Uno de los grandes placeres que tiene el ser humano es detenerse a observar las aves en movimiento o posadas sobre las ramas de árboles inmensos o de pequeños arbustos. Seguir sus movimientos acompasados, sorprenderse con las tonalidades y contrastes de sus plumas, escuchar sus cantos, contemplar sus nidos y la manera como se relacionan unas con otras resulta ser una experiencia maravillosa.
Esta actividad en Envigado ha ido en expansión. Grupos de caminantes unidos por la vecindad o la amistad emprenden cortos y largos recorridos por algunas veredas; otras veces, la convocatoria llega motivada por algunas instituciones educativas, deportivas y culturales o por el Gobierno municipal.

Foto cortesía: Carlos Julio Torres.
El cacique candela, el águila coliblanca, el extraño urutaú o bien parado, el pico de lanza frentiverde, el cucú ardilla, los colibríes, guacharacas y barranqueros o soledades; el escaso gallito de roca o la perdiz colorada, invitan a expertos y neófitos fascinados por esos seres que guardan misterios.
El avistamiento de aves se realiza en lugares como La Heliodora, entre la zona urbana y rural; en la reserva natural La Romera, en donde se aprecia la riqueza del bosque andino o en el Parque Ecoturístico El Salado, a cargo de Comfenalco, entidad que hace un trabajo permanente para dar a conocer la flora y la fauna de ese escenario natural.
Jorge Pérez, coordinador de Educación Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente, señala que en Envigado se hace un trabajo conjunto relacionado con la gestión y bienestar ambiental, el cuidado de los ecosistemas y el desarrollo agropecuario, pilares que apuntan a la sostenibilidad y a la inmersión en la naturaleza con buenas prácticas. Desde 1994 se promueven los Proyectos Ambientales Escolares (Prae) con la idea de transversalizar la educación ambiental en el plan estudiantil, lo que crea sensibilidad desde los primeros años.
Es clave la participación en el Comité Interinstitucional de Educación Ambiental Municipal (Cideam), que reúne instituciones públicas y privadas y sociedad civil y desde el cual se definen políticas ambientales, se capacitan líderes, se promueve la investigación y el diálogo de saberes.
Y como una manera de conocer mejor el territorio, se tiene el Geoportal Ambiental (ambientometroenvigado.com), que permite una revisión con información en tiempo real sobre múltiples aspectos, entre ellos, indicadores de bienestar animal, fauna silvestre y vegetación; gestión integral de residuos sólidos y el consumo de servicios. Además, se tienen tres EcoZonas: El Trianón, Las Tres Lomas (El Esmeraldal, Benedictinos y Cumbres) y Zona 8, que integran los barrios Alcalá, Milán-Vallejuelos, Primavera y Las Casitas.
Global Big Day
Con la idea de promover el avistamiento de aves, en el municipio de Envigado se está motivando la participación a grupos específicos en el Global Big Day, que será el próximo 9 de mayo, y, nuevamente, en octubre. Organizado por el Departamento de Ornitología de Cornell University, en Estados Unidos, es una jornada de ciencia ciudadana en la que se observan las aves durante 24 horas, se registran y las imágenes se suben a la plataforma eBird. El municipio ha aceptado esta invitación en años anteriores. ¡Un gran reto!

Foto cortesía Carlos Julio Torres.
Resulta emocionante participar en un evento en el que se convoca a los pajareros del mundo: en su género, es el más grande hasta ahora. Dice el biólogo Carlos González, que en Envigado se tienen unas 397 especies de aves, que ocupan el 20% de las especies de Colombia. Aves endémicas y otras que se han adaptado al entorno, algunas de ellas vulnerables, que habitan tupidos bosques o zonas urbanas y los llamados jardines funcionales, que atraen a los polinizadores.
John Jairo Arias, administrador ambiental y guardabosques, adscrito a la Secretaría de Medio Ambiente de Envigado, es un protector de la fauna silvestre y su diversidad y destaca el avistamiento de aves como una oportunidad única para reconocer ese universo que nos rodea. Felicita las iniciativas ciudadanas que nacen en pequeñas comunidades. No solo se trata de admirar, es clave conocer las especies, sus hábitos, vuelos y cantos. Esta es una experiencia muy sensible, que nos permite aprender entre todos y hacer descubrimientos muy interesantes, dice. Observar las aves, es descubrir los sentidos de su existencia y su relación con el ser humano. Ornitólogos, biólogos, pajareros se reúnen para aprender juntos sobre costumbres, trinos, horarios, migraciones, nombres comunes y científicos, maneras de cuidar y preservar, evitando su comercio y encierro.
Saber mirar
El avistamiento de aves comienza temprano en la mañana, afirma Carlos Julio Torres, un vecino de la comunidad de El Esmeraldal. Él es uno de los líderes ambientales de Envigado, destacado, entre otras cosas, por sus campañas para el manejo de desperdicios sólidos, que comenzó en 2004 en su unidad, Rocío de la Mañana, con la transformación de residuos en compostaje. Con su liderazgo natural, ha logrado extender esta práctica a otras urbanizaciones, con la ayuda de la comunidad y la municipalidad, logrando crear una verdadera aula abierta con resultados evidentes.
Sus preguntas se relacionan con la calidad del aire y con las maneras en que podemos cuidar los bosques, las fuentes de agua y la fauna silvestre, convencido de que las aves y los mamíferos son los grandes agricultores de la naturaleza, día y noche regeneran el bosque.
Señala que hay que saber mirar las copas de los árboles, descubrir en ellas la diversidad que los habita. Destaca que el turismo de naturaleza es limpio: quienes lo practican son personas que cuidan el medio ambiente. Su paso suave por los senderos, el silencio para escuchar el trino de los pájaros, la capacidad de espera son hábitos que cambian nuestra relación con los entornos.

Foto cortesía: Carlos Julio Torres.
En El Esmeraldal, él lidera un grupo de avistadores de aves, descubridores de senderos y huellas de la fauna en general y de la flora. Ahora, Carlos Julio quiere que los avistamientos se institucionalicen y que el Gobierno municipal tenga una programación permanente, por lo menos de cada dos meses. Propone la preparación de guías bilingües y que la Universidad de Envigado tenga un aula ambiental.
La observación de aves es sinónimo de protección, de amistad; significa cuidado del cuerpo y de la mente; silencio, concentración, serenidad. En la naturaleza todo ocurre en el momento, se mira mientras sucede. Hay que saberla ver, escuchar y entender. ¡Sentirla desde la distancia, desde la emoción y la libertad que nos produce!
Páginas que dicen mucho
Sobre la biodiversidad de Envigado, hay dos libros que se pueden consultar en formato físico y digital (con libre acceso), y que ofrecen una información precisa y bellas fotografías:
Envigado biodiverso, publicado por la Institución Universitaria de Envigado, Corantioquia y la Alcaldía de Envigado, muestra plantas, hongos, insectos, aves y mamíferos, un “entramado vital que sostiene nuestros ecosistemas”.
Guía de las aves de Envigado, publicado por la Sociedad Antioqueña de Ornitología (SAO), la Alcaldía de Envigado y Corantioquia, un registro único que permite conocer nombres, clasificación, tamaños, comportamientos, vulnerabilidad, entre otros.





