Sobrevivientes de cuatro patas

Adoptar una mascota es darle una nueva oportunidad de vida
Nicolás Restrepo y Pipa, su perrita adoptada. “La escogí porque me pareció que, por ese ojito apagado, nadie la iba a querer”.

Adoptar una mascota es darle una nueva oportunidad de vida. Acá algunas historias contadas por Misión Garritas, Escuadrón Solidario y La Ventolera.

Tanto soñaba Nicolás con tener un perro, que cada diciembre incluía ese deseo en la lista de pedidos al Niño Jesús.  “Yo siempre había querido tener una mascota -dice-, para saber cómo era cuidar a un ser vivo.  Y como yo sabía que mis papás no querían perros, pedía uno de juguete, por si acaso”. Para garantizar que el Niño Jesús no tuviera opción, fue acortando cada vez más la lista, y en la navidad de hace dos años pidió un solo regalo: “Quiero un perro yorkie; opcional: que esté vivo”. 

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Nicolás aceptó la propuesta de sus padres de adoptar una mascota.  A él le encantó la idea, porque quería un animalito “que dejara de sentir que estaba abandonado”.  Y entonces llegó Pipa, esa amorosa perrita tuerta, siempre alerta, que caza moscas y persigue ardillas. Desde que vio la foto, Nicolás decidió que ella iba a ser su compañera de juegos: “Me pareció que, por ese ojito apagado, nadie la iba a querer; no me importó, me pareció muy linda”.

A Pipa la rescataron de una casa abandonada, en la zona rural de San Vicente.  Allí llegó Milena Pérez, de la Fundación Misión Garritas, después de atender el llamado de una señora de la zona que, de vez en cuando, le llevaba comida. La perrita estaba en condiciones deplorables: llena de heridas en todo el cuerpo, producto de luchas feroces con animales de monte, y vomitando piedras y yerba.  En su hogar de paso, ubicado en el Corregimiento San Cristóbal, Milena recibe y atiende a estos animales resilientes, y trata de encontrarles un hogar.  Al llegar allí, la perrita empezó una nueva vida.  Ahora, con los cuidados de Nicolás, Pipa solo recibe mimos. 

Escuadrón Solidario

No se conocían, pero las unió la pasión por los animales y un corazón lleno de solidaridad. Luisa Gómez, ginecóloga, y Claudia Castrillón, diseñadora gráfica, sacan tiempo y recursos para recoger y atender perros abandonados.  Su grupo de rescate se llama Escuadrón Solidario, y aunque empezó hace solo un año, ya tienen en su haber varias historias épicas de rescate y sobrevivencia. “Ambas cumplíamos varios años de estar ayudando a diferentes animales, desde las posibilidades personales de cada una, pero día a día nos enterábamos de más casos de maltrato, abandono y tenencia irresponsable, sintiendo que nuestros esfuerzos eran en vano”, dice Claudia.

 

Un caso que recuerdan especialmente es el del rescate de 14 perros que habían sido abandonados y encerrados en una propiedad en la comuna 13 de Medellín, y solo recibían algo de alimento que los vecinos les arrojaban desde una terraza.  Al lograr abrir la vivienda, después de múltiples gestiones y trámites, pudieron recogerlos y encontrar refugio para 11 de ellos. En el hogar de paso de Escuadrón Solidario, ubicado en Sabaneta, ubicaron a tres, que se sumaron a los otros 20 perritos que esperan ser adoptados. Una de las hembras rescatadas estaba en gestación, por lo que llegó a aumentar la familia perruna con siete hermosos cachorros.

Todos ellos comparten refugio con Kiko y Monalisa, dos perros que fueron abandonados por estar enfermos, y que, gracias a las manos solidarias de Claudia y Luisa, ya están en recuperación.  ¿Cuál es la motivación de ellas?: “Decidimos encausar y transformar nuestra misión de vida: unir fuerzas para salvar vidas. Y aquí estamos, luchando contra la corriente, para superar los retos que nos trae cada ser que nos elige; no nos rendimos, de la misma forma en la que ellos, con su gran capacidad resiliente, nos enseñan a no hacerlo”.

¿Quieres adoptar un perro?

Estos son los cachorros de Escuadrón Solidario que están buscando un hogar:

 Huellas

Escuadrón Solidario.
En Instagram y Facebook, @EscuadronSolidario.

Fundación Misión Garritas.
En Instagram y en Facebook: @misiongarritas
Teléfono: 3016091995

La unidad de los gatos

A La Ventolera, en el barrio Pilarica, le dicen La unidad de los gatos.  Por alguna razón que solo conocerán los felinos callejeros, esta unidad residencial tiene un atractivo extraño, además de un grupo de vecinos que los acogen con cariño.  Primero llegó Ventolera, bautizada así por la unidad, y allí envejeció y murió en paz.  Y se ve que dejó buenas referencias, porque rápidamente arribaron Simón, Kiri, Leo y Ojitos.  

Sebastián Herbiert es el vecino de La Ventolera que, junto con el portero, se encarga de garantizar el bienestar de estos visitantes de cuatro patas. Cada gato va buscando su propio cambuche, entre la portería, los árboles y los sillines de las motos, y sabe que, aunque tiene la comida asegurada, nadie les va a reprochar las ganas de vagabundear. 

Con esa fama, una vez el portero de La Ventolera encontró afuera de la unidad una caja con siete cachorritos.  Una maratón de mensajes y fotos enternecedoras en redes sociales, y los gaticos encontraron rápidamente su hogar.  Afortunadamente fueron adoptados antes de que se amañaran en La Ventolera, porque, como dice Sebastián, “gatico que llega acá, no se quiere ir”.

La Perla, otra opción para adoptar mascotas 

El Centro de Bienestar Animal La Perla, de la secretaría de Medio Ambiente de la alcaldía de Medellín, es también un refugio para perros y gatos callejeros en alto grado de vulnerabilidad, que son entregados en adopción, una vez recuperan su estado de salud general.

Los animales son entregados con una edad superior a los cuatro meses de edad, esterilizados, vacunados, desparasitados y con un microchip implantado, que le permite a la alcaldía hacer un seguimiento de los animales de compañía en la ciudad.

Más informes:
Email: cbalaperla@medellin.gov.co
Teléfono: 3855560
Dirección: Carrera 112 Nro. 12-01. Belén Altavista.