Andrea Palacio Salazar, aseguró que la especie sigue apareciendo en la región pese a no ser su territorio: “Desde el 2024 a la fecha hemos recibido 79 monos titís cabeciblancos en el CAVR. Le pedimos a la ciudadanía que esta temporada de Semana Santa le digamos no al tráfico ilegal de fauna silvestre, que no traigamos especies de otras regiones”, señaló la funcionaria.





