El racionamiento de agua volverá a Medellín este martes 8 de septiembre, pero con un esquema menos severo que el aplicado al comienzo de la semana pasada. Las interrupciones serán de ocho horas, entre las 8:00 p. m. y las 4:00 a. m., se alternarán día por medio entre los circuitos definidos por EPM y, en principio, estarán vigentes hasta el lunes 14 de septiembre, cuando la empresa y la Alcaldía harán una nueva evaluación.
El cambio recorta tres horas frente a los primeros turnos, que iban de 6:00 p. m. a 5:00 a. m. El alcalde distrital, Federico Gutiérrez, explicó que EPM ajustó la operación buscando disminuir el impacto sobre las familias, pero mantendrá el racionamiento porque el ahorro voluntario de los últimos cinco días no alcanzó las metas fijadas. “Valoro el esfuerzo de los ciudadanos, porque ya hay un cambio […], pero tengo que decirlo de una forma clara: no es suficiente”, dijo el alcalde. La semana pasada, se habían suspendido temporalmente los cortes condicionado a una reducción del consumo.
El mejor comportamiento se registró en las viviendas abastecidas por Piedras Blancas. Allí, el domingo se ahorraron en promedio 43 litros por vivienda frente al consumo de referencia, después de reducciones de 22, 27 y 18 litros en otras jornadas. Sin embargo, la meta planteada por EPM es de 92 litros diarios por vivienda en esa zona. Para el resto de Medellín y el Valle de Aburrá, la reducción esperada continúa siendo de 70 litros. La Alcaldía ya había advertido que la suspensión del racionamiento dependería de que esas metas se alcanzaran.
Gutiérrez insistió en que la decisión no responde a la ubicación o condición socioeconómica de los sectores que tendrán los cortes, sino a la configuración del sistema de acueducto. “Esto no obedece a ningún criterio social, a ningún criterio socioeconómico o de estratificación. Son razones técnicas que maneja Empresas Públicas de Medellín”, afirmó. Los diez circuitos involucrados abastecen sectores de Popular, Manrique, Aranjuez, Villa Hermosa, Buenos Aires y La Candelaria.
El punto más delicado sigue siendo Piedras Blancas. Ese sistema tiene menor capacidad de almacenamiento que los otros embalses que abastecen el Valle de Aburrá y, además, las partes más altas que dependen de él no pueden recibir todo el respaldo necesario desde Riogrande o La Fe por las limitaciones de presión y altura de la red. EPM calcula actualmente un déficit aproximado de 120 litros por segundo en este sistema.
“Si no se toman las medidas, Piedras Blancas, en 15 días, con el consumo normal y habitual, puede estar completamente seco”, advirtió Gutiérrez. Luego agregó que el problema puede aparecer incluso antes de llegar a ese escenario: “No es necesariamente que se seque del todo. Cuando los embalses empiezan a bajar drásticamente, el agua empieza a llegar con sedimentos, con olor, con sabor y con temas también de apariencia. Necesitamos mantener unos mínimos en los embalses”.
Esa vulnerabilidad explica por qué EPM había comenzado desde el 31 de agosto con interrupciones de 11 horas, entre las 6:00 p. m. y las 5:00 a. m. La empresa confirmó entonces que Piedras Blancas recibe menos caudal de sus quebradas abastecedoras y que, aunque existe respaldo del sistema interconectado, este tiene límites hidráulicos y operativos.
Ahora la apuesta es reducir el impacto del racionamiento sin eliminarlo. “Los primeros cortes de la semana pasada fueron de 11 horas. ¿Qué está proponiendo EPM? Que hagamos unos cortes iniciales de ocho horas. Los anteriores fueron entre las 6:00 de la tarde y las 5:00 de la mañana. La propuesta es que sean entre las 8:00 de la noche y las 4:00 de la mañana”, explicó el alcalde.
El nuevo horario, según Gutiérrez, pretende que las familias puedan llegar a sus viviendas antes de que comience la interrupción y recuperar el servicio antes de iniciar la jornada siguiente. “Eso le permite también a las personas, en su gran mayoría, volver a sus hogares, tener agua para los alimentos y el aseo personal, y que al otro día, en promedio, esté volviendo a las cuatro de la mañana”, señaló.
Por ahora, El Poblado no está incluido entre las seis comunas donde se aplicarán estas interrupciones. Sin embargo, una parte importante del sur de Medellín y de los municipios del sur del Valle de Aburrá depende del sistema La Fe, donde el ahorro de los últimos días también estuvo lejos de la meta planteada.
Sobre ese embalse, Gutiérrez lanzó otra advertencia. Según explicó, hace un mes las proyecciones indicaban que los niveles más críticos podían presentarse entre marzo y abril de 2027, pero el descenso de los aportes hídricos habría adelantado ese escenario. “Con la lectura actual, con el impacto del fenómeno de El Niño a hoy, sin haber entrado en su máxima expresión, La Fe se vería afectada ya en diciembre de este año. Casi que se adelanta la crisis tres meses”, afirmó.
Eso significa que la ausencia de cortes en El Poblado no puede leerse como una situación de normalidad. “No quiere decir que no se tenga que ahorrar agua en todos los municipios del Área Metropolitana o en todas las otras comunas y corregimientos de Medellín. En todas hay que ahorrar. Si no logramos esas metas, en una semana la situación de La Fe va a ser más compleja y seguramente empezará un racionamiento a futuro más complejo”, dijo Gutiérrez.
Las restricciones que comienzan este martes estarán vigentes inicialmente hasta el lunes 14 de septiembre. “Lógicamente nosotros estaremos evaluando todos los días a las seis de la mañana, pero esta medida va desde mañana 8 de septiembre hasta el lunes 14 de septiembre. Y ese día volvemos a evaluar”, precisó el alcalde.
Los usuarios podrán verificar si su vivienda tendrá suspensión escribiendo a Ema, el asistente virtual de EPM, al WhatsApp 302 3000 115 e ingresando el número de contrato que aparece en la factura.
Gutiérrez cerró su intervención insistiendo en que las medidas podrían endurecerse si el consumo no disminuye: “Cada gota cuenta. Esto no es un simulacro, esto es un tema real. […] Nosotros tenemos que tomar medidas urgentes para evitar que la crisis sea mucho peor”.
¿POR QUÉ LOS RECORTES NO CUBREN TODA MEDELLÍN?
El racionamiento se concentra inicialmente en los sectores que dependen de Piedras Blancas, el sistema con menor capacidad de almacenamiento y con menos posibilidades de respaldo desde otras fuentes. EPM explica que las plantas La Montaña y Villa Hermosa reciben agua de este embalse y atienden diez circuitos del nororiente y centro-oriente. Aunque las plantas Manantiales y La Ayurá pueden apoyarlos, las redes tienen límites físicos para transportar agua hacia las zonas más altas. Por eso, estar dentro de una de las comunas anunciadas tampoco significa automáticamente que una vivienda tendrá suspensión: el turno depende del circuito al que esté conectada.




