Entre los miles de afectados que dejó el temporal del pasado 28 de enero en la comuna 14 están los casi 110 residentes del edificio Poblado Bonito, con acceso por la avenida Las Vegas y la carrera 46, a la altura del Politécnico Jaime Isaza Cadavid, sector Patio Bonito.
Esa tarde, los pluviómetros ubicados en las estaciones de monitoreo hidrometeorológico del Siata (Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá) registraron un incremento inusual de lluvias en el suroriente de la capital antioqueña: en tan solo 44 minutos cayó más cantidad de agua que la normalmente se percibe en un mes.
El repentino episodio derivó en inundaciones en varios puntos de Patio Bonito provocadas por el desbordamiento de las quebradas La Presidenta y La Poblada, que confluyen en la glorieta de la calle 10 con la avenida Las Vegas, antes de desembocar, unificadas, en el cauce del río Medellín.
Una semana después de la emergencia, el miércoles 4 de febrero, el sótano y semisótano del edificio Poblado Bonito seguían anegados de pantano. La concentración de lodo causó pérdidas totales y parciales a diez automóviles, uno de ellos de colección, cuatro motocicletas y dos motobombas.
Además, apenas este lunes, 9 de febrero, los técnicos pudieron acceder a los mandos de control para comenzar con la reparación de los ascensores que atienden los 15 pisos de la estructura, averiados por la inundación.

“Tenemos una alta población adulta mayor que se resiente mucho al subir y bajar escalas. De hecho, un señor de 88 años, el más longevo de todos, se golpeó tras sufrir una caída”, comentó Diva González Restrepo, residente y administradora del edificio Poblado Bonito.
Solo este fin de semana, una vez finalizadas las labores de limpieza en los dos subniveles, algunos de los propietarios e inquilinos pudieron ingresar a los cuartos útiles: “Fue un proceso muy doloroso. Lloré mucho al ver cómo se perdieron casi todos los objetos y recuerdos de niña que tenía guardados en ese lugar. La mayoría de las cosas se dañaron. Me siento muy triste”, relató Catalina Ortiz Rodríguez, habitante del edificio.
Un ‘clásico’ entre el lodo
Luego de ocho días de la emergencia, Guillermo León Calle pudo apreciar de cerca el estado real en el que quedó su automóvil de colección, un Dodge Coronet, modelo 1980. De manera paradójica, hace dos años, su vehículo fue alcanzado por una creciente similar, también de La Presidenta, que inundó los parqueaderos del Éxito de El Poblado.

“En esa ocasión la reparación valió $20 millones. Ahora no lo tenía asegurado. Estoy devastado. Los daños son enormes en cojinería, motor y techo; y no tengo cómo arreglarlo. Pierdo cerca de $150 millones”, narró.

Estudian posibles soluciones
Este sector, en época de lluvias, corre el riesgo de sufrir inundaciones que impactan especialmente vías públicas y algunas estructuras, como el edificio Poblado Bonito.
“Con el Éxito y los Piedrahíta, también perjudicados, propusimos subir el muro de La Presidenta. El problema es que acá el cauce va recto y en la esquina es curvo. Allá, se encuentra con La Poblada y como la cobertura es más estrecha el agua se devuelve y nos inunda. Monterrey, EMI y otras entidades vecinas también se afectan”, añadió la administradora.
Ante la probabilidad de que se repita un episodio como este, el Dagrd, y las secretarías de Medio Ambiente e Infraestructura Física plantearon, ante la Junta Administradora Local -JAL- de la comuna 14, posibles alternativas.
“Nos dicen que el Área Metropolitana contrató un estudio con la Universidad Nacional para diseñar una estructura que permita encauzar los dos afluentes hasta el río Medellín sin que causen inundaciones”, resaltó Laura Ximena Hurtado, edil de El Poblado.

Obras en la 10 A con Las Vegas
En este punto, el taponamiento del cauce de La Poblada levantó el pavimento. Las actividades de reparación, por parte de las secretarías de Infraestructura Física y Medio Ambiente de Medellín, incluyeron demolición y reconstrucción de las losas comprometidas del box culvert; instalación de concreto autonivelante y colocación de platinas laterales.

Tras vaciar casi 200 toneladas de mezcla asfáltica, el tramo de vía fue habilitado el 7 de febrero, 10 días después de la emergencia.





