Seis claves seguras para el acceso de personal a las urbanizaciones

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Estas son algunas de las medidas dispuestas por la Alcaldía de Medellín en el decreto 0419 para regular el ingreso de personas a las copropiedades tales como porteros, vigilantes, trabajadoras domésticas, mensajeros, personas que reparten domicilios y el personal que atiende emergencias en las empresas de servicios públicos: 

  1. Las posibilidades de contagio del COVID-19 son directamente proporcionales a la exposición al mundo exterior que tenga cada uno de los habitantes y el personal flotante auxiliar de una copropiedad: porteros y personal de servicios generales, trabajadoras de servicios doméstico sobre todo las que trabajan por horas o por días y usan transporte público, enfermeras y damas de compañía. Estas personas se deben capacitar y educar en todas las medidas de prevención del contagio por el COVID-19 por parte de la administración de la copropiedad o de sus consejos de administración en cuanto a lavado frecuente y eficiente de las manos, uso de tapabocas sobre todo si hay procesos gripales en curso, cambio de ropa y zapatos cuando ingresen a trabajar o disposición de su ropa usada y en lo posible, facilitar la realización de un baño general. Muchas de estas personas carecen de una seguridad social o de ahorros que garanticen la protección suya y de su familia si son despedidas por temor de sus patronos al contagio y se hace un llamado a la solidaridad para mantener el pago total de sus salarios así no estén laborando efectivamente durante las varias semanas o meses que la crisis va a durar.

  2. Se debe garantizar el acceso permanente a toda la información que sea necesaria para mejorar la práctica de medidas de prevención del personal auxiliar que labora en las copropiedades y que disminuyan el miedo que puedan tener frente a la infección covídica.
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  3. Se debe disponer en la medida de lo posible de una mayor frecuencia de limpieza y desinfección de pisos y entradas a la copropiedad, de ascensores y sus botones de control, pasamanos, cerraduras, timbres y citófonos de uso comunitario. También se recomienda la colocación de dispensadores de alcohol glicerinado en las puertas de acceso a la copropiedad y a los ascensores.

  4. Los domicilios de farmacia, comida y víveres se deben recibir con las más estrictas medidas de prevención en la portería de la unidad o edificio siguiendo entre otras las siguientes medidas: exigir al proveedor sistemas cerrados de doble bolsa, evitar el contacto físico directo con las manos del mensajero y el pago en efectivo que genera la necesidad de recibir devueltas, desechar la bolsa exterior en que viene envuelto el domicilio previo rociamiento con soluciones jabonosas, limpieza de botellas, frascos y envolturas de los productos antes de almacenarlos y hacer un lavado cuidadoso de las manos después de todas estas maniobras y antes de consumir los alimentos.

  5. Se debe limitar el ingreso de los trabajadores de empresas de servicios públicos a los conjuntos o edificios a menos que se trate de una emergencia y en caso de ser necesario, se les debe solicitar el uso de tapabocas y el cumplimiento de todas las medidas de prevención del contagio.

  6. La implementación de todas estas medidas de prevención del contagio en las copropiedades es prioritaria y los consejos de administración o las asambleas de propietarios deben aprobar las partidas económicas que sean necesarias, estimándose que estas medidas se tendrán que mantener durante uno o dos años, que es el tiempo que se calcula pasará antes de tener una vacuna eficaz contra el COVID-19.

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Por: Oscar Osío Uribe
Médico cirujano, Universidad de Antioquia; médico especialista en Medicina Interna, Universidad de Antioquia; especialista en Gerencia Hospitalaria Ces – Eafit, Magíster en Epidemiología Clínica UdeA.

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