Menos insultos, más análisis

 

De todos modos el nivel de polarización es ridículo. Ningún candidato es tan bueno como lo quieren mostrar sus seguidores ni es tan malo como lo presentan sus detractores. Los aspirantes a repetir no fueron tan extraordinarios como ellos creen, ni Fajardo ha sido tan portentoso, ni Salazar sería tan… (tan qué, ¿a propósito?). Seguro han tenido aciertos y han sido buenos para algo, pero seguramente también fueron (o serán) regulares para otras cosas y francamente malos para las demás.
Y por andar tan polarizados, nos perdemos las discusiones de fondo. Poco se han analizado, por ejemplo, las propuestas tan interesantes y atrevidas del astuto candidato a repetir. ¿Construir un segundo piso a Medellín? ¿Nos hemos puesto juiciosamente a analizar cómo sería la estrecha Avenida El Poblado con uno o dos puentes continuos por encima? ¿Cuál será su efecto ambiental? ¿Qué tanto la va a oscurecer? ¿Habrá rampas intermedias de acceso y salida, y dónde estarán? ¿Qué pasará con el valor de las costosas propiedades a los costados? ¿Sí habrá tráfico suficiente para financiarlas con peajes?
¿Y nos hemos puesto juiciosamente a detallar cómo sería extender radicalmente la función de Epm para volverla una gran productora de biodiesel a partir de palma africana, sembrando para tal efecto un millón de hectáreas? La idea es buena y muchos países están trabajando en ella. ¿Pero se ha hecho un análisis detallado sobre la rentabilidad? ¿Qué pasará si bajan los precios del petróleo y estos combustibles vegetales ya no son rentables? Hay que abonar que el candidato ya bajó su poco realista objetivo de generar "400.000 – 500.000 empleos para nuestra gente" a solo 100.000. Bueno que vaya aterrizando, pero ¿dónde está el debate inteligente e informado por parte de sus contendores y de la ciudadanía?
¿Y qué podríamos decir de la promesa de tener acceso a Internet en toda la ciudad? Suena excelente, pero qué bueno investigar por qué Chicago y San Francisco, justamente las ciudades que sirven de modelo al programa de Pérez, recientemente cancelaron el proyecto de cubrir las ciudades con redes inalámbricas Wi-Fi. Aducen que el despliegue y el mantenimiento son demasiado costosos y que definitivamente (¡En Chicago! ¡En San Francisco!) no habría suficientes clientes pagando para que el sistema sea sostenible. ¿En qué deja esto el programa bandera de Luis? ¿Qué tanto le han indagado sus contendores sobre estos "pequeños detalles", por ejemplo en los debates?
Tal vez tenga razón en no asistir.
En fin, gane quien gane, tendremos el alcalde que nos merecemos. Probablemente no será el mejor, por andar tirándonos piedra (da pena ajena la bajeza a que han llegado diferentes columnistas de El Mundo, por ejemplo) y por preferir el insulto al análisis. Nuevamente nos hemos perdido la oportunidad de construir un poco más de ciudad entre todos.

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