Desde la primera lectura de El amor en los tiempos del cólera, cuando todavía estaba en bachillerato, hubo dos periodos de tiempo que quedaron en mi memoria: cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días; y cincuenta y tres años, siete meses y once días. Eran los tiempos de espera de Florentino Ariza por Fermina […]