Carnetizados y uniformados
De la edición impresa (Edición 307)
Los habitantes del barrio Colombia y las empresas allí asentadas han convivido durante 21 años con el centro de reciclaje de Actuar, donde los recicladores van a vender los materiales que se pueden recuperar, y en julio de este año empezó a funcionar el centro de acopio que la Secretaría de Medio Ambiente del municipio destina al mismo fin. Esto produjo algunos temores entre la comunidad, pues según relata Claudia González, directora ejecutiva del Comité Cívico del barrio, existen denuncias que afirman que los delincuentes se camuflan como recicladores para cometer ilícitos. También ha recibido quejas por la suciedad que la actividad de los recuperadores deja en algunas calles, particularmente la carrera 43F.
Novedades en Santa Julia
Cada vez que una empresa productora de sabores culinarios celebra una cantidad de años significativa de estar entre nosotros, no dudo ni un instante en proceder a escribir unas cuantas líneas de reconocimiento; y lo hago porque perdurar en nuestro medio vendiendo comida, es asunto que exige terquedad y perseverancia. No se trata de otorgar elogios a diestra y siniestra, para recibir recompensas posteriores, pues considero que en los avatares de la cocina comercial, mantener la calidad es algo que exige compromiso permanente.
Presentamos el capítulo 3 de esta novela, publicada en la Feria del Libro por la editorial de la UPB. Dice Darío Ruíz al respecto de esta nuevo trabajo de Saúl Álvarez Lara “…la narrativa de Lara aporta a un panorama tan árido como el de nuestra actual narrativa una serie de elementos importantes: la trama sicológica mediante la cual el mundo social en que discurren sus personajes logra alcanzar la complejidad que los costumbrismos rurales y urbanos no habían logrado captar, la presencia de conductas que se definen a partir de los hechos sociales y se enfrentan a un destino surgido inesperadamente casi siempre y frente al que no hay posibilidad de escape…” Este texto fue leído por el autor la noche de la presentación de su libro.
Enlace González – Isaza
Matrimonio Moore-Donner
En algún año desastroso de mi vida (aquel en que el DIM perdió el título por sólo un milímetro) me vi con una mano enyesada y traspasada por un alfiler gigantesco, y con una espinilla hecha una miseria, abierta en una herida cuyo recuerdo me será perenne, e hinchada hasta el extremo de obligarme a ir con pantaloneta a la universidad. Pues bien, buscando cumplir con los deberes que allí se me asignaron, fui con mi cruz a la Biblioteca Piloto y, allí, un funcionario criado bajo sabe Dios qué extraños preceptos morales estuvo a punto de echarme a patadas, pues a juicio suyo yo había cometido el horrible delito de estar en un templo de libros con las piernas al desnudo. Al final, quizá porque una mancha café pugnaba por salir desde dentro de la gasa, aquel Cancerbero, ceñudo, dio media vuelta sin insistir más, dejándome a mí la tarea de entender que podía quedarme y a él la refrescante convicción de saberse un hombre magnánimo.