Que si a Maduro lo extrajeron como a una muela o lo aprehendieron o lo rescataron, cuando lo levantaron de su cama (de su búnker, de su Miraflores, de su Caracas) en la madrugada del 3 de enero para llevarlo a Nueva York, afeitarle cabeza y bigote, chantarle la piyama naranja y, ¿ahora sí, negociar su jubilación?… Que si Delcy Rodríguez, la nueva estrella del virreinato, es traidora o corrupta o trepa o títere con cabeza o todas las anteriores… Que si Diosdado y Padrino bajaron el tonito porque temen correr la misma suerte del exjefe o porque, igual que los niños cuando están callados, algo están tramando o porque están en conversas con los gringos…
Que si a Mr. President y sus asesores les interesa restaurar la democracia en Venezuela o con asegurar el petróleo les basta y sobra… Que si es o no posible celebrar la salida del tirano Maduro (ladrón de votos y de otras cosas) y, al mismo tiempo, cuestionar la intromisión de Estados Unidos en la soberanía de un país ajeno… Que si a la oposición, desvertebrada, no muy bien posicionada, e ignorada por los uniformados, de nada le sirvió haber ganado las pasadas elecciones…
Que si a la valiente María Corina se le fueron las luces y la dignidad el día en que, luego de entrar a la Casa Blanca por la puerta de atrás, entregara a Donald Trump – ¿lambonería?, ¿lobby?, ¿acción de gracias? – la medalla que la acreditaba como ganadora del Premio Nobel de Paz. (Si creía no merecerlo, ¿por qué lo aceptó?, ¿por qué la odisea para ir a recibirlo?, ¿por qué disfrutó tantas atenciones? Con razón la molestia en Noruega. Se la jugaron por ella y ella los desairó. No le salió bien la cosa a María Corina) …
Que si es o no posible estar en contra de Petro y de manera paralela rechazar las amenazas de invasión que Trump hizo a Colombia en la semana post Maduro…
Que si es viable no ver la hora de que sea 7 de agosto para librarnos del “jaguar” y a la par celebrar su acercamiento con el “águila” (Tengámonos fino, cualquier cosa puede pasar en el cuadrilátero con este par de divos, el 3 de febrero) …
Que si la senadora Cabal violentó el libre desarrollo de la personalidad de su colega, María José Pizarro, al criticar sus nuevos tatuajes farragosos…
Que si un tal Matador -al parecer mejor caricaturista que persona- abusó políticamente de la candidata Paloma Valencia al burlarse de su apariencia…
Que si hacer llorar en las redes a una influenciadora petrista, tal como lo pidió un expresidente frente a un micrófono abierto, es válido en la contienda preelectoral o es avalar el acoso rastrero de los bodegueros…
Que si el espejismo del nuevo salario mínimo… Que si la rebelión de 17 gobernadores… Que si Nicolasito pasó por aquí y cate que no lo vi… ¡Qué primer capítulo el de este Reality 2026!
ETCÉTERA: Kit de supervivencia para los meses revueltos que se nos avecinan: espabilarse, dudar, no comer cuento, hacer y hacerse preguntas, estar bien informado, tener criterio y sentar posición, cortar cadenas de fake news, huir de los fundamentalismos y de los cantos de sirena, no dejarse arrastrar por la corriente, honrar los deberes y los derechos exigidos y otorgados por la democracia… En fin, tomarse muy en serio este momento histórico que nos tocó vivir. (Somos actores, no espectadores).





