La quebrada La Presidenta activó 18 alertas por riesgo de inundación en lo corrido de 2026, incluso antes del inicio pleno de la primera temporada lluviosa del año. El dato coincide con un momento de transición climática: La Niña se está disipando y da paso a condiciones neutrales en el Pacífico tropical. Sin embargo, esa normalización no elimina el riesgo para El Poblado ni para el Valle de Aburrá, porque el territorio llega a marzo y abril con suelos y cuencas todavía afectados por el exceso de lluvia acumulado en los primeros meses del año.
En entrevista con Vivir En El Poblado, el coordinador general de Siata, Daniel Ruiz, aseguró que “no se puede bajar la guardia” pues, aunque en esta temporada se esperan acumulados de lluvia iguales o cercanos a las condiciones normales, todavía pueden presentarse eventos de riesgo.
“No es un escenario crítico, todos sabemos que esto puede pasar, lo importante es que tenemos la capacidad instalada para monitorear esos eventos. Tenemos los canales para poner al servicio de los habitantes en el territorio metropolitano y acceso a la información en tiempo real para mejorar nuestro proceso de toma de decisiones”, explicó Ruiz.
No obstante, advirtió que las últimas dos semanas de abril y las primeras dos semanas de mayo serán de especial atención, debido a que, históricamente, en ese intervalo las corrientes superficiales del territorio metropolitano responden con crecientes súbitas con mayor frecuencia.
Frente a ese panorama, Medellín y el Valle de Aburrá activaron los protocolos de respuesta ante emergencias y reforzaron un frente preventivo que va desde el monitoreo en tiempo real y las visitas de inspección por riesgo hasta la limpieza de quebradas y sumideros, la remoción de sedimentos, las obras de mitigación en varios puntos críticos y la capacitación de más de 2.300 ciudadanos voluntarios para apoyar la gestión del riesgo en sus territorios.
El reto, ahora, es que esa capacidad de respuesta llegue a tiempo a un territorio que entra en la temporada de lluvias con señales tempranas de presión sobre sus cuencas y suelos.
28 DE ENERO: 45 MINUTOS QUE DESBORDARON LA CIUDAD
El 28 de enero, el Siata registró una inusual intensidad de lluvias: en solo 45 minutos, cayó el volumen de agua equivalente a la precipitación normal de todo el mes. Esta sobrecarga hídrica expuso la limitada capacidad de La Presidenta para evacuar crecientes, provocando inevitablemente el desbordamiento de su cauce y fuertes inundaciones en la avenida Las Vegas, la Regional y el Centro Comercial Monterrey.





