Olga de Amaral nació un 19 de febrero en la Bogotá de 1932.Esta es la historia de una mujer, hija de padres oriundos de Andes y Yarumal, que, con una mezcla inimitable de intuición, determinación y suerte, convirtió su camino en el más increíble.
Estudió Diseño Arquitectónico en el Colegio Mayor de Cundinamarca en los años 50, cuando las profesiones abiertas a las mujeres en Colombia eran casi inexistentes. Su encuentro con dos grandes mundos, el diseño y la arquitectura, fue, diríamos atrevidamente, por “accidente”.
Posteriormente, en 1954, fue a estudiar en la Cranbrook Academy of Art en Michigan, donde se conectó profundamente con el arte textil que le traía a su mente poéticos recuerdos del campo colombiano, cuando junto a su madre recorría ferias y mercados campesinos.
Amaral es hoy, a sus 92 años, una de las artistas colombianas con mayor relevancia internacional. Recibe aplausos y elogios en todos los espacios por donde transita su obra; resonancia que se siente justa, correcta y exacta.
Su visión pionera del llamado fiber art, entendiéndolo y trabajándolo como arte contemporáneo, la convirtieron en una maestra del textil con una visión sinigual; con una sensibilidad indiscutible que pocos han sabido explorar y con un instinto extremado de experimentación de formas y materiales.
El 1° de mayo de este año se inauguró la retrospectiva en el Institute of Contemporary Art (ICA), en Miami , en colaboración con la Foundation Cartier pour l’art contemporain que ha comprendido su importante legado, que trasciende fronteras y la ubica en la historia global del arte contemporáneo.
Su obra combina técnicas textiles tradicionales con materiales inesperados como lana, lino, pelo de caballo, acrílico, pan de oro y paladio. Su obra, orgánicamente, encuentra el punto medio entre arte, artesanía y arquitectura.
En esta retrospectiva se exhiben más de 50 obras que abarcan seis décadas de su carrera con piezas recientes e históricas, muchas de estas jamás mostradas fuera de Colombia. Aquí se reúnen series memorables como Brumas, que invita a pensar en la memoria, el espacio y la percepción sensible; o como Estelas, con piezas recubiertas de pan de oro que evocan reliquias precolombinas.
Amaral ha realizado cerca de cien exposiciones individuales y ha participado en más de cien exposiciones colectivas alrededor del mundo. Su obra hace parte de colecciones permanentes de instituciones como el Banco de la República, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de Kyoto, entre otros. Aun así, esta importante retrospectiva, que pasó primero por París y está hoy en Miami, se siente como un aplauso que, aunque vital, se demoró en llegar, y resignifica la mirada femenina en el arte.
La práctica textil y el exquisito trabajo de Amaral nos invita a acercarnos al arte desde lo táctil, lo sensorial y lo artesanal, pero también desde una reflexión ineludible: ¿en dónde se sitúan las mujeres artistas en la memoria del arte contemporáneo colombiano?





