Muchas veces subestimamos rituales como los propósitos de año nuevo viéndolos como simples tradiciones. Pero, la psicología del comportamiento nos explica que estas fechas tienen un poder real y medible. La economista Katy Milkman en su libro Cómo cambiar, nos explica que estas fechas tienen un poder real y medible: el llamado “Efecto de inicio fresco”.
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Este fenómeno se basa en la forma en que nuestra mente organiza el tiempo. No percibimos nuestra vida como un flujo continuo, sino como una serie de episodios o capítulos. Fechas como el inicio de un año, el día del cumpleaños o incluso un lunes, actúan como “marcadores temporales” que nos permiten crear una separación psicológica entre nuestro “yo del pasado”, que pudo haber fallado en sus metas, y nuestro “yo del futuro”, que tiene una hoja en blanco para escribir.
La neurociencia nos explica que estos marcadores ayudan a reducir la carga cognitiva de nuestros errores previos; es como si nuestro cerebro hiciera una limpieza de archivos, permitiéndonos recuperar la motivación que la rutina nos había desgastado. Además, según estudios de la Universidad de Pennsylvania, en estos puntos de inflexión nuestra corteza prefrontal del cerebro, el área encargada de la planificación y el autocontrol, se muestra más dispuesta a establecer nuevas conexiones y a priorizar metas a largo plazo por encima de los impulsos inmediatos que tanto persigue la dopamina, de la que hablé en otra columna.
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Para aprovechar este impulso biológico y psicológico, no necesitamos esperar a que sea primero de enero; nosotros podemos crear nuestros propios inicios frescos. Una recomendación es identificar esos hitos en nuestro calendario personal, como un lunes o el inicio de un mes, y usarlos como trampolines para implementar un cambio pequeño. La ciencia sugiere que, en lugar de intentar transformar toda nuestra vida a la vez, debemos elegir una sola conducta y vincularla a este nuevo inicio.
Otra estrategia clave de Milkman es el “empaquetamiento de tentaciones”: unir algo que nos cuesta hacer (como hacer ejercicio) con algo que nos encanta (como escuchar un podcast que nos guste mucho). De esta manera, aprovechamos la energía renovada del comienzo y la sostenemos con gratificaciones inmediatas.
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Al final, los nuevos comienzos regalan esperanza y si la logramos combinar con sistemas sencillos y consistentes, podemos convertir cualquier fecha del calendario en el punto de partida hacia una versión más plena de nosotros mismos.





