Con la elección de la dieta correcta empieza el camino hacia una vida más saludable. Así se afirma en el documento científico Alimentación saludable, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tal vez no se tenga muy presente, pero la alimentación tiene una influencia determinante en la salud y el bienestar de las personas, “porque las dietas poco saludables son un factor de riesgo importante de algunas enfermedades”, así lo aclaró la nutrióloga Roxana Mariaca.
La dieta que se elija no solo impacta el peso, sino que también afecta la energía de las personas, el estado de ánimo y, en ese orden de ideas, la calidad de vida o el bienestar individual.
“El momento de escoger el régimen adecuado es crucial porque este es un factor determinante para alcanzar los objetivos individuales de salud y bienestar”, añadió la experta.
Si bien la composición concreta de una dieta diversificada, equilibrada y saludable depende de varios factores, es común a todos “considerar que seleccionar la dieta adecuada para cada uno depende de la edad, el sexo, el modo de vida y el nivel de actividad física de cada persona. Y también se deben tener en cuenta asuntos menos visibles para algunos, como el contexto cultural, la disponibilidad local de alimentos y los hábitos”, precisó Mariaca.
El documento académico de la OMS también advierte que los cambios en la producción de alimentos y en los sistemas alimentarios, junto con la rápida urbanización y la evolución de los modos de vida, han modificado los hábitos en la alimentación de las personas.
En la actualidad, “se consumen más alimentos ultraprocesados ricos en grasas no saludables, azúcares libres y sal o sodio, mientras que una parte importante de la población no ingiere de manera habitual cantidades suficientes de frutas, verduras y fibra dietética”, se lee en el texto científico.

Un régimen alimentario adecuado
No obstante, la nutrióloga explicó que se puede hablar de un régimen alimentario adecuado cuando este incorpora adecuación, equilibrio, moderación y diversidad.
“Se trata de los principios fundamentales que favorecen la salud a lo largo del curso de la vida. La adecuación habla de una dieta que cubra las necesidades de micronutrientes y macronutrientes; el equilibrio determina una ingesta calórica que corresponda al gasto energético diario; la moderación indica un límite a los nutrientes, ingredientes y alimentos que pueden resultar perjudiciales para la salud, y la diversidad es la inclusión de una amplia variedad de alimentos nutritivos”, explicó Mariaca.
Y como la alimentación evoluciona con el tiempo, y está influida por numerosos factores socioeconómicos, asuntos como los hábitos alimentarios de cada persona, las preferencias y creencias personales, las tradiciones culturales y los factores geográficos y ambientales, incluido el cambio climático, influyen en la selección de la dieta adecuada para cada uno.
Directrices de la OMS para una alimentación saludable
- Carbohidratos: constituyen la principal fuente de energía del organismo y su proporción en la dieta puede variar.
- Azúcares: su consumo no debería superar el 10 % de la ingesta calórica diaria total, lo que equivale aproximadamente a 50 g.
- Grasas: son un nutriente esencial para el funcionamiento adecuado de las células del organismo.
- Proteínas: constituyen la base de numerosos componentes estructurales del organismo.
- Sal/sodio y potasio: son minerales esenciales para el organismo. Sin embargo, se debe cuidar una ingesta no elevada.
- Vitaminas y minerales (micronutrientes): son esenciales. La carencia de estos nutrientes puede provocar problemas de salud graves.
- Alimentos: es recomendable el consumo de una amplia variedad de alimentos —frutas, verduras, legumbres, cereales.





