Empresarios responden unidos a agravios del alcalde de Medellín

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Este fin de semana que concluyó ocurrió un hecho sin precedentes, en la historia reciente de la ciudad: el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, calificó como mafia al Grupo Empresarial Antioqueño, y generó reacciones que aún no terminan.

Décadas de armonía y trabajo conjunto entre la Alcaldía de Medellín y el Grupo Empresarial antioqueño concluyeron este fin de semana después de que Daniel Quintero, alcalde de Medellín, calificó como “mafias” a las empresas que lo conforman, en una entrevista a la que la revista “Semana” dedicó su portada y que no ha dejado de generar reacciones y respuestas variadas. 

Maria Bibiana Botero, presidenta ejecutiva de Proantioquia dio a conocer un comunicado firmado de forma conjunta con Miguel Escobar,  vicepresidente del Consejo Directivo de esa institución, y en el que se lee: “esparcir una narrativa con falsedades y engaños, con el único fin de beneficiar una agenda propia y no para el bien común, es muy peligroso porque destruye el capital social y fractura la necesaria confianza en la que pierden el progreso, la democracia y la sociedad entera”. 

Ambos directivos agregan: (…)“comparar las empresas antioqueñas, que han trabajado con compromiso por la región y el país, preocupadas por la solución a los retos sociales, interesadas en el emprendimiento, los temas de juventud, cultura y paz, que hoy generan más de 100 mil empleos directos y cientos de miles más indirectos, que se traducen en oportunidades y avance para las familias antioqueñas y colombianas, con un cartel, es una falta de respeto con empleados, accionistas, proveedores y clientes, además de un despropósito y una bajeza. De mil mentiras no se podrá construir una sola verdad”.

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A estas respuestas se suma la del Grupo Nutresa que también difundió un comunicado en el que aclara que “la estructura de propiedad de Grupo Nutresa con EPM es completamente legal. Insinuar lo contrario falta a la verdad”.  Y agrega que “la solución de los problemas más grandes de la ciudad y del país, no inicia con la destrucción del capital social y el ataque a la actividad empresarial. Los desafíos son grandes y requieren del aporte de todos”.

Esta empresa expresó que está integrada por más de 45.000 colaboradores que “trabajan con integridad para hacer realidad el propósito de la organización: construir un mundo mejor donde el desarrollo sea para todos”.

Con repercusiones en el mercado de valores

Por su parte,  el Grupo Sura que lidera Gonzalo Pérez también emitió un comunicado en el que hace énfasis en la gravedad de las declaraciones del alcalde por faltar “sistemáticamente” a la verdad: “es de suma gravedad que un funcionario público utilice su cargo para mentir y atacar, sin ningún fundamento, a personas y entidades que por mandato constitucional debe proteger, con imputaciones deshonrosas y la falsa afirmación de incurrir en ilegalidades, agravadas por provenir en este caso de quien ostenta el cargo de Alcalde”. 

El comunicado agrega que “el Alcalde ha faltado a la verdad, desorientando a la opinión pública y ha afectado las instituciones democráticas al profundizar la desconfianza en la gestión pública con acusaciones que no tienen ningún asiento en la realidad”. Según Sura, las palabras del líder máximo de la ciudad, se convierten en “una peligrosa distorsión en la confianza del mercado público de valores, y en las percepciones de los inversionistas nacionales y extranjeros, todo lo cual causa no solo preocupación sino daño a la compañía. No obstante, a pesar del ataque sufrido a instancias del Alcalde de Medellín, Grupo Sura insiste en seguir respetando y defendiendo los principios democráticos”.

Posibilidad de acciones legales futuras

El Grupo Argos respondió a las declaraciones de Daniel Quintero en un comunicado que incluye cinco enunciados. Además del rechazo al lenguaje del alcalde de Medellín, las organizaciones mencionadas “nunca han tenido el control de EPM como lo indica Daniel Quintero. EPM es una empresa de capital del municipio de Medellín y ningún funcionario de Grupo Argos o de sus filiales es o ha sido miembro de su Junta Directiva. Además de esto, “la compañía analizará acciones legales por injuria, calumnia, pánico económico y cualquier otra a que haya lugar”.

Y agrega que Argos cuenta con más de 13.000 colaboradores que desarrollan su actividad empresarial con ética y transparencia y con la intención de transformar de forma positiva la vida de personas a través de sus inversiones. 

Una alianza quebrada: Universidad – Empresa – Estado

En el año 1991, Medellín vivió uno de los episodios más oscuros de su historia reciente: fue declarada la ciudad más violenta del mundo. Más de 11 mil homicidios durante ese tiempo se convirtieron en la razón para ser acreedora de este récord. Después de tocar fondo como sociedad y de ceder su control a la mafia y al cartel de Medellín liderado por Pablo Escobar, empezó un proceso de transformación: ¿cómo disminuir la violencia y conseguir bienestar para las personas de la ciudad?. Los proyectos de la Consejería Presidencial para Medellín, los planes estratégicos y de planeación liderados por la alcaldía, así como el aporte conjunto de las universidades y de los empresarios fueron el elemento que permitió que la ciudad abandonara la pobreza y la cultura del narco: esa que cambió la forma de hacer negocios, las estructuras sociales, la mirada hacia las instituciones gubernamentales e impuso una estética nueva. 

El diálogo y el compromiso de empresarios, universidades y las instituciones públicas hizo posible que se desarrollaran obras y programas sociales que dejaron atrás ese pasado de muerte, estigma y dolor. Estas declaraciones de Daniel Quintero a la revista “Semana” se suman a sucesos previos ocurridos durante su administración y a declaraciones de representantes de estos sectores que actualmente, afirman que esa alianza que ha funcionado en ciudades como Medellín, actualmente está quebrada. O en pausa.

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